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Más ojos [2]

 

Me gustaba su mirada porque siempre pedía más ojos. Su expresión era clara marca de que sabía lo que hacía, su constante interacción en la facultad de artes dramáticas con otros alumnos dejaba ver que la interacción solo puede tener efectos positivos en el ser humano. Sus expresiones faciales me demostraban que sabía muy poco acerca de emociones humanas, o quizás que comprendía vagamente como se expresaban cada una de ellas en un rostro femenino. Tanta anatomía fría, tantos orbiculares, tantos depresores y cigomáticos me habían hecho olvidar que solo tienen sentido cuando se usan para expresar emociones, y si vienen de la mano de una joven, bella, y carismática niña de artes dramáticas mucho mejor.  Su actitud frente a la vida fue lo que me enamoro, descuidada frente a convenciones sociales, solía saltar los molinetes del subte sin la mayor preocupación, incluso cuando la gente la observaba, fingir una sonrisa al colectivero para comprar con una bello semblante su ticket de viaje y demostrar así que todas las reglas se pueden romper y que solo depende de la situación. El presente se construía a cada paso con ella, fiel a las líneas del socialismo me enseñó a comprender mejor los principios que hay detrás de esos ideales. La policía y su vida rígida, fría, conservadora, guiada por estructuras duras era lo que más le molestaba, me enseño que el ser es sensible al paso del tiempo, es moldeable, es adaptable, y que lo primero es la libertad. Los policías se encontraban exactamente en el polo opuesto a esa libertad, fiel a la orgánica del sistema, un sistema más que corrupto desde la conducción hasta la base. Claro que para comprenderla  tuve que perderla, o mejor dicho tuvimos que perdernos, porque solo así pude comprender que dos seres se tienen mutuamente pero en libertad. Su recuerdo lejos de lastimarme me alegra la existencia motivo por el cual la rememoro constantemente en mis textos.  Desde aquí mis respetos y agradecimiento por todo lo enseñado.

 

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Más ojos…

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Fue allá por inicios de este año que esta por terminar. Yo tenia un trabajo de esos que no se encuentran todos los días, de hecho creo que en mi vida volveré a tener un trabajo como aquel. Un trabajo donde podía estar a solas con mi soledad, donde podía fumar pipa, tabaco y ademas podía disfrutar del silencio de la noche y de los amaneceres frente al río. Tocar la armónica, escribir, escuchar música, leer, creo que si pudiera volver el tiempo atrás hubiera aceptado otra vez ese trabajo. Y hubiera vuelto a renunciar.  La realidad es que todo tiene un tiempo en esta vida y ese trabajo también lo tubo. Me lo consiguió un amigo, de esos a los cuales el tiempo nos dará la posibilidad de reencontrarnos, pero de momento no nos hemos podido comprender demasiado. Algún día nos encontraremos y podremos estar de charla tranquilos, después de todo el tiene parte de mi ser en su interior y yo parte del suyo. Aprendí mucho, más de lo que el se imagina, aprendí que tengo que luchar por mis sueños aunque ello implique tener que alejarme momentáneamente de su amistad. Pero el sabe y yo se que nos entendimos demasiado bien, y sigo sosteniendo a pesar del paso del tiempo que existe el amor entre los hombres, aunque sin sexo. Hoy estoy en la otra punta del mundo, mientras él lucha contra las desigualdades de un sistema político que se desmorona cada día más, lleno de injusticias y de falsedades, donde aquellos con dinero pueden hacer y deshacer a su gusto, mientras muchos tantos no tienen ni donde pasar la noche. Yo soñé con amores que pongan fin a mi soledad, y por ello me enamore de ella. Jovencita estudiante de teatro, de esos seres que le alegran a uno el alma con tan solo su presencia. Creo que enamoro a más de uno con su simpatía, con sus ojos que siempre piden más ojos, y su manera tan única de existir. Este disco me lo recomendó ella, y a decir verdad sigo enamorado de ella, creo que debe saberlo, más de una entrada en este [mi mundo virtual] fue dedicada a ella. Su nombre es menester que calle, para no herir subjetividades. Pero pienso en ella, como también pienso en los demás amores que andan dando vueltas por allí, entre sentimientos y sentimientos.