Archivo de la etiqueta: aventura

Protegido: Ultimando los detalles para el viaje…

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

Anuncios

Capitán de pájaros

Yo, Antonio Esteban Agüero,
capitán de pájaros,
general de livianas mariposas,
estoy en Buenos Aires,
la capital del Plata,
para ser presidente
y organizar la Patria.

Detrás he dejado
los pueblos que me siguen,
ejército de alondras,
la división blindada de los cóndores,
las águilas que saben del sabor de la piedra,
calandrias,
chalchaleros,
chiriguas mañaneras,
los secretos lechuzos que me pasan
la información del día y de la noche.

Tengo un millón de caballos
¿Escucháis su relincho?
Que rodean la urbe por sus cuatro costados,
sus jinetes son muertos de Facundo,
son muertos de Ramírez,
montoneros del Chacho
sableadores de Pringles,
domadores,
remeseros,
rastreadores,
guitarreros,
espectrales jinetes que cabalgan
mi millón de caballos.

Les ruego que se rindan
que depongan las armas,
que guarden los tanques,
y encierren los cañones,
porque mañana a mediodía
quiero estar en la Plaza de Mayo
sobre viejos balcones del Cabildo
para ser presidente y
prestar juramento:
por los ríos de sangre derramada,
por los indios y los blancos muertos
por el sol y la luna,
por la tierra y el cielo,
por el padre Aconcagua,
y por el Mar oceánico,
y por todas las hierbas y los bosques,
y por todas las flores y los pájaros,
y por el hambre de los niños pobres,
y la tristeza de los niños ricos,
y el dolor de las jóvenes paridas,
y la agonía de los viejos …..
Juro
Yo juro.
Hacer de este país la Patria.
Ordeno que se rindan
porque mañana a mediodía
entraré en Buenos Aires.
Tengo un millón de caballos
¿Escucháis su relincho?
Nadie podrá atajarme.

 

Dedicado a mi amigo Pablo Fernandez de Alpacorral, Córdoba, Argentina.

Yo descubrí que las estrellas no son culpables…

 

A esta noche de grillos le haré mal
con mi luz de minero, con mi andar.

Yo descubrí que las estrellas
no son culpables, no son ellas
las que inventaron los segundos
y los minutos de este mundo.
Yo comprendí que no son ellas,
no son culpables las estrellas,
no.

A esta noche de grillos le he de dar
mi violento relámpago al cantar.

Yo descubrí que los planetas
no son culpables de las restas,
que la matanza de mi tiempo
no es culpa de esos elementos,
yo comprendí que no son tretas
que sean obras de planetas,
no.

A esta noche tan hembra la he de amar
con mi sexo satélite girar.

Yo descubrí que la menguante
luna de miel duele bastante
y que entre dos todo es posible,
de lo más bello a lo terrible,
lo comprendí entre la amargura
del lado impuro de la luna,
sí.

A esta noche de esclavos liberar
con un pueblo de estrellas titilar.

Yo descubrí que el combatiente
es más honrado y más valiente
cuando no olvida la ternura
bajo la piel de su armadura,
lo comprendí ante la hermosura
del lado claro de la luna,
.

Esta noche sin horas partirá
porque el tiempo no existe en mi cantar
y la muerte no sabe mi reloj,
su guadaña no puede con mi amor.

Yo descubrí que las estrellas
no son culpables, no son ellas
las que inventaron los segundos
y los minutos de este mundo.

Yo descubrí que no son ellas,
no son culpables las estrellas,
no.

 

Solía viajar sin horarios y sin destinos con mi Honda CG 150. Tal es así que recuerdo esta canción porque quedo marcada en mi memoria un gran día de mi vida. Me encontraba viajando hacia la ciudad de Mar del Plata con la moto, la guitarra, la carpa, mi bolso de ropa y algunos libros. Pleno invierno, con un frió que carcomía los huesos (tanto así que tenia puesto tres pantalones, dos remeras, un buzo, una campera de corderoy, y la campera de Aeropuertos Argentina 2000, bastante impermeable aunque aquella vez no resistió), allí me encontraba yo viajando a las ocho de la noche cuando comenzó la tormenta. El viaje había comenzado a las dos de la tarde y tras seis horas seguía subido a mi motocicleta. La autopista que conduce a la costa argentina (La 2) se encontraba desolada. El agua caía con furia y allí me encontraba yo en medio de aquel aguacero viajando escuchando en mis auriculares el disco (A dos voces de Daniel Viglietti y Mario Benedetti). En el cielo oscuro se dejaba ver cada dos por tres uno que otro relámpago que iluminaba la carretera.

