Archivo de la categoría: Poesía Argentina

¿No ves que me caigo?

Tantas escaleras
Y nunca aprendí a bajarme
Sin que me dieras
El voto de confianza
No tengo más biberón
Y el chupete quedó en otro lado
No ves que me caigo?
Agarrame la mano
Cualquier cosa puede ser más inoportuna
Que vos al teléfono de mi constancia
Por mucho que nos conste
Si una bola no gira
No sirve pa’ nada
Porque esta atascada
Mi amor
Sigo siendo eso que siempre buscaste
Hasta que lo tuviste
Y hoy lo queres tanto
Que te encanta tenerlo
Y hoy estoy canabico corazón
Que no le encuentro el pelo
Al huevo que tengo
Delante de mi vista
Quien te dijo que nadie llegaba
Después de estos dos
Que golpearon la puerta y no saben
A que fiesta vinieron
Ves que es bola y no gira
No sirve pa’ nada
Porque esta atascada
Mi amor
No todo orgasmo acaba bien amor
No todo

Confesiones de Invierno

Me echó de su cuarto gritándome:
“No tienes profesión”
Tuve que enfrentarme a mi condición
En invierno no hay sol
Y aunque digan que va ser muy fácil
Es muy duro poder mejorar
Hace frío y me falta un abrigo
Y me pesa el hambre de esperar

Quién me dará algo para fumar
O casa en que vivir?
Sé que entre las calles debes estar
Pero no se partir
Y la radio nos confunde a todos
Sin dinero la pasaré mal
Si se comen mi carne los lobos
No podré robarles la mitad

Dios es empleado en un mostrador
Da para recibir
Quién me dará un crédito, mi señor?
Solo se sonreir
Y tal vez esperé demasiado
Quisiera que estuviera aquí
Cerrarán la puerta de éste infierno
Y es posible que me quiera ir

Conseguí licor y me emborraché
En el baño de un bar
Fui a dar a la calle de un puntapié
Y me sentí muy mal
Y si bien yo nunca había bebido
En la cárcel tuve que acabar
La fianza la pagó un amigo
Las heridas son del oficial

Hace cuatro años que estoy aquí
Y no quiero salir
Ya no paso frío y soy feliz
Mi cuarto da al jardín
Y aunque a veces me acuerdo de ella
(Dibujé su cara en la pared)
Solamente muero los domingos
Y los lunes ya me siento bien

Sui Generis

Con mi voz…

 

A la noche la hizo dios
para que el hombre la gane
transitando por un sueno
como si fuera una calle.

Platicar con un amigo
oír un canto en el aire
ver el amor enredado
en la niebla de los parques

O adivinar un poema
que nunca lo escribió nadie
a la noche la hizo dios
para que el hombre la gane

La noche tiene un secreto
y mi corazón lo sabe
por mas que quiera ocultarlo
con terciopelos del aire

Me lo contó una guitarra,
hondo jahuel de saudades
lo aprendí en esas historias
que cuentan los trashumantes

Julio Cortazar…

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Objetos Perdidos
Por veredas de sueño y habitaciones sordas
tus rendidos veranos me aceleran con sus cantos
Una cifra vigilante y sigilosa
va por los arrabales llamándome y llamándome
pero qué falta, dime, en la tarjeta diminuta
donde están tu nombre, tu calle y tu desvelo
si la cifra se mezcla con las letras del sueño,
si solamente estás donde ya no te busco.
Mendoza, Argentina 1944

Al corazón…


¿Qué corazón es el mío?
¡Oh Dios que riges los mundos!
con la ley de tu albedrío,
cuyos designios profundos
¡no me es dado penetrar!
¿Qué misterio, arcano, abismo
es éste que ni yo mismo
me atrevo; ¡oh Dios! a sondar?

¿Cuándo su volcán se apaga?
¿Cuándo su hondura se llena?
¿Cuándo la tormenta aciaga
de sus pasiones serena
podré ver y no sufrir?
¿Cómo es que nada le sacia,
si ha perdido la eficacia
para gozar y sentir?

