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Lilo y stech

“por necesidad se respira, como se escribe poesía también por necesidad. Por necesidad de comunicarse, de decirle a los hombres la rueda azul de la esperanza. De testificar lo que pasa en el mundo. De avivar, no sólo en la acepción de dar viveza, animar, encender o acalorar; sino también en la acepción porteña, la de dar a entender al otro que es lo que pasa aquí y ahora”

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Diario de Viaje

Frente al río de la ciudad que me vio crecer durante mis años de adolescencia pienso y planeo ¿Como organizare mi próximo viaje? ¿Qué se necesita para viajar además de la voluntad? Hoy estreno nueva pluma. Con ella planeo retratar mis aventuras por esta tierra. Estoy tirado junto al río encerrado en mis sentimientos que buscan escapar y libertarse. Escapando de mis amores o en busca de ellos. Un amor me abandono para viajar y dejo en el costado una daga clavada, que por mucho que intento no puedo liberar. ¿Dónde estás corazón artista? Ven y viajemos juntos, recorreremos el mundo y sabrán cuanto te quiero. Me encontraras perdido como siempre en este mar de incertidumbres, surcando la existencia con penas y alegrías, caminando con mis historias a cuestas, imaginando los besos pendientes, las canciones que jamás te cante, las que jamás cantamos… ¿Dónde te encontrare vieja esperanza?

Márcame el camino que allí estaré. Revolucionemos el mundo con la pluma y la palabra, con la música y el arte. Ven que lo intentaremos. Lo imposible solo tarda un poco más.

Justificado a la Izquierda…

No puedo pensarte si me falta la libertad para expresarme. Logicamente no sabes cuanto te pienso desde que parti de Argentina. No sabes como te pienso
en cada amanecer, en cada caminata junto a mi soledad, en cada atardecer. Cada segundo el reloj se detine en tu existencia. En el recuerdo de tu sonrisa
que podia calmar todas mi ansias. No miento si digo que alteraste mi existencia de una manera sin igual. Que contarte de mi existencia… Tengo todos los sueños
postergados a la espera de tu presencia. Se que el destino nos dejara unirnos nuevamente en un dialogo enriquecedor donde podamos sumar tus anhelos con los mios
y del comun denominador saquemos la cuenta de los sueños que nos quedan por cumplir codo a codo. Porque somos compañeros y en la calle codo a codo somos mucho mas que dos.
Solo hace falta que vuelva a verte. Aun no se como ni con que excusa volver a hablarte.

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Las cosas claras [Jorge Roberto Santoro]

Las cosas claras[Manuscrito]…

 

mi voz está en su sitio
el corazón sabe algo más porque me duele

por eso digo:
terrible oficio
es repartir equivocadamente los abrazos
y que el alma viva entre perros hambrientos

uno de mis errores
fue creer que todos éramos hermanos

y ahora
no se le puede cambiar el horizonte a la nostalgia
hay que olvidarse de las viejas sonrisas
y andar con el dolor a cuestas
para que sirva definitivamente

nunca dije
mi lágrima fue grande
sufrí
no me quisieron

cada uno conoce su dolor
y sabe de qué manera hablarle a la desgracia

que venga la vida y me golpee
de nada vale cerrar los ojos

un hombre dormido
es un dolor que descansa

es duro el amor cuando se niega
un día sin embargo recuesta sus abrazos
apoya su misterio en mi cabeza
y me lleva a vivir al primer piso de un incendio

no comparo
simplemente doy mi fruto
y espero

la semilla más humilde
puede brotar el fuego o la hermosura

si estoy acorralado entre dos besos
decido acurrucarme al pie de mi corazón
y sueño

soy triste hasta los zapatos

a la hora del té
mi alegría se sienta y llora conmigo

pero sostengo que un día
aunque el amor sea el hermano implacable de la lluvia
de mi casa a tus ojos
no habrá naufragios

Roberto Jorge Santoro

 

Ella y él.

