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Se me ocurre que vas a llegar distinta…

Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni más dócil
ni más cauta
tan solo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabes
cómo te pienso y te enumero

después de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco

yo nostalgio
tu nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie

tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros

no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta
como pueblo
y eso te da una lumbre
inapagable
ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
con hondura
con franqueza

sé que voy a quererte sin preguntas
sé que vas a quererme sin respuestas.

Mario Benedetti

 

Artes dramáticas

Vos ibas hacia el río
Yo esperaba sentado
Atado al sentimiento
¿El encuentro?
Tu sonrisa y mi alegría
Curiosa elegía
Caminamos a la mar
Yo con mi bombacha
Vos con tu vestido rojo
Ojo al piojo, que la cita
Solo duro doce horas
Tu belleza y mi poesía
Iban de la mano
Nos hermanamos
¡Pero duro un instante!
Aunque la menguante naciera
Y el oleaje rugiera
Fue tan breve el amor
Fue tan largo el dolor…

 

Nos vemos el próximo domingo a las 09:44 (hora española).

Al Che…

Lo han cubierto de afiches /de pancartas

de voces en los muros

de agravios retroactivos

de honores a destiempo

lo han transformado en pieza de consumo

en memoria trivial

en ayer sin retorno

en rabia embalsamada

han decidido usarlo como epilogo

como última thule de la inocencia vana

como anejo arquetipo de santo o satanás

y quizás han resuelto que la única forma

de desprenderse de él

o dejarlo al garete

es vaciarlo de lumbre

convertirlo en un héroe

de mármol o de yeso

y por lo tanto inmóvil

o mejor como mito

o silueta o fantasma

del pasado pisado

sin embargo los ojos incerrables del che

miran como si no pudieran no mirar

asombrados tal vez de que el mando no entienda

que treinta años después sigue bregando

dulce y tenaz por la dicha del hombre

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Dedicado a mis compañeros de la Juventud Guevarista.

Por acá pase hace 26 años y el sol alumbraba igual…

AL CORAZÓN

¿Qué corazón es el mío?
¡Oh Dios que riges los mundos!
con la ley de tu albedrío,
cuyos designios profundos
¡no me es dado penetrar!
¿Qué misterio, arcano, abismo
es éste que ni yo mismo
me atrevo; ¡oh Dios! a sondar?

¿Cuándo su volcán se apaga?
¿Cuándo su hondura se llena?
¿Cuándo la tormenta aciaga
de sus pasiones serena
podré ver y no sufrir?
¿Cómo es que nada le sacia,
si ha perdido la eficacia
para gozar y sentir?

¿Cómo al cúmulo de males
que con porfía violenta
como furias infernales
le acosan, no se revienta
ni exhala un solo clamor?
¿Cómo no vierte siquiera
una lágrima ligera
para amortiguar su ardor?

¿Cómo cabe entre mi pecho,
cuando su vuelo atrevido
halla el universo estrecho,
desprecia lo conseguido,
y sin cesar pide más?
¿Cómo sufre, calla, anhela
se roe a sí mismo, y vela
sin fatigarse jamás?

Vuelvo la vista azorado
como náufrago en el puerto
al borrascoso pasado,
y encuentro todo desierto,
todo triste y funeral;
miro atónito delante,
y ni la luz vacilante
veo de astro divinal.

¿Qué quiere pues, ¡oh Dios mío!
mi corazón insaciable,
en su loco desvarío;
si en la sirte miserable
todo su caudal perdió?
¿Qué quiere si ya la tierra
nada en su extensión encierra
semejante a lo que vio?

¿Acaso en región luciente
guardas ¡oh Dios poderoso!
algo que el alma presiente,
algún tesoro precioso
que deba en vano desear;
y que la mía ambiciona,
como la excelsa corona
de su incansable afanar?

Parece que el hombre errante,
como triste peregrino,
marcha con pie vacilante,
sin saber por qué camino,
en pos de alguna visión;
de paso echa una mirada,
sin arraigar aquí a nada
su voluble corazón.

