Archivo de la categoría: Poesía Argentina

Las cosas claras [Jorge Roberto Santoro]

Las cosas claras[Manuscrito]…

 

mi voz está en su sitio
el corazón sabe algo más porque me duele

por eso digo:
terrible oficio
es repartir equivocadamente los abrazos
y que el alma viva entre perros hambrientos

uno de mis errores
fue creer que todos éramos hermanos

y ahora
no se le puede cambiar el horizonte a la nostalgia
hay que olvidarse de las viejas sonrisas
y andar con el dolor a cuestas
para que sirva definitivamente

nunca dije
mi lágrima fue grande
sufrí
no me quisieron

cada uno conoce su dolor
y sabe de qué manera hablarle a la desgracia

que venga la vida y me golpee
de nada vale cerrar los ojos

un hombre dormido
es un dolor que descansa

es duro el amor cuando se niega
un día sin embargo recuesta sus abrazos
apoya su misterio en mi cabeza
y me lleva a vivir al primer piso de un incendio

no comparo
simplemente doy mi fruto
y espero

la semilla más humilde
puede brotar el fuego o la hermosura

si estoy acorralado entre dos besos
decido acurrucarme al pie de mi corazón
y sueño

soy triste hasta los zapatos

a la hora del té
mi alegría se sienta y llora conmigo

pero sostengo que un día
aunque el amor sea el hermano implacable de la lluvia
de mi casa a tus ojos
no habrá naufragios

Roberto Jorge Santoro

 

Fausto Argentino…

Pues como le iba diciendo
El Dotor apareció,
Y en público se quejó
De que andaba padeciendo.

Dijo que nada podía
Con la cencia que estudió,
Que él a una rubia quería,
Pero que a él la rubia no.

Que cansado de sufrir,
Y cansado de llorar,
Al fin se iba a envenenar
Porque eso no era vivir.

El hombre allí renegó,
Tiró contra el suelo el gorro,
Y, por fin, en su socorro
Al mesmo Diablo llamó.

¡Nunca lo hubiera llamao!
¡Viera sustaso, por Cristo!
¡Ahí mesmo jediendo a misto,
Se apareció el condenao

“Aquí estoy a su mandao,
Cuente con un servidor”,
Le dijo el Diablo al Dotor,
Que estaba medio asonsao.

“Mi Dotor, no se me asuste
Que yo lo vengo a servir.
Pida lo que ha de pedir
Y ordenemé lo que guste”.

El Dotor, medio asustao,
Le contestó que se juese…
-Hizo bien: ¿ no le parece?
-Dejuramente, cuñao.

Pero el Diablo comenzó
A alegar gastos de viaje
Y a medio darle coraje
Hasta que lo engatusó.

-¿No era un Dotor muy projundo?
¿Cómo se dejó engañar?
-Mandinga es capaz de dar
Diez güetas a medio mundo.

El Diablo volvió a decir:
“Mi dotor, no se me asuste,
Ordenemé en lo que guste,
Pida lo que ha de pedir.

Si quiere plata, tendrá:
Mi bolsa siempre está llena,
Y más rico que Anchorena,
Con decir quiero, será.

No es por la plata que lloro,
Don Fausto le contestó:
Otra cosa quiero yo
Mil veces mejor que el oro.

“Yo todo lo puedo dar,
Retrucó el Ray del Infierno,
Diga: -¿quiere ser Gobierno?
Pues no tiene más que hablar”.

-No quiero plata ni mando,
Dijo Don Fausto, yo quiero
El corazón todo entero
De quien me tiene penando.

Fragmento perteneciente a “Fausto” de Estanislao del Campo.

Capitán de pájaros

Yo, Antonio Esteban Agüero,
capitán de pájaros,
general de livianas mariposas,
estoy en Buenos Aires,
la capital del Plata,
para ser presidente
y organizar la Patria.

Detrás he dejado
los pueblos que me siguen,
ejército de alondras,
la división blindada de los cóndores,
las águilas que saben del sabor de la piedra,
calandrias,
chalchaleros,
chiriguas mañaneras,
los secretos lechuzos que me pasan
la información del día y de la noche.

Tengo un millón de caballos
¿Escucháis su relincho?
Que rodean la urbe por sus cuatro costados,
sus jinetes son muertos de Facundo,
son muertos de Ramírez,
montoneros del Chacho
sableadores de Pringles,
domadores,
remeseros,
rastreadores,
guitarreros,
espectrales jinetes que cabalgan
mi millón de caballos.

Les ruego que se rindan
que depongan las armas,
que guarden los tanques,
y encierren los cañones,
porque mañana a mediodía
quiero estar en la Plaza de Mayo
sobre viejos balcones del Cabildo
para ser presidente y
prestar juramento:
por los ríos de sangre derramada,
por los indios y los blancos muertos
por el sol y la luna,
por la tierra y el cielo,
por el padre Aconcagua,
y por el Mar oceánico,
y por todas las hierbas y los bosques,
y por todas las flores y los pájaros,
y por el hambre de los niños pobres,
y la tristeza de los niños ricos,
y el dolor de las jóvenes paridas,
y la agonía de los viejos …..
Juro
Yo juro.
Hacer de este país la Patria.
Ordeno que se rindan
porque mañana a mediodía
entraré en Buenos Aires.
Tengo un millón de caballos
¿Escucháis su relincho?
Nadie podrá atajarme.

 

Dedicado a mi amigo Pablo Fernandez de Alpacorral, Córdoba, Argentina.

Aclaraciones sobre Poesía al Ser.