Las conversaciones se sucedían unas a otras en un constante devenir. Comprendía que el reloj se detenía cada vez que se encontraban juntos, y por desgracia a pesar de que para los dos funcionaba de la misma manera, no lo hacía igual para la realidad. Aquella vez caminaron hacia el río a la par. Habían acordado encontrarse azarosamente en algún tramo del camino que une el río con su facultad. Así fue a las cinco de la tarde el comenzó a caminar en sentido opuesto al río y ella en dirección contraria. Se encontraron en medio del camino. Ella levanto la mirada y con una dulce sonrisa, se acercó a saludarlo. Su corazón latía eufórico y temía que el momento lo dejara sin palabras. Afortunadamente los miedos cesaron con el primer saludo, que, para una primera cita, fue lo bastante ameno y natural. Él no podía dejar de admirar aquella fina belleza, esos ojos expresivos que constantemente pedían más ojos, aquellas dos trenzas perfectamente formadas y la elegancia del andar. Ella por su parte tampoco podía dejar de creer que aquel joven alto y apuesto, al que había visto de manera azarosa por distintos lugares de la ciudad, se encontrara junto a ella en aquella tarde cálida de verano. Era sin duda un acontecimiento sin igual. Dos seres que se habían deseado durante meses se encontraban por fin cara a cara. Él le reprochó haberla buscado por cielo y tierra y que tras haberla encontrado – en aquella- su facultad, ella estuviera muy ocupada con sus tareas de organización política. Por su parte ella alego el hecho de que sus métodos investigativos para dar con el paradero de él fueron arduos, y que terminaron dando sus frutos. Confeso que jamás hubiera imaginado el nombre y que nadie de su entorno conocía a ese joven militante de la facultad de ciencias médicas que se había hecho presente en las épocas de elecciones estudiantiles. Con el correr de los días y los meses, pudo conseguir el nombre invitarlo a salir. Claro que todo ello no importaba porque ya se encontraban caminando hacia el río, ambos felices por tener esa oportunidad. El mundo pasaba junto a ellos, pero eso poco importaba. La conexión era tan intensa que ciertas veces había que cambiar inmediatamente de tema de conversación para no demostrar que poco importaba el tópico, en la medida que fuera entre ellos dos. Los aviones despegaban con una frecuencia relativamente constante como para lograr que ambos miraran al cielo asiduamente. Poco importaba, a decir verdad, porque para ellos el cielo era la tierra. Llegaron al río y las olas rompían contra la contención. El mar se encontraba calmo y las gaviotas sobrevolaban la costa planeando al son del viento. Comenzaron a hablar de su historia, de sus padres, sus familiares, las relaciones entre ellos, la facultad, la política universitaria, el arte, las ciencias, la sucesión de temas era constante y jamás se llegaba a un desenlace, como si aquella primera cita fuera algo más que tan solo eso, una primera cita. Como si ese fuera el primer día de una vida en compañía. Miraba sus expresiones y se preguntaba porque hasta el día de la fecha no había conocido a nadie con tantas y tantas maneras de expresarse. Estaba claro que aquella estudiante de artes dramáticas comprendía muy bien las distintas emociones y además tenía la capacidad de poder trasmitirlas. Era la belleza personificada, era el talento, la expresión humana hecha carne. Sabía que se encontraba levemente disminuido frente a tal poder. Él, que creía conocer los sentimientos del hombre, sus emociones más remotas y ocultas, comprendió que todo aquello que se presentaba ante él le resultaba desconocido. Observo sereno todo aquello esperando aprender en cada gesto, en cada mirada que ella le regalara. Ella por su parte comprendió que su mundo era una burbuja, el teatro y el ambiente universitario en el que se movía era un micro ambiente donde tan solo se relacionaba con gente de su mismo entorno. El representaba para ella la puerta abierta hacia el mundo, la posibilidad de ampliar sus conocimientos de otras realidades, de otros universos que tan solo había conocido en cuentos. Eran dos almas caminando al unísono, una simbiosis para ambos productiva. El no paraba de hablar y ella no dejaba de preguntar; eso cuando él tomaba la iniciativa. Por otro lado, cuando ella cuestionaba algo sobre su manera de expresarse el consultaba como podía mejorar y entonces ella con total normalidad le mostraba no una, sino varias maneras de expresar lo mismo. Era sin duda productivo para ambos, ella joven revolucionaria, abrió un universo de posibilidades imaginado en la mente estructurada de él, que a decir verdad, hasta ese momento de su vida no había visto tantas aristas distintas a una misma realidad. Llegaron a aquel lugar frente al rio, que como todo espacio público de la gran ciudad se ve enrejado por cuestiones de seguridad, o como les gustaba decir a ellos, para que los pobres indigentes no osaran hacer de los espacios públicos su hogar. Políticas de la gestión derechista de aquella ciudad. Saltaron la reja con cuidado de no ser observados por nadie. Llegaron frente al rio y prepararon el equipo de mate. Ella se sorprendió porque a pesar de no llevar mochila, él se las había arreglado para traer el mate, la bombilla, el celular y alguna que otra cosa tan solo en los bolsillos. El recalco que las bombachas camperas tienen esa gran ventaja frente a los Janes convencionales. Ese sería el inicio de la cita que duraría unas doce horas y donde los tópicos se sucedían uno tras otros mientras existía entre ellos la vergüenza del primer encuentro, la tensión previa al primer beso. De todas formas, poco importaba en aquel momento, porque ellos estaban ahí y simplemente eran, dejándose sorprender por lo que el destino les quisiera regalar.

