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Memorias de Francia I

En la estación de Pau esperando tomar el tren para Bayona. Luego San Sebastián y luego Bilbao y Medina de Pomar. El objetivo es volver acasa a renovar energías, a ver si llego el ordenador, a buscar comida y apensar como seguiré a la banda. Todavía no los he visto en vivo, pero ellos sime han visto tocar a mí. Mágicamente me los he encontrado tocando la guitarra en la estación de trenes de Marsella donde casualmente estaba tocando una de sus canciones. La canción se llama Fuera de mi vida, y recuerdo que mientras me encontraba tocandola en la estación se desarrollaba el mundial de futbol y Argentina perdia contra Francia y mientras los Franceses gritaban los goles yo cumplia el sueño de conocer (al menos visualemnte a los intregrantes de la Banda que tanto alegro mis dias de profunda tristeza.

Diego de Alvear

¿Cómo expresar con palabras lo que sucede por dentro? Cuadernos y cuadernos de cosas escritas sin sentido. A amores pasados y presentes, a historias, aventuras o simplemente cotidianidades de una existencia de un ser que es consciente de su potencial humano. EL poder de la convicción y una moral socialmente correcta. Formado a partir de los valores de Fidel Castro y Che Guevara. Un tipo común con aspiraciones sencillas. Ya lo dije en algún capítulo de mi libro. El sueño de encontrar un amor viajero, con el cual enamorarse conociendo ciudades, sobreviviendo, viajando. Recuerdo que una vez me enamore viajando, pero en aquella ocasión yo lo hacía con un amigo y aquella señorita paseaba tranquilamente con su abuelita por una callecita del pueblo. Aquel amor platónico se cruzó por mi camino. No recuerdo bien si estaba fumando mi pipa, pero sé que cruce la calle para pedir auxilio y muy gentilmente accedió a prestarlo. Hay ciertos detalles que obviare contar, pero aquel fue un verdadero amor viajero. Ella partía a Francia al día siguiente y era verdad. Como no confesar que las palabras que retuve aquel día quieran escapar una a una de mi ser. Hubiera dado todo el tiempo de mi vida en admirar su belleza. Pero el destino tenía otro plan para nosotros. Ella partió a Francia de intercambio universitario; yo seguí viajando con un amigo por Buenos Aires, conociendo gente y jugando a la pelota paleta. Recuerdo que durante aquel viaje me enamore de ella y es gracias a su inspiración que más tarde viaje por Francia. Como contarle que se lo que es vivir en Europa. Hermosos inviernos donde se puede salir a caminar por los parques y las ciudades con la mayor tranquilidad. En una caminata lenta pero constante. Sin temor a la inseguridad y a todos esos problemas que afectan a la Argentina. Tomar un tren y que llegue a horario o cruzar un paso de peatones sin temer ser asesinado. Europa me enamoro poco a poco, quizás por eso mi existencia se desarrolló en estas tierras por más de ocho meses.
La realidad es que mi cuna disto mucho de ser de oro, un así cumplí en mi vida muchos de los sueños que por la noche me persiguen. Aún tengo muchos más pendientes, aunque claro que aún me queda tiempo de vida.

De mi viaje por Francia

Largo recorrido hermano mío. Desde que descubrí que soy escritor de mi propia existencia las cosas se alinean para que todo salga de la mejor manera posible. Un escritor en los tiempos que corren quien se lo hubiera creído. Acá estoy en Francia viajando solo porque aquel amor no me quiso acompañar. Tan difícil es encontrar a alguien que quiera tener el mismo porvenir que uno. O será que aún no he dado con mi media naranja. Los pies me queman de tanto caminar. Cambio mis zapatillas por mis ojotas y viceversa un par de veces al día. Escribo, leo, toco la guitarra, si tengo plata me doy algún lujo como puede ser una Coca-Cola. Por lo demás mi vida es bastante simple. Ahora estoy siguiendo a la banda de mis amores. Chico Trujillo, música chileno colombiana que me alegra el alma en estos momentos de depresión continua. Trate de tocar en el subte en Marsella. Recaude dos euros en cinco minutos. Haciendo cálculos creo que no está nada mal. Al día siguiente pedí agua caliente en el bar de la estación de trenes de Marsella y compré un Croissant. De Marsella a Lyon donde tuve una curiosa, pero interesante charla con una chica que creo que no comprendió que es lo que andaba buscando. O yo no acerté con sus deseos. Hoy tengo ganas de dormir en hotel. No sé si llegare a tiempo para recargar energías e ir a tocar al subte. Tengo más hambre que piojo de peluca y más sed que un camello en medio del desierto. Veré si al explicar acierto a contar lo que me sucede.

