Archivo de la etiqueta: Poesía al Ser

Jardín Botánico

Fue allá en primavera…en el jardín botánico
El encuentro… una cita
O una mateada…
Analizándolo bien…creo que mejor la olvido.
Triste destino…porque partió al exilio,
como un niño…
Esquivando el amor…
Temiendo al tiempo…
Su regreso fue incierto…
Su partir doloroso…
Nunca más encontramos esos ojos…
Esa mirada…
Se fue al exilio con los besos…
Y volvió cargada de soledad…

Anuncios

De mi viaje en Londres

Me gusta escribir al calor de las brasas. También me gusta lo imposible porque lo posible se agoto. Hoy demostré que se puede dormir en Londres sin tener dinero. También que hay muchos prejuicios en esta sociedad. Me di cuenta de que quien ama su trabajo esta contento. También encontré gente enojada. Hoy acampe en las cercanías al aeropuerto de Stanted. Traje mi tienda de campaña (ya saben lo de siempre, cuatro estacas bien clavadas un sobretecho y paciencia para armarla). En este viaje invitado por un amigo también traje mi guitarra, mis apuntes de sociología de Peter Berguer y Thomas Luckmann, mi equipo de mate, mi camisa viajera (aquella roja a cuadros que lleva mas de cinco años junto a mi) entre otras cosas. Creo que la etiqueta se la saque jaja, pero decia algo asi como Carter – Paris, Para escribir esto escribí un fueguito controlado, uno de esos que le alegran a uno el alma.

En este viaje particularmente aprendí que los ingleses son ingleses y los argentinos argentinos. Si ya se que no tiene nada de novedoso pero la diferencia cultural que se aprecia a la distancia se hace patente en cada individuo.

Poesía gauchesca

Su esperanza no la cifren
Nunca en corazón alguno;
En el mayor infortunio
Pongan su confianza en Dios;
Los hombres, sólo en uno,
Con gran precaución, en dos.

Las faltas no tienen límites
Como tienen los terrenos,
Se encuentran en los más buenos,
Y es justo que les prevenga:
Aquel que defetos tenga
Disimule los agenos.

Al que es amigo, jamás
Lo dejen en la estacada;
Pero no le pidan nada
Ni lo aguarden todo de él:
Siempre el amigo más fiel
Es una conduta honrada.

Ni el miedo ni la codicia
Es bueno que a uno lo asalten,
Ansí, no se sobresalten
Por los bienes que perezcan,
Al rico nunca le ofrezcan
Y al pobre jamás le falten.

De mi viaje por Francia

Largo recorrido hermano mío. Desde que descubrí que soy escritor de mi propia existencia las cosas se alinean para que todo salga de la mejor manera posible. Un escritor en los tiempos que corren quien se lo hubiera creído. Acá estoy en Francia viajando solo porque aquel amor no me quiso acompañar. Tan difícil es encontrar a alguien que quiera tener el mismo porvenir que uno. O será que aún no he dado con mi media naranja. Los pies me queman de tanto caminar. Cambio mis zapatillas por mis ojotas y viceversa un par de veces al día. Escribo, leo, toco la guitarra, si tengo plata me doy algún lujo como puede ser una Coca-Cola. Por lo demás mi vida es bastante simple. Ahora estoy siguiendo a la banda de mis amores. Chico Trujillo, música chileno colombiana que me alegra el alma en estos momentos de depresión continua. Trate de tocar en el subte en Marsella. Recaude dos euros en cinco minutos. Haciendo cálculos creo que no está nada mal. Al día siguiente pedí agua caliente en el bar de la estación de trenes de Marsella y compré un Croissant. De Marsella a Lyon donde tuve una curiosa, pero interesante charla con una chica que creo que no comprendió que es lo que andaba buscando. O yo no acerté con sus deseos. Hoy tengo ganas de dormir en hotel. No sé si llegare a tiempo para recargar energías e ir a tocar al subte. Tengo más hambre que piojo de peluca y más sed que un camello en medio del desierto. Veré si al explicar acierto a contar lo que me sucede.