Pero ¡infeliz! marcha en vano,
tropieza, cae, se fatiga,
maldice su error insano,
y a veces su sed mitiga
con lágrimas de dolor;
hasta que una mano yerta
viene, lo toca, y despierta
despechado del sopor.

Mas yo continuo luchando
con un genio incontrastable,
con mi corazón, sudando,
al destino irrevocable
obedezco a mi pesar;
y no puedo en mi ansia fiera
ni una lágrima siquiera
para alivio derramar.

¿Qué es esto? ¡Oh Dios! ¿Por qué ha sido
para mí tu ley más dura?
¿Por qué hacerme habéis querido
blanco de la desventura
formándome un corazón
tan indómito y sediento,
que batallando violento
siempre está con mi razón?

Pero nada me respondes
Dios clemente y soberano:
¿por qué tu auxilio me escondes
y me dejas en oceano
de dudas siempre fluctuar?
¿Por qué un rayo de luz pura
no me abre senda segura
para poder descansar?

No te pido ¡oh Dios! riqueza,
felicidad, poderío
gloria, deleites, grandeza;-
manjares que dan hastío,
y nunca pueden saciar:
sólo quiero olvido eterno,
y algo que pueda el infierno
de mis pasiones calmar.

(Junio, 1835)

Autor: Esteban Echeverría.

La Doncella de todas mis historias…

Doncella.jpg

Salvación
Se fuga la isla.
Y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro profeta.
Ahora
es el fuego sometido.
Ahora
es la carne
..la hoja
..la piedra
perdidas en la fuente del tormento
como el navegante en el horror de la civilización
que purifica la caída de la noche.
Ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.

Alejandra Pizarnik

Hoy es viernes que alegría…

Hoy es viernes que alegría
Otro día como el anterior
Otra noche de nostalgia
Otro sentimiento de ardor

Hoy es viernes de alegría
En blanco la mente
El espíritu en sangría
Y el corazón diferente

Hoy es viernes de alegría
Solitaria y ruin la pena
Cruda y negra la elegía
Dolorosa noche serena

Hoy es viernes de alegría
Mastico versos amargos
Vacías sienes de fantasía
Repleto pecho de letargo

Amanecer

En aquel colectivo sincero
nos perdimos en los besos
se hacía carne el amanecer
nosotros piel y hueso
la esperanza amiga
de los dulces te quiero
el corazón sincero
liberaba su fatiga
hundidos en ilusión
aquella luz se apagó
breve destello
que nos atravesó
de pronto la oscuridad
-profunda y cruda soledad-
ya no tenías mi mano amiga
ya no tenía tu sinceridad
nos perdimos en la noche
con palabras extrañas
sufrimos el derroche
caluroso de las entrañas
no tenías mis palabras
no tenía tus miradas
no tenías mi alegría
no tenía tu llamada
los perdimos todo
en fulguroso instante
como se pasa la vida
como todo es distante

Esperanza

Si alguien la vio díganle que la extraño
que su recuerdo viviente hace daño
que entre noche y noche añoro y me pierdo
que entre paso y paso sufro y muero

Las distancias minan y matan
me matan las minas de este espacio
soy la hoja que arrebata el vendaval
soy el dolor del que actuó mal

Circunstancias ajenas entre lágrimas de cristal
caen, se rompen crujen y desaparecen
en cada paso está el ocaso de la distancia
en cada suspiro el cuerpo perece

Díganle que aun recuerdo sus palabras
que aquel en aquel tiempo brillaba el alma
el sol iluminaba la conciencia clara
y había Esperanza, la había

En aquel castillo sin brillo…

En aquel castillo sin brillo
te espero con anhelo
te sueño sin dueño
te quiero sin peros
En aquel castillo sin brillo
Colecciono amaneceres
colecciono soledades
colecciono lunas y estrellas
En aquel castillo sin brillo
la marea siempre sube
la autoestima siempre sube
tu amor siempre sube
En aquel castillo sin brillo
nos amamos en silencio
nos amamos entre besos
nos amamos entre sueños
En aquel castillo sin brillo
te espero doncella
te espero princesa
te espero mi reina.