25013261_549764962026354_5221322085967593472_n

La foto antes publicada fue tomada en la misma ruta pero antes de que oscurezca. En un momento de la tarde el agua que caía era tal que se hacia imposible ver el camino. Con precaución y busque refugio hasta que el cielo calmara tanta furia contenida. Para mi desgracia el viaje estuvo empapado, creo que hice unos trecientos kilómetros empapado de la cabeza hasta los pies. Pero en la vida a veces hay que sufrir para después poder ver el sol. Así fue que continué a pesar del frió, del agua, poniendo el pecho a las adversidades. Porque al final, siempre sale el sol.

25009089_1758992897500988_2338293089157775360_n
Mar del Plata – Argentina

Este fue el disco que escuche durante todo el viaje…

(https://www.youtube.com/watch?v=gCHCbtPDbno)

 

Ser escritor de tu propia vida es vivir las aventuras que a uno lo hagan feliz.

Un saludo a mis lectores.

Fragmento del libro ¿Que harías por amor?

…Era el cumpleaños del abuelo de las hermanas y él era el invitado que desentonaba en aquella ceremonia. Quizás el hecho de ser amigo del nieto y de encontrarse sin familiares en aquel país lejano haya logrado cierta compasión por parte de aquella familia y ese haya sido el motivo por el cual formaba parte de aquella fiesta familiar. Una noche cálida de verano que lo encontraba haciendo el asado junto a su amigo, hacer es una manera dulce de decir que simplemente estaba allí con su amigo hablando de diversos temas como lo hacían siempre. Porque la realidad es que en aquella amistad tenían lugar las mejores conversaciones, desde los asuntos políticos actuales, libros que se habían leído o se encontraban leyendo, películas, deportes, música, cualquier tema era buen tema dentro de aquella amistad y se desarrollaba con la más natural comodidad y fluidez. Contrariamente a lo que indica el famoso dicho, a buen entendedor pocas palabras, en aquella amistad había entendimiento y había palabras. El asunto es que lejos de sentirse como sapo de otro pozo el invitado disfrutaba de aquella compañía, se sentía como en casa. Para él, que se encontraba distante de su núcleo familiar sanguíneo aquello significaba un ambiente familiar ameno del cual poder aprender usos y costumbres y porque no socializar. Aunque como aventurero que fue y que sigue siendo, siempre creyó que el hombre no debía estar determinado a una existencia sumamente sedentaria, sino que tenía que hacer y deshacer a su gusto, desplazarse por el mundo con la misma naturalidad con la que uno va a hacer los mandados o al médico. Por aquel motivo, en el cual depositaba toda su convicción, había emigrado a su temprana edad de Europa buscando culturas más cálidas. Mal no le iba. Se encontraba de celebración en celebración, siempre rodeado de buenas amistades, de gente alegre, sociable, feliz, exactamente como él. En aquel momento junto a su amigo ayudándole en las pequeñas labores en las cuales podía tomar parte, como lo eran poner un leño al fuego, acomodar la parrilla o simplemente preparar el siguiente trago para que él y su amigo entre charla y charla al calor del fuego no se deshidrataran. Era el primer cumpleaños del abuelo postizo que presenciaba y sentía curiosidad por conocer a los restantes familiares que, a decir verdad, salían uno a uno hacia el patio trasero donde se encontraba la parrilla y la pileta. Poco a poco fue saludando a los familiares que iban llegando y en breves presentaciones y entre diálogos típicos que son generados para romper el hielo, fue conociendo a los integrantes de la familia. Aquella vez algo distinto ocurrió. Tras terminar de cocinar el asado y disponerlo en bandejas para servirlo a la familia debía tomar lugar en la mesa que estaba dispuesta en forma de herradura. El invitado entro junto a su amigo y comprobó una curiosa situación que le provoco un leve ataque de pánico. Observo que cada familiar había tomado su lugar en aquella mesa, y que solo restaban dos lugares para ocupar, el de él y el de su amigo. Miro a su amigo y este le dijo, con total naturalidad, que se sentara dónde quisiera. Todos esperarían que en una reunión familiar donde el invitado no conoce a toda la familia, este en todo momento apadrinado por el compañero, en este caso algo curioso había pasado. Los dos lugares disponibles para sentarse se encontraban delante de ambas jóvenes. Creo que no les introduje en esta historia aquellas dos hermanas. Me tomare el tiempo necesario para aclarar un par de asuntos pendientes. Este invitado no resulto simplemente eso, sino que como suele suceder en tantas y tantas historias de amigos y hermanas, este invitado se había enamorado de una de ellas, la menor. Por vergüenza o por miedo al que dirán de su mejor amigo, evito tomar cartas en el asunto, hasta que un día no aguanto mas y la invito a salir a través de Internet. Obviamente la respuesta fue negativa, quedando nuestro personaje herido ante tal situación, por ver como aquel amor se evaporaba en puras fantasías. Nuestro personaje comprendió prontamente que se trataba de un amor platónico decidió no insistir en el asunto. Pronto comprendió que, a pesar de todo, aquella joven bella no formaba parte de los planes iniciales y se aseguró de que su conciencia no pensara más en ella y se centraría tan solo en aquella amistad tan enriquecedora y gratificante. El tiempo fue pasando y aquel joven tuvo sus noviazgos con lo cual aquella historia con la hermana de su mejor amigo quedo tan solo en un gracioso recuerdo objeto eso sí, de constantes cargadas por parte de amigos y conocidos. Cierto día, como es lógico que ocurra en casa de los amigos, poco a poco fue conociendo a la otra hermana, la mayor. Está claro que con visitas esporádicas y con la timidez que representan aquellos encuentros, no podía conocer en profundidad a la otra hermana, pero si sus gustos y costumbres. Fue así que el joven poco a poco se fue interesando en los gustos particulares de la otra joven y bella muchacha. Claro que esta vez no tropezaría de nuevo con la misma piedra y evitaría caer en invitaciones que son factibles de rechazar, como lo son las invitaciones a través de Internet. A pesar de ello aquel joven se animó a invitarla a salir logrando así un nuevo rechazo, parece ser que es verdad que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Una vez más este joven osado era rechazado por la hermana de su mejor amigo. No una, sino dos veces. A pesar de toda la amistad perduraba, y en aquella noche en la que se encontraba frente a una encrucijada. Las sillas no estaban dispuestas de manera azarosa, sino que cada una de ellas se encontraba frente a una de las jóvenes, obligando así al invitado a que obtura por uno de los lugares. Cada lugar a ocupar se encontraba en un extremo de aquella mesa con forma de herradura. Como si la suerte lo pusiera a prueba. Pensó un instante y con la rapidez natural de un mago escapista logro resolver aquella situación más que complicada. Tomo la silla de uno de los lugares, y la coloco junto a la otra. Demostrando así que se encontraba allí por la amistad con su amigo, y dejando de lado aquellos pequeños deslices del pasado.