Largo recorrido hermano mío. Desde que descubrí que soy escritor de mi propia existencia las cosas se alinean para que todo salga de la mejor manera posible. Un escritor en los tiempos que corren quien se lo hubiera creído. Acá estoy en Francia viajando solo porque aquel amor no me quiso acompañar. Tan difícil es encontrar a alguien que quiera tener el mismo porvenir que uno. O será que aún no he dado con mi media naranja. Los pies me queman de tanto caminar. Cambio mis zapatillas por mis ojotas y viceversa un par de veces al día. Escribo, leo, toco la guitarra, si tengo plata me doy algún lujo como puede ser una Coca-Cola. Por lo demás mi vida es bastante simple. Ahora estoy siguiendo a la banda de mis amores. Chico Trujillo, música chileno colombiana que me alegra el alma en estos momentos de depresión continua. Trate de tocar en el subte en Marsella. Recaude dos euros en cinco minutos. Haciendo cálculos creo que no está nada mal. Al día siguiente pedí agua caliente en el bar de la estación de trenes de Marsella y compré un Croissant. De Marsella a Lyon donde tuve una curiosa, pero interesante charla con una chica que creo que no comprendió que es lo que andaba buscando. O yo no acerté con sus deseos. Hoy tengo ganas de dormir en hotel. No sé si llegare a tiempo para recargar energías e ir a tocar al subte. Tengo más hambre que piojo de peluca y más sed que un camello en medio del desierto. Veré si al explicar acierto a contar lo que me sucede.

 

IMG_20180719_004657_263.jpg

Ficciones de Invierno

Mi vida se desperdicia segundo a segundo porque mi ser no se encuentra en el lugar que desea. Me gusta denominarlo una especie de efecto colateral al desplazamiento del sujeto. Es decir, ubicarse en un punto determinado del universo donde es retenido por voluntad ajena y del cual no se posee libertad para liberarse. Es un afecto que le oprime a uno el pecho, le cierra la garganta y le obnubila las ideas. En cierta manera es una forma de sentirse preso del ambiente, de esta realidad que se presenta ante nuestros ojos. Estoy tan preso de m mismo que la única libertad que poseo es la de escribir mis sentimientos y plasmarlos en palabras. Estoy en el hemisferio norte en pleno invierno. Después de haber vivido el invierno del hemisferio sur este es el segundo consecutivo. Mi piel dejo de tener ese color bronceado que caracteriza a los habitantes de las tierras tropicales y que es debido a la exposición continuada al sol. Poco a poco me convierto en un papel blanco y sospecho que con el tiempo dejare hasta de existir. Mi ser se transparentará poco a poco hasta permitir el paso de la luz a través de mi materia. Soy la nada en persona. Mi tiempo se escurre entre los dedos como un puñado de arena seca que se toma en una playa lejana al calor del verano. Grano a grano caigo, me pierdo en la gravedad y me desintegro en la multitud que se haya en el suelo. Soy la ira contenida en las venas. Grito con todas mis furias, pero por fuera estoy inmutable. Mi expresión denota indiferencia en su máxima expresión. Mi semblante no se modifica ante el entorno, perdió las energías para realizar cualquier movimiento. Estoy en un limbo existencialista donde nada llama mi atención. La muerte se me representa como un momento más de mi vida. Es el ocaso entre las sierras. La noche oscura en medio de la pampa, sin iluminación artificial podría compararse fácilmente a la nada que se asemeja a morir. Mi cuerpo ya no tiene vida. Habla mi mente y mis dedos reaccionan y convierten estas palabras en caracteres. El ser se expresa. Miro hacia arriba y descubro la luna, fiel compañera de horas sin sentido, donde ocupo el tiempo simplemente existiendo. He muerto definitivamente o podré resucitar. Me pregunto porque a mí. Soy la intriga acumulada hablando por el sujeto. Puede ser que la realidad se confunda con la ficción. Un libro puede recordarnos con mayor lucidez un momento de nuestra existencia mejor que lo haría nuestra propia conciencia. Acaso la escritura es la mejor representación de la realidad. Mil preguntas escapan constantemente hacia mi pasado esperando poder adentrarse en algún recuerdo olvidado y retrotraer al presente información olvidada. Tarea más que difícil. El presente se reconstruye segundo a segundo. Los hechos dejan de ser tal para convertirse en interpretaciones. Si uno rememora un momento de su existencia donde osaba en tomar decisiones con el corazón, como poder distinguir si era de esa manera o simplemente el significado se lo otorgo el tiempo y en aquel pasado se actuó sin premeditación. Soy el rehén de mis propias historias.

¿Que paso acá?