Continuara…

Malvones

-Juguemos un juego:
Adivina cual es mi casa,
Solo así te dejaré entrar.
Aquí está la llave.
-Bueno, déjame ver.
Para mí tu casa es aquella
De la cuadra la más bella
Dos pisos para repartir el amor
Rejas verdes y malvones
Para recibirte con flores
Y una puerta verde
Donde probaré mi suerte.
-Intentemos.
-Veremos, déjame probar…
-Al parecer tuve suerte, vamos subamos.

 

 

 

Noche de nostalgias [1]

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Como te extraño rojita mía… La vida quiso que nos separemos, y así fue. Extraño aquellas tardes en que salíamos juntos a ver atardecer, vos, yo, mi pipa,mi música y algunos sueños. Eramos como dos enamorados. Tanto así que dormías junto a mi, entrabas a mi habitación por la puerta grande. El que no me conozca dirá que estoy loco. ¿Te acordás como abrazabas la guitarra? Dirá la gente que esta loca, ¿que sabrán ellos de aventuras, de sueños y de viajes?. Cuanta gente se conforma con un trabajo de ocho horas y una vida sencilla y sin sobresaltos. Cuando la vida llega al punto que la máxima exaltación es el volumen que varia entre el programa y la publicidad es porque tu existencia dejo hace tiempo de ser vivida – ¿Cuanto duele la rutina? – Hay gente que se muere mucho antes de aprender a vivir. Viva la improvisación,  viva el futuro incierto, viva la incertidumbre de amar lo desconocido y viva ella. Artista y musa de mis aventuras. La revolución siempre será lo primero  y lo comprendí.

 

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Como descubrí la poesía.

Amanecer3

Por azar como tantas cosas que se conocen en esta vida. Así fue que la vi por primera vez. En manifestaciones multitudinarias cruzamos las primeras miradas. Entre en su facultad repartiendo mi política, y me conquisto con su maneras. Quede a la espera de una respuesta. El tiempo paso y podría decir que cuando menos lo esperaba se hizo presente. En un segundo cambio mi vida. Y no hubo vuelta atrás. Hoy vive en mi, en casa estrofa en cada verso en cada palabra y en cada letra. Es ella mi condición, y aun recuerdo cual fue el primer poema que me atravesó íntegramente. Este post esta dedicado, en primer lugar a ella, y en segundo a todos aquellos amantes de las buenas rimas.

Con ustedes, el poema que supe recitarle la primera cita:

Con cada vez que te veo
nueva admiración me das,
y cuando te miro más
aun más mirarte deseo.
Ojos hidrópicos creo
que mis ojos deben ser;
pues cuando es muerte el beber,
beben más, y desta suerte,
viendo que el ver me da muerte,
estoy muriendo por ver.
Pero véate yo y muera;
que no sé, rendido ya,
si el verte muerte me da,
el no verte qué me diera.
Fuera, más que muerte fiera,
ira, rabia y dolor fuerte;
fuera muerte; desta suerte
su rigor he ponderado,
pues dar vida a un desdichado
es dar a un dichoso muerte.