 

No publicar falta editar.

20161221_063059
El castillo de mi Doncella.

Noche de nostalgias [1]

25011375_2009604849278067_394714344975237120_n

Como te extraño rojita mía… La vida quiso que nos separemos, y así fue. Extraño aquellas tardes en que salíamos juntos a ver atardecer, vos, yo, mi pipa,mi música y algunos sueños. Eramos como dos enamorados. Tanto así que dormías junto a mi, entrabas a mi habitación por la puerta grande. El que no me conozca dirá que estoy loco. ¿Te acordás como abrazabas la guitarra? Dirá la gente que esta loca, ¿que sabrán ellos de aventuras, de sueños y de viajes?. Cuanta gente se conforma con un trabajo de ocho horas y una vida sencilla y sin sobresaltos. Cuando la vida llega al punto que la máxima exaltación es el volumen que varia entre el programa y la publicidad es porque tu existencia dejo hace tiempo de ser vivida – ¿Cuanto duele la rutina? – Hay gente que se muere mucho antes de aprender a vivir. Viva la improvisación,  viva el futuro incierto, viva la incertidumbre de amar lo desconocido y viva ella. Artista y musa de mis aventuras. La revolución siempre será lo primero  y lo comprendí.

 

https://terraqueando.files.wordpress.com/2018/08/los-olimarec3b1os-20-ac3b1os-1982album-completo.mp3%20on%20%20style=color:navy;autostart=true%20loop=true%20%20style=color:darkgreen;width=0%200%20

Fronteras, documentos y libertad.

IMG_20171127_124754.jpg
De – sierto o re – cierto diría un Argentino.

