A la soledad.

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Ya no le temo a la soledad
Le acaricio el pelo,
Me acuesto junto a ella.

Ella es mi mejor compañera
Firme junto a mi
En cada amanecer
En cada caminata frente al rio
En cada noche estrellada.

Algun dia le dire
Que es hora de que parta
Pero ese dia, aun no ha llegado.

En algun instante te alejaste
Con la victoria de algun falso amor
Me odiaste y me maldijiste
Yo te cerre la puerta
Y te marchaste
Pero de alguna manera
Siempre vuelves a mi lado.

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Mi yo frente al espejo.

Manco de Teodelina

¿Me veo y que veo? Un Mihai cansado, fatigado, somnoliento.
También tengo una alegría que me sale del alma. Las ojeras bien marcadas y la nariz colorada; los pelos ya no encuentran dirección. El labio de abajo bien carnoso, así se puede morder bien, me dijo una chica alguna vez. Soy un chico raro y algo complicado. Ahora se me dio por ser escritor. Lo que faltaba. Escribo como puedo. Escribo como me sale. Pero escribo, eso es positivo. Veo a un Mihai contento porque está descubriendo su propio ser. El mismo que se expresa. Un escritor es alguien que se va expresando por la vida. Alguien que bebe el conocimiento de otras personas. Además de beberlo, también digerirlo y asimilarlo (ciertas veces no siento el mas mínimo interés por lo que dicen, pero no es mi culpa). Hoy estoy contento. Demasiado. Donde voy soy bien recibido. El hotel, o más bien dicho hostería, está atendido por una pareja de ancianos. Pepe y Noemí.

(Hostería Amancay – Villa de Merlo – San Luis). Invierno 2017.

 

La vida es sueño.

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Creo que el primer contacto con esta obra viene por parte de un amigo, que por cosas de la vida, poco a poco nos fuimos alejando. Se trata de Calderón de la Barca y data de por allá lejos, 1606 si mal no recuerdo…

El poema lo recito un día incompleto cuando convivíamos juntos. Desde entonces siempre estuvieron rondando en mí, algunos pares de estrofas. Sí me lo aprendí, es magnífico el juego de palabras y la profundidad con que aborda el tema de la vida. Al que le guste aquí se los comparto, total es mi espacio y comparto lo que quiero. Un abrazo lectores.

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte, ¡desdicha fuerte!
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

(De “La Vida es Sueño”)

 

¿Qué hay de nuevo viejo?

Lilo Eliana

El problema de querer hacer y aprender de todo un poco es que probablemente no termine aprendiendo nada en su totalidad. Pero así soy yo. Incompleto en partes, y a partes incompleto. Pero bueno es el papel que me toco y voy a tratar de jugar en ese rol. Esta foto que publico se la dedique a una joven que alboroto mis sentidos durante un mes, luego volo buscando otro horizonte. Aun recuerdo haberle recitado un hermoso poema de Pedro Bonifacio Palacios, en una calida tarde de primavera, a la sombra de un arbol. De alguna u otra forma creo que esta primera entrada va dedicada a ella. El poema decia algo así:
Se titula, De rodillas.

Discurren los que me ven
mirarte con tanto afán
que mis labios no podrán
expresar mis ansias bien.
Yo no siento que se den
semejante explicación,
pues de tu equivocación
a mansalva considero
descubrir el paradero
de mi pobre corazón.

¡No sé si me lo ha robado
pero sé que lo he perdido,
y que ha de estar escondido
en algún sitio sagrado;
pues, si mi pecho ha dejado,
digo que no pudo ser
tanto sólo por el placer
de olvidarme y libertarse,
sino para refugiarse
en un pecho de mujer!

Él no tuvo otra pasión
que la pasión de lo bueno,
porque nació sin veneno
mi profundo corazón;
y si dejó la mansión
de mis entrañas, arguyo
que ha sido el ánimo suyo
ampararse en un altar,
y juro que no ha de estar
en más pecho que en el tuyo.

Yo no lo quiero sacar
de un asilo semejante
porque sé que en el instante
cesará de palpitar,
allí lo debo dejar
para que esté satisfecho
y puesto que tú te has hecho
la santa de su elección,
que siga en adoración.

Bohemio