Vengar con la palabra es una de las cosas que más me gustan en la vida. Para empezar porque cuando uno quiere cumplir sus sueños tiene que derribar alguna que otra barrera. Esta vez estoy en la Gare de Lion en Paris. Lamentablemente no tenía dinero para el taxi por lo que el taxista se enojó y después de algún que otro empujón le tuve que dar mis Parrot Sik en parte de pago. La culpa fue mía. Nunca hay que dormirse en el tren. Porque cualquiera te hace una cama como se diría en Argentina. Sigo pensando en aquella hermosa chica que me encontré al subir al tren en Bordeux y que volví a ver al bajar del mismo en Paris. Reconozco que al bajar no sabía ni donde estaba. Entre la preocupación de viajar sin billete y las ganas de llegar a no sé dónde se me olvido que viajaba a 320 con el tren de alta velocidad de SNCF que aún no determine si es una empresa estatal o privada. Ame a esa chica. Ame su caminar, su viajar, y su manera de…bueno a decir verdad no sé qué me gustó tanto, una linda rubia con unos ojos preciosos que me tiro onda como se diría en Argentina. Fue instantáneo. ¿Pero qué paso ahí? ¿Cómo fue que conectamos? Para empezar, yo esperaba el tren en Bordeux y ella se dirigía en sentido contrario. Me detuve. La mire. Me miro. Me di media vuelta y la seguí. La adelante por la derecha y me subí al TGV sin Billete de tren. Quede flechado en Paris. Me enamoré de esa viajera con la cual me sentí tan identificado. Ame a esa muchacha y pase todo el día caminando por Paris en busca de ese andar y esa mirada. Pero lamentablemente no pude dar con ella. Cada lugar estaba apagado sin su presencia. Espero que esta vez la reencuentre así puedo dejar de vivir en mi pasado. Basta de recordar los amores de otras tierras. Le comenté que iría a Marsella a ver a Chico Trujillo y ella me dijo que iría al Norte. ¿Que será del devenir inmediato? ¿Abra posibilidad de que sea cierto? ¿Que nos reencuentre la música? Al bajar en Paris la seguí. Me vio de reojo. Se tocó la nariz señal de que quería que le mienta. Que encuentre una excusa para hablarle. La seguí como nunca lo hago. Mi ego crece y crece hace tiempo y es raro que haga eso. Bajo al subte. Baje tras ella. Le mentí. Le pregunte que donde estábamos. O mejor dicho le dije la verdad. No sabía dónde me encontraba y a decir verdad a este ritmo tampoco lo determine mucho. ¿Fue amor o son cosas mías? ¿La volveré a encontrar?

Escribo porque siento y siento lo que escribo. Le hable me dijo que se iba a tomar el subte. La mire la invite a tomar unos mates. Pero para mí desgracia no tenía agua caliente. De todas formas, no comprendió creo que significaba eso de los mates. Aun no se ni su nombre. Pero nos rozamos los codos. De alguna manera conectamos nuestras pieles con un leve rose. Suficiente para que quede grabado en la memoria. ¿Oh rubia preciosa te encontrare en Marsella a pesar de no tener ni cómo ir? O te tendré que esperar mendigando en Paris. Algunas gotas de tu amor me vendrían bastante bien después de tanto y tanto esperar y viajar a la deriva y sin timón.

Quizás el destino nos de alguna respuesta, al menos de este lado de la pantalla que es desde donde te pienso.

EDITORIAL UNIVERSO DE LETRAS GRUPO PLANETA

  1. Presentación y sentido de la obra

El texto presenta una lectura entretenida. Es inteligente y creativo. Un libro que sorprende y es ideal para leer detenidamente, reflexionando sobre lo expuesto. Rico gramaticalmente y de gran fluidez en su interpretación y lectura.

  1. Nuestra Opinión Sobre tu obra:

La ambientación contextual de la obra está bien recreada y es variada. La gramática y la ortografía utilizada son correctas, aunque convendría hacer una revisión previa del texto para subsanar posibles errores. En conclusión es una obra que puede atraer a muchos  lectores y es apta para publicarse. Consideramos que el proyecto presentado es acertado y junto con el tratamiento adecuado, puede ser un buen proyecto de publicación.

 

Gracias Grupo Planeta por vuestra opinión.

 