Las restricciones al libre movimiento de personas son una patraña. Y paso a explicar. Cuando llegue a Argentina a mis veinte años emigrado de España, era un ciudadano libre. Nacido en Bilbao, España, pero de nacionalidad rumana. Por encontrarme durante cinco años en España me otorgaron la residencia como extranjero. Al llegar a Argentina hice los trámites pertinentes para radicarme en condición de estudiante. Tras dos años de luchas burocráticas obtuve la radicación permanente. Por lo tanto, en un momento de mi existencia, conviví con tres residencias distintas. La que figuraba en mi documento rumano, la que quedo en España y la nueva obtenida en Argentina. Como sostenía Noam Chomsky, en los tiempos que corren el capital puede moverse de una punta a otra del mundo sin restricciones mientras que el ser humano cada vez tiene más limitaciones a su movilidad. Para demostrar que los papeles son mera burocracia en el momento de partir de Argentina a Rumania me encontraba con mi DNI rumano vencido lo mismo que el pasaporte rumano. Mi Documento Nacional español extraviado, y mis cinco DNI argentinos perdidos (si tuve que renovarlo varias veces, además de que suelo perder seguido mi billetera). No poseía ninguna identificación válida que acreditara identidad y sin embargo se me permitió pasar todos los controles migratorios (país de origen, escalas y país de destino) y viajar a Rumania. Ustedes se preguntarán como. Use el comodín de la embajada. Con un simple papel, denominado salvoconducto, pude viajar medio mundo. Como les decía los páleles solo sirven para inhibir la libertad del hombre. En mi alegato voy a confesar que jamás cometí ningún crimen del cual me tenga que ocultar, ni arrepentir. Simplemente el sentirme tan libre de vivir y ser. Viajar es crecer y las limitaciones impuestas por el sistema siempre me parecieron ridículas. Viva la libertad del hombre y del ciudadano.

Unas palabras de despedida…

IMG_20171117_054138
Amanecer en Mar del Plata

 

Subí la empinada cuesta que conducía a la carretera principal, dejando atrás el mar con los primeros rayos del día. Hacia años no recordaba un amanecer tan impresionante como aquel. El ser se estremecía frente a tanta inmensidad y el viento rugía en el fondo. El corazón latía con ansias de libertad, como intentando escaparse de la cárcel que representa el cuerpo. La línea del horizonte era una y clara. Mi despertar había sido natural. Tras haber intentado armar la carpa junto a la orilla (cosa que no pudo ser por el intenso viento), me conformé con dormir en un refugio que allí encontré. Esa fue la última vez que la vi, o mejor dicho que nos vimos. Dormimos juntos toda la noche, y vimos el amanecer como tantas otras veces, pero con la profunda tristeza de saber que nos separaríamos –claro que entonces no lo sabíamos-, pero se sentía en el aire. Tanto camino había agotado nuestras fuerzas, pero nos juramos, frente a tanta inmensidad que nos volveríamos a encontrar, al menos para contarnos que había sido de nuestras vidas. Ella quedo de aquel lado del charco, yo en la vieja Europa, buscando un futuro mejor, buscando un techo donde poder crecer. Creo que quedo en buenas manos, aunque según me han dicho, quedo herida tras mi partida. Su tez rojo pasión siempre quedara grabada en mi memoria, tantas historias compartidas, tantas aventuras de montaña, de mar, de nido de alquitrán. Me animo a decir que jamás tendrá un compañero con un espíritu como el mío. La conocí cuando aún era una niña, y aprendí junto a ella el sentido de su cuerpo. Aprendí a quererla y respetarla y sobre todo a darle lo que necesitaba. Tal vez el desgaste del paso del tiempo y la poca dedicación –debido a la intensidad del viaje- de los últimos meses, hayan sido la causa de nuestra separación. Solo espero que estés en buenas manos y que te den aquello que no tuve tiempo de otorgarte, desde ya siempre serás mi primer y único amor. Si por casualidad te reencuentras con mi guitarra dile también que la extraño. Te extraña mucho este rompedor de esquemas.

 

IMG_20171117_062210.jpg
Mar del Plata

Llamita llamita…

llamita.jpg

Llamita llamita quema todo lo que me mata. Quema el recuerdo de vidas pasadas, de aventuras en cálidas noches de verano, de atardeceres de fiesta, de amaneceres de libertad. Quema el naufragio de tantos recuerdos. Déjame cuerdo al menos por un instante. Quema mi obsesión por la transparencia, mi sinceridad ante el olvido, mi ingenuidad ante la muerte. Quema un corazón vagabundo, quema mi lugar en el mundo. Déjame el oxígeno que renace tras una lluvia pasajera. Déjame el olor a polvo, a asfalto fresco. Incendia con vehemencia los recuerdos que lastiman, pero no quemes mi libertad. No intenses prender fuego a mis alegrías, a mis soledades. Llamita que en las madrugadas ardes, y entre vías paralelas esperas que la pava del mate se arrime a tu calor. No quemes mis recuerdos compartidos, los pinares junto al río. No malgastes energía en truncar mi alegría, pues esta pirámide tiene una base sólida. No encontraras en su interior tesoros faraónicos, aunque puede que alguna momia sepultada entre tanta indiferencia. Busca con paciencia calentar el aire que nos permita un sueño profundo, pero no nos quites demasiado, de lo contrario moriremos en el más profundo silencio de la noche, entre los cantos de los  grillos.

