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No si no si…

No si no si no. Es necesario que me detenga a reflexionar. Que analize lo sucedido. Como aquella chica que al mediodia lucia sus mejores posturas en un banco en la plaza de Granada mientras disfrutaba (o al menos eso parecia) ciertas notas que brotaban de mi voz y mi guitarra. Las miradas, los gestos, el ir y venir al grupo al amigos allí presentes. Es necesario que reflexiones sobre todo. El chico ucraniano con su perro negro y su estilobde vida. Los rayos atravesando las hojas y dibujando difuminadas sombras en las baldosas coloridas de las tierras de Granada. El canto de los pajaros, el viento moviendo el ramaje. Preciosa y bella figura celestial no te animaste a cruzar, a poner una estupida excusa que nos acercara al dialogo. Tan solo permaneciste ahí. Como una figura de marmol inanimada, como una fria y distante estatua. Tus amigos trataban de impresionarte con su skate pero unas cuantas notas ligadas resuenan mas en el fondo de un alma enamorada. No supimos encontrar las palabras. No supiste aguantar la mirada, no supe invertir el iceberg de la verguenza. Tal vez era necesario que sea así.

 

Almafuerte – Ritmo Milonga Pampeana.

 

¡Piu Avanti!

No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde intrepidez del pavo
que amaina su plumaje al menor ruido.

Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora…

Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!

Autor: Pedro Bonifacio Palacios

Collección Bilbao

 

 

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Zamba de amor en vuelo…

 

Como un tizón encendido,
Ardiendo adentro mi sangre,
Tu sombra viene conmigo
Y no la puedo arrancar.

Te llevo por los caminos,
Como un abrojo prendido,
Prendido a mi caminar.

Te llevo por los caminos,
Como un abrojo prendido,
Prendido a mi guitarrear.

Por esas ramas del viento
Veo anunciado tu pelo,
Y en los alambres del tiempo
Jirones de soledad.

Se deshilacha el recuerdo
Sabiendo que estas muy lejos
Y que ya no volverás.

Se deshilacha el recuerdo
Sabiendo que estas muy lejos
De aquella nuestra verdad.

Se-be-se (Lobos-Buenos Aires-Argentina)

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Apoyado en mi diafragma esta mi corazón, entre las serosas claro.

A veces creo que el tiempo cura todas las heridas, menos la de la muerte claro, no recuerdo que poeta escribió alguna vez, vino con tres heridas, la del amor, la de la vida y la de la muerte, o algo así. La cuestión es que me vivo enamorando de la gente, soy así. Vivo en un estado de constante estupidez, pero no hay como cambiarme. No tiene nada de malo, solo las decepciones que conllevan tantos despechos. Así fue que durante el CBC (Para los no conocedores de la burocracia Argentina, es el ciclo básico común de acceso a la universidad, en mi caso para Medicina) me enamore de una jovencita compañera de estudios. Su nombre es menester que calle, pero su simpatía fue lo que más me atrajo. Es hora que lo sepa, pues solo así libero mi espíritu de la opresión que acumulo durante tanto tiempo. Creo que llegamos a tener una o dos “pseudocitas”, curioso encuentro si los hay. Caminamos por su pueblo mientras charlábamos quien sabe sobre que asuntos. Creo que sobre temas diversos. Así como cuando uno se deja sorprender por el entorno. Ciertas veces las conversaciones en una primera cita son naturales hasta el punto de quemarnos la lengua, pero otras veces se vuelven tediosas y hasta insoportables. Creo que aquella vez fue muy amena y recuerdo siempre su boca amplia y su sonrisa. La realidad es que no éramos muy compatibles, ella era pimienta y yo nuez moscada, o para ser más claro, ella era verde prado y yo montaña de finos picos. También me hubiera gustado pensar que yo era manantial de aguas cristalinas y ella remanso de oleaje en mar de bahía, pero no viene al caso remarcar diferencias. Pues como lo he dicho, éramos distintos, cada uno único a su manera. Y como ella y yo sabemos, ambos somos conscientes de que nacimos y ambos somos conscientes que feneceremos, y lo que paso entre nosotros  es cosa nuestra.  Más precisamente mía.

Extensión…

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Uno de esos días en que el alma anda dolorida por una u otra cuestión me propuse sanarla con una canción. Claro esta que las personas complicadas como yo no eligen una canción cualquiera sino que elegí una complicada. Como la vida misma. No solo eso, me dije que le mostraría a mis amigos que pasaba con mi vida así que hice público mi dolor. Aquí posteo una de las tantas veces que me filme viendo mis progresos. Lamentablemente mi guitarra quedo del otro lado del charco pero esa es otra historia y estoy seguro que el destino me proveera de mi extensión, porque a estas alturas de mi vida no cabe duda que la guitarra es una extension más de mi cuerpo.