Archivo de la etiqueta: Poesía al Ser

perché scrivi poesie?

“Devi respirare, poiché anche la poesia è scritta per necessità. Per la necessità di comunicare, per dire agli uomini la ruota blu della speranza. Per testimoniare cosa succede nel mondo. Ravvivare, non solo nel senso di dare vivacità, incoraggiare, accendere o riscaldare; ma anche in senso buenosairiano, quello da dare per capire all’altro che è quello che succede qui e ora ”

Jorge Roberto Santoro.

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Jardín Botánico

Fue allá en primavera…en el jardín botánico
El encuentro… una cita
O una mateada…
Analizándolo bien…creo que mejor la olvido.
Triste destino…porque partió al exilio,
como un niño…
Esquivando el amor…
Temiendo al tiempo…
Su regreso fue incierto…
Su partir doloroso…
Nunca más encontramos esos ojos…
Esa mirada…
Se fue al exilio con los besos…
Y volvió cargada de soledad…

De mi viaje en Londres

Me gusta escribir al calor de las brasas. También me gusta lo imposible porque lo posible se agoto. Hoy demostré que se puede dormir en Londres sin tener dinero. También que hay muchos prejuicios en esta sociedad. Me di cuenta de que quien ama su trabajo esta contento. También encontré gente enojada. Hoy acampe en las cercanías al aeropuerto de Stanted. Traje mi tienda de campaña (ya saben lo de siempre, cuatro estacas bien clavadas un sobretecho y paciencia para armarla). En este viaje invitado por un amigo también traje mi guitarra, mis apuntes de sociología de Peter Berguer y Thomas Luckmann, mi equipo de mate, mi camisa viajera (aquella roja a cuadros que lleva mas de cinco años junto a mi) entre otras cosas. Creo que la etiqueta se la saque jaja, pero decia algo asi como Carter – Paris, Para escribir esto escribí un fueguito controlado, uno de esos que le alegran a uno el alma.

En este viaje particularmente aprendí que los ingleses son ingleses y los argentinos argentinos. Si ya se que no tiene nada de novedoso pero la diferencia cultural que se aprecia a la distancia se hace patente en cada individuo.

Poesía gauchesca

Su esperanza no la cifren
Nunca en corazón alguno;
En el mayor infortunio
Pongan su confianza en Dios;
Los hombres, sólo en uno,
Con gran precaución, en dos.

Las faltas no tienen límites
Como tienen los terrenos,
Se encuentran en los más buenos,
Y es justo que les prevenga:
Aquel que defetos tenga
Disimule los agenos.

Al que es amigo, jamás
Lo dejen en la estacada;
Pero no le pidan nada
Ni lo aguarden todo de él:
Siempre el amigo más fiel
Es una conduta honrada.

Ni el miedo ni la codicia
Es bueno que a uno lo asalten,
Ansí, no se sobresalten
Por los bienes que perezcan,
Al rico nunca le ofrezcan
Y al pobre jamás le falten.