Pertenece a “La vida es sueño” del gran Pedro Calderón de la Barca, y a decir verdad es una de mis obras favoritas. Cuando me lo aprendí no sabía el porque. Pero a decir verdad, hay veces que es mejor no entender y simplemente dejarse ser.

Saludos lectores.

En tus ojos…

Quizás les ha pasado…

Haberse enamorado de unos ojos

Yo recuerdo mi pasado y a ella a mi lado…

Fue allá en primavera…en el jardín botánico…

El encuentro… una cita…

O una mateada…

Analizándolo bien…creo que mejor la olvido…

Triste destino…porque partió al exilio…

Como un niño…

Esquivando al amor…

Temiendo al tiempo…

Su regreso fue incierto…

Su partir doloroso…

Nunca mas encontramos esos ojos

Esa mirada…

Se fue al exilio con los besos…

Y volvio cargada de soledad…

Poesía de trasnoche [1]

 

Con versos decadentes en murales descascarados

Escribo grafitis de olvido para besos desparramados

Con ayeres negros imagino blancas fantasías

Con inspiración de poeta ansío respuestas de sordo

Me olvide que me olvidaste loca traicionera

Y lo que ayer fue hoy se nos vuela

Pateo las ilusiones y ya no te estorbo

Pero recuerda que un día

Supiste ser mía

Y yo tuyo.

ilo AnaEli

Porque no se querer a medias comparto esta canción, que también es intimidad. La conocí por azar, como se conocen a los amores, sin buscarlos. Ellos aparecen de forma espontánea, como por arte de magia. Así la cruce muchas veces sin saber siquiera su nombre, hasta que tanto buscar la pude agregar al Facebook. Claro está que una chica tan bella y requerida, además de inteligente no me acepto a la primera. Nos seguimos cruzando por la gran Capital Federal, la política tiene esos beneficios. Ella en su partido mezcla de guevarismo y de don Shakespeare, yo en mi mundo turquesa de partido de turno. Porque no cabe duda que la política se cambia como el día y la noche, hoy nos llamamos así y mañana asa. En fin, no viene al caso tanto detalle. Es nuestra historia la que quiero recordar en estas líneas, por qué no es tan difícil de entender, a veces la extraño, seguro que ella también, aunque la distancia nos impida poder siquiera imaginarnos. Cada uno en un lado del océano y yo como mi amigo Paco de lucia –que en paz descanse- estoy entre dos aguas. La cuestión es que me enamore en la universidad de bellas artes de Capital Federal, claro que había una diferencia, ella ya era una artista y yo estaba en proceso de formación, o estoy. El tema es que todos tenemos nuestra faceta donde damos lo mejor de nosotros para que el momento sea fantástico. Y así fue, un día organizamos una cita, si me acepto al Facebook tras varios meses, yo por mi parte ya ni recordaba su nombre, solo su bella sonrisa. La cita fue a común acuerdo, ella me hablo al Facebook, tras aceptar mi solicitud, y me invito a salir. Yo puse las condiciones. Nos encontraríamos de casualidad como todas las anteriores veces, pero con la diferencia que ambos sabríamos el camino. Ella caminaría desde su facultad hacia el rio, yo volvería del rio hacia su facultad, que vale aclarar casualmente es un camino bastante recto. Así fue, salvo algún que otro detalle, ya que ella fue impuntual y yo falte levemente a mi palabra, la espere sentado al costado del camino. En mi alegato diré que no solo me encontraba en el camino a la hora establecido, sino que mi impaciencia me llevo a ir más temprano de lo acordado. Sé que también es otra forma de impuntualidad, hay que estar a la hora acordada y punto. Pero tantos meses de espera y el saber que pronto tendría el momento de hablarle y decirle cuando apreciaba su celestial belleza, me hicieron llegar allí antes de tiempo. En fin, no recuerdo que estaba leyendo en aquel banco, pero la vi pasar, radiante como siempre. Ella volteo su semblante y me pudo apreciar. Fue una conexión natural de esas que se ven en las películas. Afortunadamente me gusta vivir de manera original y por eso me suceden cosas tan maravillosas a mí también. Nos saludamos vergonzosamente, teniendo en cuenta que era la primera cita, y algo me quemaba por dentro. Caminamos a la par hacia el río, hablando de a cómodas cuotas y escuchándonos mutuamente. Los aviones pasaban por encima nuestro ya que el aeropuerto estaba allí, cerca, a lado de nuestro camino. Continuara…

