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Feliz cumpleaños…

Porque una simple llamada telefónica no me permitiría expresarme cómodamente te dedico esta palabras para felicitarte por tu cumpleaños. Hermana querida, a pesar de la distancia sabes que podes contar conmigo para lo que sea, y si el tiempo nos ha separado así ha tenido que ser. Hoy enciendo mi cigarro en honor al dolor que me causa la distancia. Sabes que solo me di cuenta de lo mucho que te aprecio cuando te tuve lejos. Mi corazón y mi vida están en Argentina, y el tiempo me devolverá alli pero nos veremos con frecuencia de eso estoy seguro. Solo tengo que encontrar el método de lograr que esta vida perra me de dinero, mucho dinero. Nacimos en cuna pobre pero eso nunca tiene que ser una limitación que separe a una familia. Te deseo lo mejor en tu día, poco a poco iras creciendo como lo hago yo. Te deseo los mejores augurios para esta existencia y si hubo tiempos en los que peleábamos era porque no nos dábamos cuenta de lo importante que es estar rodeado de los seres queridos. Lamentablemente descubrí que solo puedo ser yo en libertad y eso es haciendo y deshaciendo a mi gusto. Tampoco te diré que te escribí esta dedicatoria, espero que si algún día lees mi blog entre tantas cosas que publico encuentres esta dedicatoria personal. Que la vida te de las mejores experiencias y que aprendas en ella lo que te hace feliz, como intento hacerlo yo a cada paso que doy. Un abrazo con las alas del corazón hermana, ya nos volveremos a ver.

Fragmento del libro ¿Que harías por amor?

…Era el cumpleaños del abuelo de las hermanas y él era el invitado que desentonaba en aquella ceremonia. Quizás el hecho de ser amigo del nieto y de encontrarse sin familiares en aquel país lejano haya logrado cierta compasión por parte de aquella familia y ese haya sido el motivo por el cual formaba parte de aquella fiesta familiar. Una noche cálida de verano que lo encontraba haciendo el asado junto a su amigo, hacer es una manera dulce de decir que simplemente estaba allí con su amigo hablando de diversos temas como lo hacían siempre. Porque la realidad es que en aquella amistad tenían lugar las mejores conversaciones, desde los asuntos políticos actuales, libros que se habían leído o se encontraban leyendo, películas, deportes, música, cualquier tema era buen tema dentro de aquella amistad y se desarrollaba con la más natural comodidad y fluidez. Contrariamente a lo que indica el famoso dicho, a buen entendedor pocas palabras, en aquella amistad había entendimiento y había palabras. El asunto es que lejos de sentirse como sapo de otro pozo el invitado disfrutaba de aquella compañía, se sentía como en casa. Para él, que se encontraba distante de su núcleo familiar sanguíneo aquello significaba un ambiente familiar ameno del cual poder aprender usos y costumbres y porque no socializar. Aunque como aventurero que fue y que sigue siendo, siempre creyó que el hombre no debía estar determinado a una existencia sumamente sedentaria, sino que tenía que hacer y deshacer a su gusto, desplazarse por el mundo con la misma naturalidad con la que uno va a hacer los mandados o al médico. Por aquel motivo, en el cual depositaba toda su convicción, había emigrado a su temprana edad de Europa buscando culturas más cálidas. Mal no le iba. Se encontraba de celebración en celebración, siempre rodeado de buenas amistades, de gente alegre, sociable, feliz, exactamente como él. En aquel momento junto a su amigo ayudándole en las pequeñas labores en las cuales podía tomar parte, como lo eran poner un leño al fuego, acomodar la parrilla o simplemente preparar el siguiente trago para que él y su amigo entre charla y charla al calor del fuego no se deshidrataran. Era el primer cumpleaños del abuelo postizo que presenciaba y sentía curiosidad por conocer a los restantes familiares que, a decir