Hoy hace un año…

16487557_10210144876873040_8405939697495502816_o.jpg
Mi amigo, yo y mi camisa viajera.

Facebook me recuerda que hace un año estaba cumpliendo un sueño. Generalmente no hago caso de las estupideces que anuncia, pues considero que todas ellas tienen un trasfondo económico. De hecho no se si saben que Facebook almacena toda su información, hasta los numero de teléfono de amistades que hace tiempo que no ven. Esta en su copia de seguridad, si quieren saber más sobre que sabe la famosa red social de ustedes, pues descarguenla. A lo que iba, hace un año cumplía un sueño, viajaba con un amigo por la República Argentina, más específicamente por Buenos Aires. Hoy rememoro esa aventura en la cual nos convertimos en motoqueros pelotaris, y con la amistad como estandarte salimos a conocer canchas de Pelota Paleta y a hacer nuevas amistades y nuevos desafios. De más esta decir que merece mucho más que estas sencillas lineas, pero rememorarlo tampoco esta nada mal. Prometí hacer un libro con todo lo ocurrido en aquella aventura, y poco a poco le estoy dando forma. Los sueños hay que cumplirlos en vida, de lo contrario sera muy triste llegar a viejo y ver que no nos quedan energías para nada. Desde mi espacio personal un abrazo grande en la distancia a ese amigo aventurero que ahora mismo esta viajando por Chile y la Patagonia Argentina, y por lo que veo sigue cumpliendo su sueño. Mis felicitaciones y admiración, y mis mejores deseos para tus aventuras de motoquero. Yo me soñé publicando un libro y estoy aplicado a la tarea, puede que el destino nos hermane de nuevo en alguna que otra cruzada. Recuerden lectores los sueños se cumplen en vida.

¿Te has parado a pensar en los tuyos?

Buen Año para todos…

Solo aquellos que tienen voluntad pueden cumplir sus sueños. Esto me lo demostró el tiempo y la lectura me dio las herramientas para ser libre. El resto salió de mí, de mi instinto de superación, de querer realizar mis objetivos, sin vivir en el mañana. Hoy me sueño escritor de mi propia vida, tengo muchas cosas para contar, para escribir y para publicar. Pequeñas aventuras de un joven que sufrió mucho pero que al mismo tiempo descubrió en el arte la salvación para su existencia. Soy feliz en mi existencia, pero también sufro por dentro, en silencio, sin que nadie pueda hacer nada para remediarlo. No puedo hacer nada, soy así. Como diría Mario Benedetti, “soy mi huésped nocturno en dosis mínimas y uso la noche para despojarme de la modestia y otras vanidades”. Hoy hace un año estaba viviendo otro sueño, viviendo con una familia que no era mi familia, enamorado o desenamorado, aun no logro adivinarlo. Hoy hace un año era “año nuevo,  vida nueva”, pero literalmente. El ser cambia constantemente, evoluciona, avanza, crece, aunque también sufre y mucho. Creo que todo comenzó cuando fui desarraigado de una cultura y de un amor, aunque quizás esa fue la clave que me ayudo a ser lo que soy. Un ser libre de deudas y de ataduras, al menos en lo que respecta a materiales y voluntades. Tal vez mi historia sean solo palabras, o tal vez sirvan para demostrar que hay muchas formas de vivir, en las cuales, uno siempre es dueño de su propio destino. No seas como los demás, se único y descubrirás la felicidad. Yo soy escritor de mi existencia, lamentablemente no siempre puedo estar donde quisiera, porque nací pobre sin más fortuna que mí mismo, quizás el destino me de algún día la oportunidad de emprender mi propio negocio, y para entonces espero estar alerta para aprovechar la ocasión, que como diría  José Hernández “ la ocasión es como el fierro se ha de machacar caliente”.
Al dente caliente, buen año para todos mis lectores y para los futuros también.