“Yo digo que mis ávidos amores

Son fuertes y viven más que yo

Son gigantes tenues como flores

Que alientan este turbio corazón”

Jorge Fandermole.

Más ojos [2]

 

Me gustaba su mirada porque siempre pedía más ojos. Su expresión era clara marca de que sabía lo que hacía, su constante interacción en la facultad de artes dramáticas con otros alumnos dejaba ver que la interacción solo puede tener efectos positivos en el ser humano. Sus expresiones faciales me demostraban que sabía muy poco acerca de emociones humanas, o quizás que comprendía vagamente como se expresaban cada una de ellas en un rostro femenino. Tanta anatomía fría, tantos orbiculares, tantos depresores y cigomáticos me habían hecho olvidar que solo tienen sentido cuando se usan para expresar emociones, y si vienen de la mano de una joven, bella, y carismática niña de artes dramáticas mucho mejor.  Su actitud frente a la vida fue lo que me enamoro, descuidada frente a convenciones sociales, solía saltar los molinetes del subte sin la mayor preocupación, incluso cuando la gente la observaba, fingir una sonrisa al colectivero para comprar con una bello semblante su ticket de viaje y demostrar así que todas las reglas se pueden romper y que solo depende de la situación. El presente se construía a cada paso con ella, fiel a las líneas del socialismo me enseñó a comprender mejor los principios que hay detrás de esos ideales. La policía y su vida rígida, fría, conservadora, guiada por estructuras duras era lo que más le molestaba, me enseño que el ser es sensible al paso del tiempo, es moldeable, es adaptable, y que lo primero es la libertad. Los policías se encontraban exactamente en el polo opuesto a esa libertad, fiel a la orgánica del sistema, un sistema más que corrupto desde la conducción hasta la base. Claro que para comprenderla  tuve que perderla, o mejor dicho tuvimos que perdernos, porque solo así pude comprender que dos seres se tienen mutuamente pero en libertad. Su recuerdo lejos de lastimarme me alegra la existencia motivo por el cual la rememoro constantemente en mis textos.  Desde aquí mis respetos y agradecimiento por todo lo enseñado.

 

De cómo el ser se puede transportar en el tiempo…

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Hace un año tenía un trabajo de mil dólares al mes en el Aeropuerto, en el cual no tenía que hacer nada más que ir y cumplir horario, y por si fuera poco era frente al río, de noche y sin que nadie me molestara. Además de que claro, cada día que salía veía un amanecer diferente. Creo que en mi vida no tendré otro trabajo tan genial como ese, al menos en lo que se refiere a buenos estándares laborales. Hoy me puse melancólico y rememoro esas mañanas en las que no terminaba de salir del trabajo y ya desprendía los primeros botones de la camisa, subía a mi moto, con la tranquilidad de quien sabe que están siendo totalmente feliz con su existencia y hacia unos dos kilómetros hasta un lugar donde podría ver amanecer sin que nadie me molestara. La camisa tirada a mí alrededor, la moto ladeada junto a mí, y un buen faso entre los dientes, así el humano siente. He capturado las mejores fotos jamás sacadas por mí. Claro que tanta belleza no podía ser posible si no está acompañada de la música. Y es ella la que me retrotrae a aquellos momentos fantásticos, en aquellas tierras tan liberales y brillosas, donde el sol calienta desde temprano, donde a las seis de la mañana uno puede andar en cuero como se diría por allá. Buenos recuerdos sin duda. Una sociedad sin tantos prejuicios, más liberal, y donde el ser puede evadirse de la vida caótica y consumista que lleva en las grandes ciudades. Ah, ciertas veces también escribía frente al rio, o tocaba la armónica o leía algún que otro libro. Realmente júzguenme de egocéntrico, pero amo mi soledad. Y pensar que hay gente que no puede vivir si no tiene a alguien al lado. En soledad es cuando el ser realmente expresa lo que desea y ansia.