Artes Dramáticas…

Las conversaciones se sucedían unas a otras en un constante devenir. Comprendía que el reloj se detenía cada vez que se encontraban juntos, y por desgracia a pesar de que para los dos funcionaba de la misma manera, no lo hacía igual para la realidad. Aquella vez caminaron hacia el río a la par. Habían acordado encontrarse azarosamente en algún tramo del camino que une el río con su facultad. Así fue a las cinco de la tarde el comenzó a caminar en sentido opuesto al río y ella en dirección contraria. Se encontraron en medio del camino. Ella levanto la mirada y con una dulce sonrisa, se acercó a saludarlo. Su corazón latía eufórico y temía que el momento lo dejara sin palabras. Afortunadamente los miedos cesaron con el primer saludo, que, para una primera cita, fue lo bastante ameno y natural. Él no podía dejar de admirar aquella fina belleza, esos ojos expresivos que constantemente pedían más ojos, aquellas dos trenzas perfectamente formadas y la elegancia del andar. Ella por su parte tampoco podía dejar de creer que aquel joven alto y apuesto, al que había visto de manera azarosa por distintos lugares de la ciudad, se encontrara junto a ella en aquella tarde cálida de verano. Era sin duda un acontecimiento sin igual. Dos seres que se habían deseado durante meses se encontraban por fin cara a cara. Él le reprochó haberla buscado por cielo y tierra y que tras haberla encontrado – en aquella- su facultad, ella estuviera muy ocupada con sus tareas de organización política. Por su parte ella alego el hecho de que sus métodos investigativos para dar con el paradero de él fueron arduos, y que terminaron dando sus frutos. Confeso que jamás hubiera imaginado el nombre y que nadie de su entorno conocía a ese joven militante de la facultad de ciencias médicas que se había hecho presente en las épocas de elecciones estudiantiles. Con el correr de los días y los meses, pudo conseguir el nombre invitarlo a salir. Claro que todo ello no importaba porque ya se encontraban caminando hacia el río, ambos felices por tener esa oportunidad. El mundo pasaba junto a ellos, pero eso poco importaba. La conexión era tan intensa que ciertas veces había que cambiar inmediatamente de tema de conversación para no demostrar que poco importaba el tópico, en la medida que fuera entre ellos dos. Los aviones despegaban con una frecuencia relativamente constante como para lograr que ambos miraran al cielo asiduamente. Poco importaba, a decir verdad, porque para ellos el cielo era la tierra. Llegaron al río y las olas rompían contra la contención. El mar se encontraba calmo y las gaviotas sobrevolaban la costa planeando al son del viento. Comenzaron a hablar de su historia, de sus padres, sus familiares, las relaciones entre ellos, la facultad, la política universitaria, el arte, las ciencias, la sucesión de temas era constante y jamás se llegaba a un desenlace, como si aquella primera cita fuera algo más que tan solo eso, una primera cita. Como si ese fuera el primer día de una vida en compañía. Miraba sus expresiones y se preguntaba porque hasta el día de la fecha no había conocido a nadie con tantas y tantas maneras de expresarse. Estaba claro que aquella estudiante de artes dramáticas comprendía muy bien las distintas emociones y además tenía la capacidad de poder trasmitirlas. Era la belleza personificada, era el talento, la expresión humana hecha carne. Sabía que se encontraba levemente disminuido frente a tal poder. Él, que creía conocer los sentimientos del hombre, sus emociones más remotas y ocultas, comprendió que todo aquello que se presentaba ante él le resultaba desconocido. Observo sereno todo aquello esperando aprender en cada gesto, en cada mirada que ella le regalara. Ella por su parte comprendió que su mundo era una burbuja, el teatro y el ambiente universitario en el que se movía era un microambiente donde tan solo se relacionaba con gente de su mismo entorno. El representaba para ella la puerta abierta hacia el mundo, la posibilidad de ampliar sus conocimientos de otras realidades, de otros universos que tan solo había conocido en cuentos. Eran dos almas caminando al unísono, una simbiosis para ambos productiva. El no paraba de hablar y ella no dejaba de preguntar; eso cuando él tomaba la iniciativa. Por otro lado, cuando ella cuestionaba algo sobre su manera de expresarse el consultaba como podía mejorar y entonces ella con total normalidad le mostraba no una, sino varias maneras de expresar lo mismo. Era sin duda productivo para ambos, ella joven revolucionaria, abrió un universo de posibilidades imaginado en la mente estructurada de él, que a decir verdad, hasta ese momento de su vida no había visto tantas aristas distintas a una misma realidad. Llegaron a aquel lugar frente al río, que como todo espacio público de la gran ciudad se ve enrejado por cuestiones de seguridad, o como les gustaba decir a ellos, para que los pobres indigentes no osaran hacer de los espacios públicos su hogar. Políticas de la gestión derechista de aquella ciudad. Saltaron la reja con cuidado de no ser observados por nadie. Llegaron frente al río y prepararon el equipo de mate. Ella se sorprendió porque a pesar de no llevar mochila, él se las había arreglado para traer el mate, la bombilla, el celular y alguna que otra cosa tan solo en los bolsillos. El recalco que las bombachas camperas tienen esa gran ventaja frente a los Jeans convencionales. Ese sería el inicio de la cita que duraría unas doce horas y donde los tópicos se sucedían uno tras otros mientras existía entre ellos la vergüenza del primer encuentro, la tensión previa al primer beso. De todas formas, poco importaba en aquel momento, porque ellos estaban ahí y simplemente eran, dejándose sorprender con lo que el destino les quisiera regalar.