 

Laguna la Picasa

 

SAMSUNG CAMERA PICTURES
SAMSUNG CAMERA PICTURES

Laguna de la Picasa, allá por Diego de Alvear, un pueblito perdido en el interior de Santa Fe y en el cual azarosamente el destino me tenía preparada una gran sorpresa. O tal vez simplemente tenía que suceder así. Hoy lo miro desde otros tiempos y los recuerdos me parecen sueños. El sueño que le compartí a aquella persona no era mi sueño, o no se. La realidad es que como en un cuento de hadas, esa persona partió al día siguiente de aquella localidad, se podría decir que nos conocimos viajando, solo que en sentidos opuestos. Hoy más lejos que nunca sigo prendido a su recuerdo, a su amabilidad, a su ayuda desinteresada, a su sonrisa. Ese pueblo quedara por siempre en mi memoria, al igual que ella, porque además de enamorarme (platonicamente hablando), pasamos junto a mi compañero de aventuras, unos de los días mas intensos de nuestra gira pelotari, donde conocimos gente sencilla, con vidas comunes, pero que sabían como explotar al máximo cada una de las aristas. Paleta, asados, apuestas, amigos ocasionales, colonia de verano, sol y calor. Como una película pero resumida en tres días. Porque el tiempo puede pasar volando, o puede viajar tan despacio que los segundos se hagan eternos, cuando se viaja sin tiempo la vida se vive a cada instante. Y creo que en eso estamos de acuerdo, ¿O no Ana?

Noche del 27- 05 – 2017

Partí de lo de Charly. Llegue a Alpacorral, los pagos de Sofía la chica del camping de Rio Cuarto. Ella me dijo que pregunte por su familia, y así lo hice aunque solo por curiosidad. Luego seguí camino hacia la exposición del Poeta local. Llegue justo a tiempo, salude a todos los presentes. Admito que a alguno casi lo saludo dos veces, a veces soy medio despistado. Entre a la cocina del museo a calentar agua y como costumbre en este viaje yo desarrollo mis actividades mientras la gente indaga sobre mi origen, procedencia, ocupación y demases.

-¿Cómo dijiste que te llamabas?

-Mihai

-Ahh como gorbacho

-Si si como ese mismo, (desde que tengo memoria mi nombre en este país se relaciona automaticamente con ese apellido. Asi funciona la cabeza  de los Argentinos.)

¿Y que te trae por acá?

(Acá debo hacer un paréntesis, tengo un porque del viaje, un claro porque, pero no me abro a contárselo a todo el mundo. Solo a aquellos que me comprendan). Por ese motivo acepte la invitación a cenar, tras la exposición con Poeta, el fotógrafo, el ingeniero y la arquitecta. Con todos me vi identificado de alguna manera. El ingeniero me resulto al principio muy observador y enigmático, y creí que se trataba de un músico de renombre en la zona. Hablo muy poco en esa noche y sus intervenciones no despertaron mi atención. El fotógrafo en cambio interrumpía constantemente, sus acotaciones solían ser en gran porcentaje frases hechas o chistes. Generalmente infantiles, pero no soy quien para juzgar el humor de nadie, a decir verdad le daba una chispa al encuentro.

La arquitecta, con sus preguntas y consejos, guiaron la exposición sobre la Doncella y nuestra historia. El poeta, personaje misterioso si los hay, constantemente recitaba alguna estrofa. Las historias de amor brotan por doquier cuando es el tema a tratar. Como aquella vez que invito por teléfono a salir a una mujer y esta se negó. Como tampoco se da por vencido le escribió un poema y se lo paso por debajo de la puerta. Algo parecido a lo que me ocurrió a mí. Pero eso será tratado más adelante. Duro un año con ella, no pregunte que paso luego, no me gustan los finales truncados. A los intelectuales les caí bien, y ellos a mí también. Hasta les recite algunos versos ajenos y un poema propio. Aquel sobre el ser que se cuestiona la existencia, y dice algo así:

 

“Que el hombre a olvidado al ser

eso no hay ni que dudarlo.

Es mas facil ignorarlo

pues solo angustias nos depara.

¿Que es el ser y la nada

que hay detras de la existencia?

Preguntas sin respuesta para una vida prestada.”

