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Veneno y dinero.

Ellos vienen con su plata, a decir verdad ni siquiera es plata, ni oro, ni dolares, son números digitales, transacciones con muchos ceros y unos. Bueno vienen con píxeles, que en definitiva no son mas que unos y ceros en el idioma de la nueva era tecnológica. Nosotros ponemos el lugar y los químicos. El mismo lugar donde vivimos, la misma tierra que cosechamos, el mismo agua que bebemos, el lugar donde nuestros hijos iran  a crecer fuertes y sanos, al menos eso esperamos. Ellos hablan en otro idioma, aunque también aprenden el idioma de los negocios con el cual podrán dirigirnos más facilmente. Nos exigen que lo aprendamos también. Los camiones traen la materia prima, es decir los precursores químicos,es decir, el veneno; para matar esta u aquella maleza u este u aquel insecto. No vaya a ser cosa que la cosecha no sea buena y este año no obtengamos grandes ganancias. Ganancias para unos pocos no para todos. Bueno pero las cosas son así, no se pueden cambiar. Mientras tanto ficho a la mañana y ficho a la tarde; la paga es buena aunque sea a costa de mi salud. Porque de otra manera no como, gracias a dios tengo trabajo y los señores dueños de la tierra pueden cosechar los alimentos para darnos de comer. O para exportar la soja y alimentar a los cerditos chinos que pobres hombres, son tantos, y también tienen que comer. Lo positivo es que entran dolares por un tubo. ¿Dolares para que?. Ahh si, para que podamos seguir produciendo.

La ultima pileta para depurar el agua no funciona, pero hay varias palmeras que quedan muy lindas. Hoy cocino el arroz con el agua de la canilla, tiene un gusto asqueroso, pero en unos días tendre plata para comprar ropa, comida o tal vez un auto. La salud va y viene lo que importa es el dinero. En los galpones se manipulan químicos y eso se respira en el aire. Por las dudas mandaremos a los obreros a pintar toda la fábrica, asì se van acostumbrando a los olores nauseabundos. ¿Porque no tenemos todos mascaras ánti-gas?. En fin estoy a prueba por tres meses, van dos semanas y tengo un gran problema, el corazón a la izquierda y la sangre demasiado roja y aunque el cerebro se encargue de dictar leyes a la sangre, un temperamento fogoso sabe eludir siempre una fría sentencia.

Me voy a dormir, no vaya a ser que mañana entre tarde y me quiten el presentismo, ese dinero extra que le dan a uno por ser un total exclavo del reloj y de las falsas obligaciones.

30|10|2017

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