Justificado a la Izquierda…

No puedo pensarte si me falta la libertad para expresarme. Logicamente no sabes cuanto te pienso desde que parti de Argentina. No sabes como te pienso
en cada amanecer, en cada caminata junto a mi soledad, en cada atardecer. Cada segundo el reloj se detine en tu existencia. En el recuerdo de tu sonrisa
que podia calmar todas mi ansias. No miento si digo que alteraste mi existencia de una manera sin igual. Que contarte de mi existencia… Tengo todos los sueños
postergados a la espera de tu presencia. Se que el destino nos dejara unirnos nuevamente en un dialogo enriquecedor donde podamos sumar tus anhelos con los mios
y del comun denominador saquemos la cuenta de los sueños que nos quedan por cumplir codo a codo. Porque somos compañeros y en la calle codo a codo somos mucho mas que dos.
Solo hace falta que vuelva a verte. Aun no se como ni con que excusa volver a hablarte.

aliweboaghe___BTFufrxj0-6___

Ficciones De viajes.

Conocía a la muchacha tan solo de leves charlas en el hall de la facultad. Esa tarde algo diferente había ocurrido. La había visto llorar. Su ser se sintió profundamente conmovido a pesar de no tener ninguna relación con aquella persona. Tras terminar de cursar espero el colectivo como todos los miércoles. Sabia que ella viajaría en el mismo, pero respetaba su intimidad por lo que no iniciaría ningún tipo de conversación. Dudo un par de veces si era prudente acercarse a dialogar o si sería mejor no tomar cartas en el asunto. Subieron al colectivo y la casualidad hizo que ella se sentara junto a él. Admiraba su fina belleza, sus rasgos armónicos, sus delicados modales. Su ser sentía la necesidad de hablarle. Pero no deseaba caer en esas conversaciones estúpidas en las cuales se recae cuando no se sabe de qué hablar, por ello evito iniciar el dialogo. Los paisajes se sucedían unos a otros hasta que por fin iniciaron la conversación. Ella comenzó con un pretexto ligado a las asignaturas de la facultad, el comprendió el sentido de aquello y continuo el juego.  Comprendió con el correr de las palabras que detrás de aquel rostro bonito se escondían los traumas más grandes, los pesares jamás revelados, los peores miedos. Su voz denotaba dulzura, pero no esa dulzura fingida sino más bien un modo liviano de pasar por esta existencia, como si la realidad fuera demasiado dura, demasiado estructurada. Ella flotaba entre las personas, surcaba el aire en calidad angelical, nada podía lastimarla, tan solo aquellos fantasmas que se presentaban de vez en cuando recordándole aquel accidente. Noto todo ello por el tono de voz y por la profunda mirada. Claro que ella solo veía en él un oído curioso.

Las palabras

Pero tuvieron que hablarme de los autores. Mi abuelo
lo hizo con tacto, sin calor. Me enseñó los nombres
de esos hombres ilustres. Cuando yo estaba solo, me
recitaba la lista, desde Hesíodo hasta Hugo, sin una
falta: eran los Santos y los Profetas. Charles Schweitzer,
según decía, les consagraba un culto. Sin embargo, le
molestaban. Su inoportuna presencia le impedía atribuir
directamente al Espíritu Santo las obras del Hombre.
Así es que tenía una preferencia secreta por los anónimos,
por los constructores que habían tenido la modestia
de eclipsarse tras sus catedrales, por el innombrable
autor de las canciones populares. No le disgustaba Shakespeare,
cuya identidad no estaba establecida. Ni Homero,
por la misma razón.

Remix 04_08_2018 (Con link de Descarga)

 

Enlace de Descarga

 

Seguir leyendo Remix 04_08_2018 (Con link de Descarga)

Blog