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Recopilación Poética.

Un loco – Antonio Machado

Es una tarde mustia y desabrida 
de un otoño sin frutos, en la tierra 
estéril y raída 
donde la sombra de un centauro yerra. 
Por un camino en la árida llanura, 
entre álamos marchitos, 
a solas con su sombra y su locura 
va el loco, hablando a gritos. 
Lejos se ven sombríos estepares, 
colinas con malezas y cambrones, 
y ruinas de viejos encinares, 
coronando los agrios serrijones. 
El loco vocifera 
a solas con su sombra y su quimera. 
Es horrible y grotesta su figura; 
flaco, sucio, maltrecho y mal rapado, 
ojos de calentura 
iluminan su rostro demacrado. 
Huye de la ciudad… Pobres maldades, 
misérrimas virtudes y quehaceres 
de chulos aburridos, y ruindades 
de ociosos mercaderes. 
Por los campos de Dios el loco avanza. 
Tras la tierra esquelética y sequiza 
?rojo de herrumbre y pardo de ceniza? 
hay un sueño de lirio en lontananza. 
Huye de la ciudad. ¡El tedio urbano! 
?¡carne triste y espíritu villano!?. 
No fue por una trágica amargura 
esta alma errante desgajada y rota; 
purga un pecado ajeno: la cordura, 
la terrible cordura del idiota.

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YO NO QUIERO MÁS LUZ QUE TU CUERPO ANTE EL MÍO

Miguel Hernández

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.

Escritos variados: XVII.

instropección.

Las mentiras están en todos lados,
y la verdad está junto a ti.

[Guíame hacia la verdad
y te seguiré con toda mi vida].

Más que tus ojos, me gusta tu mirada.
Más que tus labios, me gusta tu sonrisa.
Y más que a mi vida, te quiero a ti.

ya no sé si
tu ausencia es lo único presente
o si
tu presencia es lo único ausente

te quiero
donde quiera que estés,
pero te quiero más
a mi lado.

Ni yo te he perdido,
ni me has perdido tú a mí.
La realidad, cariño,
radica en que nos hemos perdido
el uno al otro.

Guíame hacia las olas de tu voz,
pues
más que complacida estaría de
hundirme en tus palabras.

Por todo lo que somos,
fuimos
y seremos:
yo sueño.

Amor es decir ‘cariño’
‘querido’
en lugar de ‘mi amor’
‘mi vida’.

El tiempo es…

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