Amar, temer, partir…

He leído que las despedidas son tristes
cuando creo y siento
que el crecimiento
es el valor de lo moderno.
Anota en tu cuaderno
lo que dejas tras tu ida
y verás que a tu venida
el mundo entero ha cambiado.
Tu vida será recuerdo de un pasado,
tu vuelta será presente de un futuro.
Entre tanta gente te verás diferente
pues el crecimiento mayor que has tenido
ha venido del valor
de haber partido.

Dificultad

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Que difícil se hace escribir con tanto frío
las palabras tiritan
los punto y coma se me vuelan
los paréntesis se caen
y las mayúsculas se olvidan.
En medio de esta tormenta
el corazón se asienta
a pensar en su destino.
linda letra me dijo una colombiana
y su acento me atrapo en una espiral
de misterios…

 

Un día de frió que fui a comer a una pizzeria de Palermo, Buenos Aires, acompañado de mi soledad. La moza me vio escribir el poema y me halago la letra. Era colombiana.

Poema sin fin.

Lo que nos diferencia a usted lector
y a mí como escritor
es que mientras yo no comprendo cómo terminare este poema
usted está determinado de antemano
quiero decir que este poema terminara con la palabra feliz
obviamente mi futuro inmediato representa una página en blanco
dado que aún no proyecte que, ni cómo escribirlo
pero el suyo desde el momento que inicio esta lectura es acabar con ella
y para ello no dudara en llegar hasta el final del poema
-por curiosidad y porque le gusta la lectura-
usted y yo sabemos que terminara con la palabra feliz
pero mientras esto se acerca a su fin
y usted lo sabe porque yo lo se
nos damos cuenta que todo esto estaba premeditado
y mientras
jugamos un poco con el destino y sus finales
y además
le comento que escribir me hace siempre un poco más feliz

Feliz día…

 

Es momento de que te escriba
precioso amor compañero
en las noches de arriba
en los sueños sinceros
En las huellas que dejamos en la arena
en los fuegos que ardimos en las sierras
por el dolor que causo aquella pena
por el tiempo que ciertas veces nos envenena
por el amor a la música y al canto
porque la falsedad aun no nos pudo comprar
y porque nuestro amor es sincero
por todo ello y por mas
un cariñoso abrazo a mi soledad.

Malvones

-Juguemos un juego:
Adivina cual es mi casa,
Solo así te dejaré entrar.
Aquí está la llave.
-Bueno, déjame ver.
Para mí tu casa es aquella
De la cuadra la más bella
Dos pisos para repartir el amor
Rejas verdes y malvones
Para recibirte con flores
Y una puerta verde
Donde probaré mi suerte.
-Intentemos.
-Veremos, déjame probar…
-Al parecer tuve suerte, vamos subamos.

 

 

 

Preso

Grito con palabras deshabitadas
!La vida me sabe a nada!
Desde que vuelo en silencio
preso de tus recuerdos y de un pasado incierto…
Te evoco en cada madrugada
aunque para el corazón
ya no es lo que ansiaba
perezco ante el paso del tiempo,
sufro, anhelo con profundo tormento.
Estas son tan solo palabras que lleva el viento.
Quizás en un grito certero,
fuerte como suspiro de este alma en pena,
te busque y no te encuentre.

-¿Sabe que es linda la mar?

-¿Sabe que es linda la mar?
-¡La viera de mañanita
cuando a gatas la puntita
del sol comienza a asomar!

Usté ve venir a esa hora
roncando la marejada,
y ve en la espuma encrespada
los colores de la aurora.

A veces, con viento en la anca
y, con la vela al solsito,
se ve cruzar un barquito
como una paloma blanca.