 

Ni hablar que la jornada continuó tras la cena. Descorcharon un licor francés. El ingeniero se encargó de buscar el precio. Para mi carecía verdaderamente de sentido su valor, lo importante era que estaba a gusto en ese lugar, aunque mi corazón estaba por otras tierras. De hecho si me cambiaban el vaso de licor por agua no lo hubiera notado. Solo deseaba que ella estuviera allí a mi lado. De todas formas hice mi estreno en público, cante mi primera canción. Gran hazaña para Mihai. Ahora escribo esto en una carpa situada en un valle, rodeado de pinos, con un cuarto menguante precioso en el cielo. El fuego de la hoguera calienta toda la carpa, las brasas irradian calor mientras se escuchan sus crepitaciones. Hoy junte bastante leña, de todas formas explore los alrededores y hay madera como para hacer dulce. En la boca y mientras escribo, la pipa, con un tabaco inglés. El panorama de la carpa es desolador, parece que fui desvalijado: El cuaderno, la libreta, la guitarra, y los libros desparramados. Si el fuego hablara diría que me falta organización. Apareció una chica misteriosa en la exposición del museo, curioso es que en mi historia la primera vez que invite a salir a la Doncella fue exactamente a un museo. Soy un tipo raro. Obvio que fue vía Facebook. Aun hoy me recrimino mi cobardía, pero bueno rectificar es de sabios. Creo que esta más que claro que era necesario ser un poco más creativo con ella, hacer uso de Don que llaman imaginación. El fuego se mantiene de maravilla, el cielo está totalmente despejado y estrellado, solo me falta la Doncella aquí a mi lado. El hombre es lo que sueña escuche alguna vez. Ahora que acomodo el fuego pienso en la importancia que tuvo para los hombres, el fuego, en los fríos inviernos. Si puedo pasar esta libreta a limpio habrá buenos recuerdos que revivir, suponiendo que viajar no se convierta en mi vida.

 

Día del 28- 05-2017

 

El día amaneció fresco, como de costumbre. Al abrir la carpa note la escarcha y como el fuego se había consumado. Solo quedaron cenizas y algún que otro tronco a medio quemar. Salí de la carpa con la pereza característica de quien quiere huir del frio. Acomode un poco el caos de los alrededores, prepare leña y me decidí ir a por suministros. En el camino me cruce a pablo el poeta, me invito a su casa a tomar mates… [Cuadernos extraviados]

 

 

 

Lamentablemente los cuadernos o se mojaron o se extraviaron, a mucha gente no le interesa o le molesta que sea escritor de mi propia vida.

Día 27 – 05 – 2017

Amanezco en Villa Chacay, el sol  entra por la ventana semi abierta. Acomodo mis objetos y noto que la ventana está bloqueada por una cama de dos plazas. En definitiva tampoco me iba a escapar por allí, no es propio de mí, pero me resultó curioso el detalle. ¿Cuánta gente se escapa de las situaciones por ventanas o puertas traseras sin asumir las responsabilidades?

La tele muestra un desfile militar, la ignoro. Pido agua caliente y dos facturas, la idea es partir cerro arriba con la guitarra. Extraño la soledad de la carpa, me compraron en el hotel con calor y comida. Me viene a la cabeza la estrofa del día que renuncie al trabajo, dice algo más o menos así:

 

“Yo no soy un criollo malo

defiendo la honestidad

una sola es mi maldad

y se las voy a decir

con todito mi sentir

me gusta la libertad”

Don Ata

Estoy descubriendo en la música clásica que Don Ata mezcla con su guitarra, la hermosura y profundidad de sus notas, o de sus sentimientos para ser más claros. También me viene a la mente otra gran estrofa:

 

“Pobre de aquel que no sepa

del canto las hermosuras

la vida la más oscura

la que tenga más quebranto

hallará siempre en el canto

consuelo pa su tristura”

 

De momento solo toco de oído. Autodidacta. No encontré a un profesor con el cual pueda estudiar a gusto. Lo se soy muy complicado. La Doncella otra vez rondando en mi mente. ¿Sera o no será? Debo leer ese libro un par de veces más, si es de ella realmente, es una mujer diferente. Sería increíble encontrar a alguien así.

Mi estadía en el hotel es muy grata, me resulta curioso cómo entra y sale gente de allí, si hubiera un caminito en el piso seria de esos que están totalmente gastados. Aquí voy a hacer un paréntesis para colocar lo que se me antoje, porque es mi libreta y escribo lo que quiero.

“cómo no pensar después, que de alguna manera la poesía es una palabra que se escucha con audífonos invisibles apenas el poema comienza a ejercer su encantamiento” eso último pertenece a Julio Cortázar.

Aeropuerto de Eseiza

Aún me quedan tres días y un par de horas para tomar el vuelo y ya me encuentro en el aeropuerto de Eseiza. Falta mucho todavía, pero yo me encuentro próximo a mi partida. Una vez más soy escritor de mi propia vida. Tengo veinticinco años y una larga historia a mis espaldas. En este momento de mi vida abandono la tierra de mi corazón para reencontrarme con mi familia, a decir verdad, no solo abandono mi tierra también algún que otro amor. Podrán tacharme de cobarde o quizás de aventurero. La realidad es que se hace camino al andar; al igual que cantautor uruguayo recientemente fallecido, los amores que contengo son tantos y tantos que por ellos canto. Estoy en el mismo aeropuerto en el que meses atrás partió mi madre, pero ella lo hizo hacia España y yo regreso a Rumanía. ¿Porque Rumanía?