verdad, salían uno a uno hacia el patio trasero donde se encontraba la parrilla y la pileta. Poco a poco fue saludando a los familiares que iban llegando y en breves presentaciones y entre diálogos típicos que son generados para romper el hielo, fue conociendo a los integrantes de la familia. Aquella vez algo distinto ocurrió. Tras terminar de cocinar el asado y disponerlo en bandejas para servirlo a la familia debía tomar lugar en la mesa que estaba dispuesta en forma de herradura. El invitado entro junto a su amigo y comprobó una curiosa situación que le provoco un leve ataque de pánico. Observo que cada familiar había tomado su lugar en aquella mesa, y que solo restaban dos lugares para ocupar, el de él y el de su amigo. Miro a su amigo y este le dijo, con total naturalidad, que se sentara dónde quisiera. Todos esperarían que en una reunión familiar donde el invitado no conoce a toda la familia, este en todo momento apadrinado por el compañero, en este caso algo curioso había pasado. Los dos lugares disponibles para sentarse se encontraban delante de ambas jóvenes. Creo que no les introduje en esta historia aquellas dos hermanas. Me tomare el tiempo necesario para aclarar un par de asuntos pendientes. Este invitado no resulto simplemente eso, sino que como suele suceder en tantas y tantas historias de amigos y hermanas, este invitado se había enamorado de una de ellas, la menor. Por vergüenza o por miedo al que dirán de su mejor amigo, evito tomar cartas en el asunto, hasta que un día no aguanto mas y la invito a salir a través de Internet. Obviamente la respuesta fue negativa, quedando nuestro personaje herido ante tal situación, por ver como aquel amor se evaporaba en puras fantasías. Nuestro personaje comprendió prontamente que se trataba de un amor platónico decidió no insistir en el asunto. Pronto comprendió que, a pesar de todo, aquella joven bella no formaba parte de los planes iniciales y se aseguró de que su conciencia no pensara más en ella y se centraría tan solo en aquella amistad tan enriquecedora y gratificante. El tiempo fue pasando y aquel joven tuvo sus noviazgos con lo cual aquella historia con la hermana de su mejor amigo quedo tan solo en un gracioso recuerdo objeto eso sí, de constantes cargadas por parte de amigos y conocidos. Cierto día, como es lógico que ocurra en casa de los amigos, poco a poco fue conociendo a la otra hermana, la mayor. Está claro que con visitas esporádicas y con la timidez que representan aquellos encuentros, no podía conocer en profundidad a la otra hermana, pero si sus gustos y costumbres. Fue así que el joven poco a poco se fue interesando en los gustos particulares de la otra joven y bella muchacha. Claro que esta vez no tropezaría de nuevo con la misma piedra y evitaría caer en invitaciones que son factibles de rechazar, como lo son las invitaciones a través de Internet. A pesar de ello aquel joven se animó a invitarla a salir logrando así un nuevo rechazo, parece ser que es verdad que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Una vez más este joven osado era rechazado por la hermana de su mejor amigo. No una, sino dos veces. A pesar de toda la amistad perduraba, y en aquella noche en la que se encontraba frente a una encrucijada. Las sillas no estaban dispuestas de manera azarosa, sino que cada una de ellas se encontraba frente a una de las jóvenes, obligando así al invitado a que obtura por uno de los lugares. Cada lugar a ocupar se encontraba en un extremo de aquella mesa con forma de herradura. Como si la suerte lo pusiera a prueba. Pensó un instante y con la rapidez natural de un mago escapista logro resolver aquella situación más que complicada. Tomo la silla de uno de los lugares, y la coloco junto a la otra. Demostrando así que se encontraba allí por la amistad con su amigo, y dejando de lado aquellos pequeños deslices del pasado.