Largo recorrido hermano mío. Desde que descubrí que soy escritor de mi propia existencia las cosas se alinean para que todo salga de la mejor manera posible. Un escritor en los tiempos que corren quien se lo hubiera creído. Acá estoy en Francia viajando solo porque aquel amor no me quiso acompañar. Tan difícil es encontrar a alguien que quiera tener el mismo porvenir que uno. O será que aún no he dado con mi media naranja. Los pies me queman de tanto caminar. Cambio mis zapatillas por mis ojotas y viceversa un par de veces al día. Escribo, leo, toco la guitarra, si tengo plata me doy algún lujo como puede ser una Coca-Cola. Por lo demás mi vida es bastante simple. Ahora estoy siguiendo a la banda de mis amores. Chico Trujillo, música chileno colombiana que me alegra el alma en estos momentos de depresión continua. Trate de tocar en el subte en Marsella. Recaude dos euros en cinco minutos. Haciendo cálculos creo que no está nada mal. Al día siguiente pedí agua caliente en el bar de la estación de trenes de Marsella y compré un Croissant. De Marsella a Lyon donde tuve una curiosa, pero interesante charla con una chica que creo que no comprendió que es lo que andaba buscando. O yo no acerté con sus deseos. Hoy tengo ganas de dormir en hotel. No sé si llegare a tiempo para recargar energías e ir a tocar al subte. Tengo más hambre que piojo de peluca y más sed que un camello en medio del desierto. Veré si al explicar acierto a contar lo que me sucede.

 

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¿Que paso acá?

Vengar con la palabra es una de las cosas que más me gustan en la vida. Para empezar porque cuando uno quiere cumplir sus sueños tiene que derribar alguna que otra barrera. Esta vez estoy en la Gare de Lion en Paris. Lamentablemente no tenía dinero para el taxi por lo que el taxista se enojó y después de algún que otro empujón le tuve que dar mis Parrot Sik en parte de pago. La culpa fue mía. Nunca hay que dormirse en el tren. Porque cualquiera te hace una cama como se diría en Argentina. Sigo pensando en aquella hermosa chica que me encontré al subir al tren en Bordeux y que volví a ver al bajar del mismo en Paris. Reconozco que al bajar no sabía ni donde estaba. Entre la preocupación de viajar sin billete y las ganas de llegar a no sé dónde se me olvido que viajaba a 320 con el tren de alta velocidad de SNCF que aún no determine si es una empresa estatal o privada. Ame a esa chica. Ame su caminar, su viajar, y su manera de…bueno a decir verdad no sé qué me gustó tanto, una linda rubia con unos ojos preciosos que me tiro onda como se diría en Argentina. Fue instantáneo. ¿Pero qué paso ahí? ¿Cómo fue que conectamos? Para empezar, yo esperaba el tren en Bordeux y ella se dirigía en sentido contrario. Me detuve. La mire. Me miro. Me di media vuelta y la seguí. La adelante por la derecha y me subí al TGV sin Billete de tren. Quede flechado en Paris. Me enamoré de esa viajera con la cual me sentí tan identificado. Ame a esa muchacha y pase todo el día caminando por Paris en busca de ese andar y esa mirada. Pero lamentablemente no pude dar con ella. Cada lugar estaba apagado sin su presencia. Espero que esta vez la reencuentre así puedo dejar de vivir en mi pasado. Basta de recordar los amores de otras tierras. Le comenté que iría a Marsella a ver a Chico Trujillo y ella me dijo que iría al Norte. ¿Que será del devenir inmediato? ¿Abra posibilidad de que sea cierto? ¿Que nos reencuentre la música? Al bajar en Paris la seguí. Me vio de reojo. Se tocó la nariz señal de que quería que le mienta. Que encuentre una excusa para hablarle. La seguí como nunca lo hago. Mi ego crece y crece hace tiempo y es raro que haga eso. Bajo al subte. Baje tras ella. Le mentí. Le pregunte que donde estábamos. O mejor dicho le dije la verdad. No sabía dónde me encontraba y a decir verdad a este ritmo tampoco lo determine mucho. ¿Fue amor o son cosas mías? ¿La volveré a encontrar?

Escribo porque siento y siento lo que escribo. Le hable me dijo que se iba a tomar el subte. La mire la invite a tomar unos mates. Pero para mí desgracia no tenía agua caliente. De todas formas, no comprendió creo que significaba eso de los mates. Aun no se ni su nombre. Pero nos rozamos los codos. De alguna manera conectamos nuestras pieles con un leve rose. Suficiente para que quede grabado en la memoria. ¿Oh rubia preciosa te encontrare en Marsella a pesar de no tener ni cómo ir? O te tendré que esperar mendigando en Paris. Algunas gotas de tu amor me vendrían bastante bien después de tanto y tanto esperar y viajar a la deriva y sin timón.

Quizás el destino nos de alguna respuesta, al menos de este lado de la pantalla que es desde donde te pienso.

De mi Francia de viaje…

No puedo pensarte si me falta la libertad para expresarme. Logicamente no sabes cuanto te pienso desde que parti de Argentina. No sabes como te pienso
en cada amanecer, en cada caminata junto a mi soledad, en cada atardecer. Cada segundo el reloj se detine en tu existencia. En el recuerdo de tu sonrisa
que podia calmar todas mi ansias. No miento si digo que alteraste mi existencia de una manera sin igual. Que contarte de mi existencia… Tengo todos los sueños
postergados a la espera de tu presencia. Se que el destino nos dejara unirnos nuevamente en un dialogo enriquecedor donde podas sumar tus anhelos con los mios
y del comun denominador saquemos la cuenta de los sueños que nos quedan por cumplir codo a codo. Porque somos compañeros y en la calle codo a codo somos mucho mas que dos.
Solo hace falta que vuelva a verte. Aun no se como ni con que excusa volver a hablarte.