Las olas chicas, cansadas,
a la playa a gatas vienen,
y allí en lamber se entretienen
las arenitas labradas.

Es lindo ver en los ratos
en que la mar ha bajao,
cair volando al desplayao
gaviotas, garzas y patos.

Y en las toscas, es divino
mirar las olas quebrarse,
como al fin viene a estrellarse
el hombre con su destino.

Y no sé qué da el mirar
cuando, barrosa y bramando,
sierras de agua viene alzando
embravecida la mar.

 

 

Fragmento de “Fausto” de Estanislao del Campo.

A la soledad…

 

Ya no le temo a la soledad.
Le acaricio el pelo,
me acuesto junto a ella.
Ella es mi mejor compañera,
firme junto a mí.
En cada amanecer.
En cada caminata junto al río.
En cada noche estrellada.
Algún día le diré
que es hora de que parta.
Pero ese día aún no ha llegado.
En algún instante te alejaste
con la victoria de algún falso amor.
Me odiaste y maldijiste.
Yo te cerré la puerta
y te marchaste.
Pero de alguna manera
Siempre vuelves a mi lado.

Y de repente…

De repente te sigo buscando

debajo de mis alfombras

detrás de cada silueta

encima de la copa de los arboles

en los diminutos copos nevados

en las rocas del rio

en soledades nocturnas…

Pero te escondes y desapareces

como el viento que migra

como el ave que escapa

como sueño que encaja

entre ilusión y corazón

aquel treinta y uno

donde estaba tu palabra muda?

donde la picardia y las ansias vivas?

hoy nos comen los recuerdos

mientras brindo con el tic tac que me lastima.

Poema de Rubén Darío

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Lo fatal

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésta ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror…
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos…!

Poema de César Vallejo

Los heraldos negros

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido 
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!

César Vallejo.

Con mi voz…

 

A la noche la hizo dios
para que el hombre la gane
transitando por un sueno
como si fuera una calle.

Platicar con un amigo
oír un canto en el aire
ver el amor enredado
en la niebla de los parques

O adivinar un poema
que nunca lo escribió nadie
a la noche la hizo dios
para que el hombre la gane

La noche tiene un secreto
y mi corazón lo sabe
por mas que quiera ocultarlo
con terciopelos del aire

Me lo contó una guitarra,
hondo jahuel de saudades
lo aprendí en esas historias
que cuentan los trashumantes

[A un gato) – Jorge Luis Borges.

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No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.

Julio Cortázar en México [Entrevista]

PARA LEER EN FORMA INTERROGATIVA

Has visto
verdaderamente has visto
la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa
Has tocado
de verdad has tocado
el plato el pan la cara de esa mujer que tanto amàs
Has vivido
como un golpe en la frente
el instante el jadeo la caìda la fuga
Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos tus manos tu sexo tu blando corazòn
había que tirarlos
había que llorarlos
había que inventarlos otra vez.

[Antonio Machado)

 

YO VOY SOÑANDO CAMINOS

Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas! …
¿Adònde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero…
—La tarde cayendo está—.
«En el corazòn tenía
la espina de una pasiòn;
logré arrancármela un día,
ya no siento el corazòn.»

Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.

La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.

Mi cantar vuelve a plañir:
«Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazòn clavada.»

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

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Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
más se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica, qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.

(De “Cantos iberos”, 1955)

Autor: Gabriel Celaya.

Defender la alegría.

Defender la alegría como una trinchera

defenderla del escándalo y la rutina 
de la miseria y los miserables 
de las ausencias transitorias 
y las definitivas 

defender la alegría como un principio 
defenderla del pasmo y las pesadillas 
de los neutrales y de los neutrones 
de las dulces infamias 
y los graves diagnósticos 

defender la alegría como una bandera 
defenderla del rayo y la melancolía 
de los ingenuos y de los canallas 
de la retórica y los paros cardiacos 
de las endemias y las academias 

defender la alegría como un destino 
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas 
de las vacaciones y del agobio 
de la obligación de estar alegres 

defender la alegría como una certeza 
defenderla del óxido y la roña 
de la famosa pátina del tiempo 
del relente y del oportunismo 
de los proxenetas de la risa 

defender la alegría como un derecho 
defenderla de dios y del invierno 
de las mayúsculas y de la muerte 
de los apellidos y las lástimas 
del azar 
y también de la alegría.