Sin duda alguna una buena parte de mi corazón está por Argentina, esperando que vuelva, pero tiempo al tiempo querido miocardio, dame tiempo de reacomodar mis ideas.

Esta es la música culpable de estas palabras: https://www.youtube.com/watch?v=n7UEr8Oitqo

Con tu vestido rojo…

Vos ibas hacia el río

Yo esperaba sentado

Atado al sentimiento

¿El encuentro?

Tu sonrisa y mi alegría

Curiosa elegía

Caminamos a la mar

Yo con mi bombacha

Vos con tu vestido rojo

Ojo al piojo, que la cita

solo duro doce horas

Tu belleza y mi poesía

Iban de la mano

Nos hermanamos

¡Pero duro un instante!

Aunque la menguante naciera

Y el oleaje rugiera

Fue tan breve el amor

Fue tan largo el dolor…

{Pensamientos de un viajante}

No te quedes ínmovil

al borde del camino 

no congeles el júbilo 
no quieras con desgana 
no te salves ahora 
ni nunca 
no te salves 
no te llenes de calma 
no reserves del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
no dejes caer los párpados 
pesados como juicios 
no te quedes sin labios 
no te duermas sin sueño 
no te pienses sin sangre 
no te juzgues sin tiempo 

pero si 
pese a todo 
no puedes evitarlo 
y congelas el júbilo 
y quieres con desgana 
y te salvas ahora 
y te llenas de calma 
y reservas del mundo 
sólo un rincón tranquilo 
y dejas caer los párpados 
pesados como juicios 
y te secas sin labios 
y te duermes sin sueño 
y te piensas sin sangre 
y te juzgas sin tiempo 
y te quedas inmóvil 
al borde del camino 
y te salvas 
entonces 
no te quedes conmigo.

Mario Benedetti

Ayer no la vi

 

No se porque motivo algo de mi ser me decía que debía ir para la gran ciudad, va en realidad si lo se, quería verla. En el universo de posibilidades imagine que la encontraría en la variete de una compañera de militancia. No fue así. De todas formas no se como hubiera reaccionado si tras haber tocado mi pieza y justo cuando las pulsaciones se exaltan por una mezcla de nervios y que se yo, hubiera aparecido Analiana desde atrás de la cortina. Creo que su recuerdo me esta afectando más de lo que debería. Ojalá algún día se entere que altero mi existencia de una manera sin igual, no hay día en que no se haga presente de una u otra manera en mis pensamientos. Aún conservo una colita en mi muñeca que me recuerda aquellos momentos vividos en aquel verano pasado. Puede que ella también tenga algún recuerdo mío o quizá solo fui un breve paso por su existencia. Ayer tras un día de olvido en la fábrica me decidí ir a buscarla, quizá el destino nos de alguna ultima charla, creo que todavía hay muchas cosas para dialogar.

No somos nada.

Ayer la vi. Si ya se que a muchos de ustedes les a pasado cruzarse a alguien y no por ello escriben en un blog pero en mi caso tomare mi tiempo para dedicarle unas palabras, porque puedo y porque quiero, su nombre es menester que calle pues asi evitare herir subjetividades.

Estaba radiante como siempre, y algo altanera me atrevería a decir. Sin duda fue un día especial, y me alegro por ello. Como seria de especial que el cielo se puso a llorar de contento, con rayos oblicuos que provenían de lejanas latitudes.

Imagine aventuras mientras escuchaba un instrumento Kurdo.

Y así tranquilo como un remanso de primavera me retire a mi morada, a pensar en el mañana pero teniendo presente el ayer.