Faculta de Arquitectura de La Plata

 

Dos días en el mismo lugar, como si mi esencia siguiera presa en el recuerdo, de aquella tarde primaveral, en aquel plenario donde se nos escurrían entre los dedos conceptos como izquierdismo, alianza o voy a buscar más agua para el mate. ¿Que estoy haciendo aquí? ¿Y si esta vida es tan solo un sueño? ¿Y si estoy preso en este laberinto? ¿Por qué solo vivo siguiendo mi instinto? Si contara mis acciones del pasado enseguida me tacharían de loco sin la menor duda; tirar un DNI frente a un padre que de manera casi natural inculca a su hijo conceptos discriminativos, claro que, de manera subjetiva e inocente, pero que, a mi entender, lo bastante claros para que sean reproducidos por el niño cuando crezca; o tirar otro DNI frente a unos ojos azules que por casualidad se cruzaron en mi camino; o encerrarme en un baño público de un aeropuerto a borrar rastros de mí pasado. Todo es tan efímero, todo es tan fugaz, que el vivir tan solo es soñar. El ser mira a través de mis ojos, pero está preso. El cuerpo es tan solo un envoltorio, lamentablemente descartable, de lata. Mi ser no tiene memoria, ni tampoco ambiciones y me animo a decir que ya casi le quedan pocas esperanzas. ¿Quede atrapado en mi propio juego? ¿Quede preso de las palabras? Porque no estoy cómodo en ningún lugar del mundo, si como dijo mi amigo Fandermole “tengo claro en el abismo de mi andar y mi desvelo que estoy hecho de lo mismo que lo que brilla en el cielo” somos polvo de estrellas y hay gente que se preocupa si le hace juego el pantalón con la remera o si la inflación aumento un tanto por ciento. Voy a ser un escritor mediocre me dijo un amigo alguna vez; puede que sí; no busco fama, tan solo expresar estos sentimientos con el canto del alma. Canto versos o líneas como vos Fender; hundido en mi soledad, en mi abismo, del cual no puedo escapar, o del que no quiero escapar. Las primeras experiencias no se volverán a repetí… ¿O sí? Creo que estoy esperando que aparezca esa persona que ponga fin a este tormento, aunque creo por momentos, que continuara hasta el fin de mis días. Ya morí en estas tierras, en una noche oscura, en la ruta, con sueño. Tan solo media vuelta de llave de mi moto y la nada se hizo presente. El miedo más onda. El pánico del que todos huyen, yo lo viví, y aquí lo cuento. Sueño, hambre, sed, nervios, ¿Que son sino somatizaciones del alma?

Mi ser se expresa a duras penas, con las últimas energías vitales, no existe el mañana, tan solo el aquí y el ahora, pobre de aquel que crea que lo que ha de venir durará más que lo que paso. Hoy, hoy te entiendo un poco más Jorge Manrique, mejor dicho, cada día te comprendo un poco más. Voy a escuchar un poco de música así alivio esta angustia vital que no me deja vivir en paz.

 

 

 

Mi yo frente al espejo.

Manco de Teodelina

¿Me veo y que veo? Un Mihai cansado, fatigado, somnoliento.
También tengo una alegría que me sale del alma. Las ojeras bien marcadas y la nariz colorada; los pelos ya no encuentran dirección. El labio de abajo bien carnoso, así se puede morder bien, me dijo una chica alguna vez. Soy un chico raro y algo complicado. Ahora se me dio por ser escritor. Lo que faltaba. Escribo como puedo. Escribo como me sale. Pero escribo, eso es positivo. Veo a un Mihai contento porque está descubriendo su propio ser. El mismo que se expresa. Un escritor es alguien que se va expresando por la vida. Alguien que bebe el conocimiento de otras personas. Además de beberlo, también digerirlo y asimilarlo (ciertas veces no siento el mas mínimo interés por lo que dicen, pero no es mi culpa). Hoy estoy contento. Demasiado. Donde voy soy bien recibido. El hotel, o más bien dicho hostería, está atendido por una pareja de ancianos. Pepe y Noemí.

(Hostería Amancay – Villa de Merlo – San Luis). Invierno 2017.