Continuara…

 

 

Tiempo

¿Qué significa saber que una vez perdido ese amor que uno tenía dentro del corazón? Allí en el rincón donde habitan los sueños, las ilusiones, y otras cosas que ahora no recuerdo, como seguir después del olvido si en cada verso que leo te reencuentro como si hubiera sido ayer el ultimo día en que disfrute tu mirada. Hoy te sueño en silencio, te busco en calles azarosas, en pasadizos jamás encontrados. Hoy en cada letra siento el canto de tu alma, aunque su esencia ese a miles de kilómetros, y tu luz, que ya no alumbra más que la sombra del olvido, se desvanece poco a poco. La nostalgia, ese hermoso y arduo camino hacia el pasado, hacia la memoria que nos juega una mala pasada, que nos devuelve al pasado donde el ser era aún más ingenuo y la existencia no pesaba tanto. Allí están los recuerdos, de otros tiempos, de otras juventudes, como sueños dentro de sueños, como esperanzas que se desvanecen. La existencia me pesa más de lo que debería por tratarse de un ser tan joven como yo. Los relojes ya no significan nada para mí, tan solo mecanismos creados por el hombre para tratar de medir eso que no tiene dimensión: el tiempo. El mismo tiempo que no vuelve, que no se puede medir con palabras, que se evapora con el correr de la vida, que nos retrotrae a memorias del pasado, a recuerdos que despiertan sentimientos que podemos plasmar en palabras o simplemente encajonarlos dentro nuestro y hacer de cuenta que no los vimos. El hombre es un ser que siente, vive, y piensa; aunque muchos intenten olvidar y surcar el mundo tan solo pensando en el mañana y en el presente. Calculando, ¿Que significa pensar el presente? ¿Qué es el presente? Ese tiempo que es aquí y ahora, pero que dentro de un instante es pasado. A su vez, ¿De qué se trata el futuro? De un tiempo que aún no es, que pretendemos que sea, que no tenemos certeza que será, pero ponemos toda nuestra fe en que se convierta en lo que nosotros visionamos. Acaso ¿no nos enseñó el servicio meteorológico que podemos conocer el clima de toda una semana?, como si pudiéramos conocer como variará la naturaleza! Vaya patrañas. El momento de existencia es el presente, donde estamos ahora. Mañana podemos estar muertos, incluso en el próximo segundo podemos sufrir un infarto y todo lo que conocemos y podríamos conocer se desvanecerá en el olvido. Tal vez nos recuerden una o dos  generaciones de familiares, pero con el tiempo hasta ellos tendrán mejores preocupaciones que andar recordando a la nada. Tal vez hasta que comeremos hoy sea más importante que recordar a ese ser que se nos fue, que ya no está entre nosotros. Porque si algo hay aprendido es que como diría Jorge Manrique, “que no se engañe nadie, no, pensando que ha de durar lo que espera más que duró lo que vio”.

Así se nos pasa la vida, unos no podemos dejar de pensarla y analizarla, a otros se les esfuma tan rápidamente que no se dieron cuenta de que existieron. La poesía como salvación a la muerte y el olvido, siempre y cuando no venga un dictador y nos envié a la hoguera junto con otros seres que buscamos  quedar plasmados en papeles.

 

Departe sunt de tine de Mihai Eminescu

 

Departe sunt de tine

Departe sunt de tine si singur lângă foc,
Petrec în minte viata-mi lipsita de noroc,
Optzeci de ani îmi pare în lume c-am trait,
Ca sunt batrân ca iarna, ca tu vei fi murit.
Aducerile-aminte pe suflet cad în picuri,
Redesteptind în fata-mi trecutele nimicuri;
Cu degetele-i vintul loveste în feresti,
Se-toarce-n gindu-mi firul duioaselor povesti,
S-atuncea dinainte-mi prin ceata parca treci,
Cu ochii mari în lacrimi, cu mini subtiri si reci;
Cu bratele-amindoua de gitul meu te-anini
Si parca-ai vrea a-mi spune ceva… apoi suspini…
Eu te string la piept averea-mi de-amor si frumuseti,
In sarutari unim noi sarmanele vieti…
O! glasul amintirii ramiie pururi mut,
Să uit pe veci norocul ce-o clipa l-am avut,
Să uit cum dup-o clipa din bratele-mi te-ai smuls…
Voi fi batrân si singur, vei fi murit de mult!