Autor: Mario Benedetti

A mi querido amigo Hilario.

{Pensamientos de un viajante}

No te quedes ínmovil

al borde del camino 

no congeles el júbilo 
no quieras con desgana 
no te salves ahora 
ni nunca 
no te salves 
no te llenes de calma 
no reserves del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
no dejes caer los párpados 
pesados como juicios 
no te quedes sin labios 
no te duermas sin sueño 
no te pienses sin sangre 
no te juzgues sin tiempo 

pero si 
pese a todo 
no puedes evitarlo 
y congelas el júbilo 
y quieres con desgana 
y te salvas ahora 
y te llenas de calma 
y reservas del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
y dejas caer los párpados 
pesados como juicios 
y te secas sin labios 
y te duermes sin sueño 
y te piensas sin sangre 
y te juzgas sin tiempo 
y te quedas inmóvil 
al borde del camino 
y te salvas 
entonces 
no te quedes conmigo.

Mario Benedetti

Wells y la máquina del tiempo.

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Ya mis versos no esperan ser leídos
Probablemente los encierre en el cajón del olvido
Seguiré medio perdido abriendo camino
Soy un acosador por perseguir sueños
Tomare mi equipaje y partiré al olvido

¿O no?

Huir siempre es la solución más simple
¿Estoy sufriendo por hacer público un amor o por miedo a él?
Vamos corazón, dime, ¿qué camino debemos seguir?
Escribir un libro es sencillo, escribir una vida no tanto
Si uno se toma la molestia de enamorarse de una jovencita, hecho sumamente fortuito, puede caer en las redes más enigmáticas y ni hablar si uno toma coraje y golpea su puerta
Puede terminar bajo los techos de alguna comisaria, entre jaulas, como las bestias
Por amar a alguien y soñar utopías en este presente que se nos escurre entre los dedos
Uno como ser finito ve en el futuro algo sólido que permite caminar
¿Cuál es el sentido sino?
Hablare con Wells y le pediré su máquina
Quizás en otro tiempo se me comprenda mejor

 

Todavía…

No lo creo todavía
Estas llegando a mi lado
Y la npche es un puñado
De estrellas y de alegría

Palpo gusto escucho y veo
Tu rostro tu paso largo
Tus manos y sin embargo
Todavia no lo veo

Tu regreso tiene tanto
Que ver contigo y conmigo
Que por cabala lo digo
Y por las dudas lo canto

Nadie nunca te reemplaza
Y las cisas mas tribiales
Se vuelven fundamentales
Porque estas llegando a casa

Sin embargo todavia
Dudo de esta buena suerte
Porque el cielo de tenerte
Me parece fantasia

Pero venis y es seguro
Y venis con tu mirada
Y por eso tu llegada
Hace mágico el futuro

Y aunque no siempre he entendido
Mis culpas y mis fracasos
En cambio se que en tus brazos
El mundo tiene sentido

Y si beso la osadia
Y el misterio de tus labios
No habra dudas ninresabios
te querré mas todavía

Mario Benedetti

A la soledad.

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Ya no le temo a la soledad
Le acaricio el pelo,
Me acuesto junto a ella.

Ella es mi mejor compañera
Firme junto a mi
En cada amanecer
En cada caminata frente al rio
En cada noche estrellada.

Algun dia le dire
Que es hora de que parta
Pero ese dia, aun no ha llegado.

En algun instante te alejaste
Con la victoria de algun falso amor
Me odiaste y me maldijiste
Yo te cerre la puerta
Y te marchaste
Pero de alguna manera
Siempre vuelves a mi lado.