¿Cómo al cúmulo de males
que con porfía violenta
como furias infernales
le acosan, no se revienta
ni exhala un solo clamor?
¿Cómo no vierte siquiera
una lágrima ligera
para amortiguar su ardor?

¿Cómo cabe entre mi pecho,
cuando su vuelo atrevido
halla el universo estrecho,
desprecia lo conseguido,
y sin cesar pide más?
¿Cómo sufre, calla, anhela
se roe a sí mismo, y vela
sin fatigarse jamás?

Vuelvo la vista azorado
como náufrago en el puerto
al borrascoso pasado,
y encuentro todo desierto,
todo triste y funeral;
miro atónito delante,
y ni la luz vacilante
veo de astro divinal.

¿Qué quiere pues, ¡oh Dios mío!
mi corazón insaciable,
en su loco desvarío;
si en la sirte miserable
todo su caudal perdió?
¿Qué quiere si ya la tierra
nada en su extensión encierra
semejante a lo que vio?

¿Acaso en región luciente
guardas ¡oh Dios poderoso!
algo que el alma presiente,
algún tesoro precioso
que deba en vano desear;
y que la mía ambiciona,
como la excelsa corona
de su incansable afanar?

Parece que el hombre errante,
como triste peregrino,
marcha con pie vacilante,
sin saber por qué camino,
en pos de alguna visión;
de paso echa una mirada,
sin arraigar aquí a nada
su voluble corazón.

Pero ¡infeliz! marcha en vano,
tropieza, cae, se fatiga,
maldice su error insano,
y a veces su sed mitiga
con lágrimas de dolor;
hasta que una mano yerta
viene, lo toca, y despierta
despechado del sopor.

Mas yo continuo luchando
con un genio incontrastable,
con mi corazón, sudando,
al destino irrevocable
obedezco a mi pesar;
y no puedo en mi ansia fiera
ni una lágrima siquiera
para alivio derramar.

¿Qué es esto? ¡Oh Dios! ¿Por qué ha sido
para mí tu ley más dura?
¿Por qué hacerme habéis querido
blanco de la desventura
formándome un corazón
tan indómito y sediento,
que batallando violento
siempre está con mi razón?

Pero nada me respondes
Dios clemente y soberano:
¿por qué tu auxilio me escondes
y me dejas en oceano
de dudas siempre fluctuar?
¿Por qué un rayo de luz pura
no me abre senda segura
para poder descansar?

No te pido ¡oh Dios! riqueza,
felicidad, poderío
gloria, deleites, grandeza;-
manjares que dan hastío,
y nunca pueden saciar:
sólo quiero olvido eterno,
y algo que pueda el infierno
de mis pasiones calmar.

Esteban Echeverría (1835)

Poeta Argentino.

Por confiar en la confianza…

Abrazado a tu cintura
no me quedan muchas dudas
de lo que quiero hacer.
Es seguir hasta tu boca,
la terraza de la luna y volver

Porque en este laberinto sin vuelta
puedo llegar a ser lo que vos quieras
si queres que sea yo

Tener causa en Argentina es sin duda
lo mas ruin que te puede pasar
y si a eso le sumas la policía, los bomberos,
funcionarios y banqueros ¿Que te puede quedar?

Será por eso que el rock me alimenta,
será por eso que toda esta farsa
no lo pudo comprar.

Por confiar en la confianza
me robaron la música
el amor y la fe

En una noche pordiosera
por volver recupere dos de tres

Porque no mato ni violo ni estafo.
Hago rock que es lo siento
y lo único que se hacer

Tener causa en Argentina es sin duda
lo mas ruin que te puede pasar
y si a eso le sumas la policía, los bomberos,
funcionarios y banqueros ¿Que te puede quedar?

Será por eso que el rock me alimenta,
será por eso que toda esta farsa
no lo pudo comprar.

Será por eso que el rock me alimenta,
tal vez yo pueda ser lo que vos quieras
también te puedo hacer lo que vos quieras
si queres que sea yo.

Letra Pato Fontanet.