Va en contra de mis maneras de entender la vida, pero destinar tiempo de mi vida que en definitiva es lo mas importante que tengo en reproducir contenido audiovisual a través de las redes y demostrar que el hombre es lo que sueña requiere muy a pesar mío dinero.
Por ese motivo y aclarando que las poesías que a modo de contribución puse a la venta en Amazon están desparramadas por todo el Blog. Mi trabajo consistió en organizarlas y organizarme con ellas (Ademas de escribirlas claro jaja). El libro habla de pasiones y sentires que en esta aventura que se da por llamar vida cuento con lo mas preciado que tiene el ser humano. Por tal motivo el libro esta a la venta a modo de colaboración, no es mi objetivo y mi mayor pecado mas que querer siendo libre. De todas formas si no lo puedes pagar por tal o cual motivo con un mail a mihai_doc@hotmail.com te lo enviare con todo el placer.

 

Asi es la libertad de Enrique Uzal y Domingo Platerotti

Con mi razón o sin ella, apartando al que se oponga
he de seguir meta y ponga, sin ladearme de la huella.
Porque no me hace ni mella perderme en la soledad
hundirme en la inmensidad a paso lerdo, tranquilo…
Porque aún no se ha hecho el filo que corte mi libertad.

Cabalmente pienso y hago, sin darle cuenta a ninguno
mi libertad no es vacuno que se vende al mejor pago.
Ofrezca que no es amago y tomelo como quiera
mi libertad no es tranquera abierta al primer mandón.
Pa’ un libre no hay mas patrón que la madre y la bandera.

Pa’ mi no existe caudillo que doblegue mi conciencia
como señal de obediencia solo ante Dios me arrodillo.
Hombre que saca el cuchillo y ante el peligro lo arrolla
y a la libertad la apoya con su fé y en su derecho,
es que a mamau en un pecho de mujer sangre criolla.

Sangre cuyos cuajarones son medallas conquistadas
en mil gloriosas patriadas y en muchas revoluciones.
No se arrean a empujones mi ideal ni el sentimiento
sobra la hilacha de un tiento pa’ un desmadrau, para un guacho.
Aprende a ser libre el macho oyendo rugir al viento.

La libertad hay que llevarla, con honor, con honradez
es decir… con la altivez que uno supo conquistarla.
Al que no sepa cuidarla se la quitarán mañana
la libertad es soberana cuando un varón es de ley.
La libertad no es un buey que responde a una picana.

Ni es tampoco revencazo asestau a las costillas
ni bisagra en las rodillas ni doblez en el espinazo.
La libertad es trompetazo de victoria en la pelea
es banderín que flamea al tope de una tacuara.
Es un potro que dispára o un aguila que aletea.

Es también fecundo tajo en las criollas cementeras
gorro frigio en las manseras simbolizando al trabajo.
Es el puño de un badajo cacheteando a una campana
que va pregonando, ufana, que en esta tierra argentina,
la libertad no es propina, solo peleando se gana.

Es así la libertad, que es pregón en nuestro himno
escudo, estandarte, signo, de nuestra argentinidad.
Santa palabra, verdad, por los libres venerada
fogón cuya llamarada ningún despota apagó.
Herencia que nos legó, nuestro Santo de la Espada.

Barro tal vez…

Si no canto lo que siento
Me voy a morir por dentro
He de gritarle a los vientos hasta reventar
Aunque solo quede tiempo en mi lugar

Si quiero me toco el alma
Pues mi carne ya no es nada
He de fusionar mi resto con el despertar
Aunque se pudra mi boca por callar

Ya lo estoy queriendo
Ya me estoy volviendo canción
Barro tal vez
Y es que esta es mi corteza
Donde el hacha golpeará
Donde el río secará para callar

Ya me apuran los momentos
Ya mi sien es un lamento
Mi cerebro escupe ya el final del historial
Del comienzo que tal vez reemprenderá

Si quiero me toco el alma
Pues mi carne ya no es nada
He de fusionar mi resto con el despertar
Aunque se pudra mi boca por callar

Ya lo estoy queriendo
Ya me estoy volviendo canción
Barro tal vez

Y es que esta es mi corteza
Donde el hacha golpeará
Donde el río secará para callar

La Doncella de todas mis historias…

Doncella.jpg

Salvación
Se fuga la isla.
Y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro profeta.
Ahora
es el fuego sometido.
Ahora
es la carne
..la hoja
..la piedra
perdidas en la fuente del tormento
como el navegante en el horror de la civilización
que purifica la caída de la noche.
Ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.

Alejandra Pizarnik

¿No ves que me caigo?

Tantas escaleras
Y nunca aprendí a bajarme
Sin que me dieras
El voto de confianza
No tengo más biberón
Y el chupete quedó en otro lado
No ves que me caigo?
Agarrame la mano
Cualquier cosa puede ser más inoportuna
Que vos al teléfono de mi constancia
Por mucho que nos conste
Si una bola no gira
No sirve pa’ nada
Porque esta atascada
Mi amor
Sigo siendo eso que siempre buscaste
Hasta que lo tuviste
Y hoy lo queres tanto
Que te encanta tenerlo
Y hoy estoy canabico corazón
Que no le encuentro el pelo
Al huevo que tengo
Delante de mi vista
Quien te dijo que nadie llegaba
Después de estos dos
Que golpearon la puerta y no saben
A que fiesta vinieron
Ves que es bola y no gira
No sirve pa’ nada
Porque esta atascada
Mi amor
No todo orgasmo acaba bien amor
No todo