 

No publicar falta editar.

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El castillo de mi Doncella.

Ella y él.

 

Las conversaciones se sucedían unas a otras en un constante devenir. Comprendía que el reloj se detenía cada vez que se encontraban juntos, y por desgracia a pesar de que para los dos funcionaba de la misma manera, no lo hacía igual para la realidad. Aquella vez caminaron hacia el río a la par. Habían acordado encontrarse azarosamente en algún tramo del camino que une el río con su facultad. Así fue a las cinco de la tarde el comenzó a caminar en sentido opuesto al río y ella en dirección contraria. Se encontraron en medio del camino. Ella levanto la mirada y con una dulce sonrisa, se acercó a saludarlo. Su corazón latía eufórico y temía que el momento lo dejara sin palabras. Afortunadamente los miedos cesaron con el primer saludo, que, para una primera cita, fue lo bastante ameno y natural. Él no podía dejar de admirar aquella fina belleza, esos ojos expresivos que constantemente pedían más ojos, aquellas dos trenzas perfectamente formadas y la elegancia del andar. Ella por su parte tampoco podía dejar de creer que aquel joven alto y apuesto, al que había visto de manera azarosa por distintos lugares de la ciudad, se encontrara junto a ella en aquella tarde cálida de verano. Era sin duda un acontecimiento sin igual. Dos seres que se habían deseado durante meses se encontraban por fin cara a cara. Él le reprochó haberla buscado por cielo y tierra y que tras haberla encontrado – en aquella- su facultad, ella estuviera muy ocupada con sus tareas de organización política. Por su parte ella alego el hecho de que sus métodos investigativos para dar con el paradero de él fueron arduos, y que terminaron dando sus frutos. Confeso que jamás hubiera imaginado el nombre y que nadie de su entorno conocía a ese joven militante de la facultad de ciencias médicas que se había hecho presente en las épocas de elecciones estudiantiles. Con el correr de los días y los meses, pudo conseguir el nombre invitarlo a salir. Claro que todo ello no importaba porque ya se encontraban caminando hacia el río, ambos felices por tener esa oportunidad. El mundo pasaba junto a ellos, pero eso poco importaba. La conexión era tan intensa que ciertas veces había que cambiar inmediatamente de tema de conversación para no demostrar que poco importaba el tópico, en la medida que fuera entre ellos dos. Los aviones despegaban con una frecuencia relativamente constante como para lograr que ambos miraran al cielo asiduamente. Poco importaba, a decir verdad, porque para ellos el cielo era la tierra. Llegaron al río y las olas rompían contra la contención. El mar se encontraba calmo y las gaviotas sobrevolaban la costa planeando al son del viento. Comenzaron a hablar de su historia, de sus padres, sus familiares, las relaciones entre ellos, la facultad, la política universitaria, el arte, las ciencias, la sucesión de temas era constante y jamás se llegaba a un desenlace, como si aquella primera cita fuera algo más que tan solo eso, una primera cita. Como si ese fuera el primer día de una vida en compañía. Miraba sus expresiones y se preguntaba porque hasta el día de la fecha no había conocido a nadie con tantas y tantas maneras de expresarse. Estaba claro que aquella estudiante de artes dramáticas comprendía muy bien las distintas emociones y además tenía la capacidad de poder trasmitirlas. Era la belleza personificada, era el talento, la expresión humana hecha carne. Sabía que se encontraba levemente disminuido frente a tal poder. Él, que creía conocer los sentimientos del hombre, sus emociones más remotas y ocultas, comprendió que todo aquello que se presentaba ante él le resultaba desconocido. Observo sereno todo aquello esperando aprender en cada gesto, en cada mirada que ella le regalara. Ella por su parte comprendió que su mundo era una burbuja, el teatro y el ambiente universitario en el que se movía era un microambiente donde tan solo se relacionaba con gente de su mismo entorno. El representaba para ella la puerta abierta hacia el mundo, la posibilidad de ampliar sus conocimientos de otras realidades, de otros universos que tan solo había conocido en cuentos. Eran dos almas caminando al unísono, una simbiosis para ambos productiva. El no paraba de hablar y ella no dejaba de preguntar; eso cuando él tomaba la iniciativa. Por otro lado, cuando ella cuestionaba algo sobre su manera de expresarse el consultaba como podía mejorar y entonces ella con total normalidad le mostraba no una, sino varias maneras de expresar lo mismo. Era sin duda productivo para ambos, ella joven revolucionaria, abrió un universo de posibilidades imaginado en la mente estructurada de él, que a decir verdad, hasta ese momento de su vida no había visto tantas aristas distintas a una misma realidad. Llegaron a aquel lugar frente al rio, que como todo espacio público de la gran ciudad se ve enrejado por cuestiones de seguridad, o como les gustaba decir a ellos, para que los pobres indigentes no osaran hacer de los espacios públicos su hogar. Políticas de la gestión derechista de aquella ciudad. Saltaron la reja con cuidado de no ser observados por nadie. Llegaron frente al rio y prepararon el equipo de mate. Ella se sorprendió porque a pesar de no llevar mochila, él se las había arreglado para traer el mate, la bombilla, el celular y alguna que otra cosa tan solo en los bolsillos. El recalco que las bombachas camperas tienen esa gran ventaja frente a los Janes convencionales. Ese sería el inicio de la cita que duraría unas doce horas y donde los tópicos se sucedían uno tras otros mientras existía entre ellos la vergüenza del primer encuentro, la tensión previa al primer beso. De todas formas, poco importaba en aquel momento, porque ellos estaban ahí y simplemente eran, dejándose sorprender por lo que el destino les quisiera regalar.

Continuara…

Universidad del País Vasco [Ingreso]

Los segundos se agotan momento a momento. El pasado parece tan lejano y sin embargo el café que tome hace unos minutos todavía lo siento en el paladar. Y en el aire. Todo se volvió efímero. Junto a mi todos los cuadernos y los libros para el ingreso a la universidad. Siento que perdí nuevamente mi libertad. ¿Sera mi castigo por no poseer libertad financiera? Si tan solo encontrara la brecha a este sistema que me oprime cada día mas. No será porque no lo intente. Mi espalda está destrozada por descargar bolsas de harina de cincuenta kilos, lo mismo que mi cervical. A veces quisiera agarrar ese reloj y gritarle que se detenga, que deje de girar. Pero él está ahí. Fijo en la pared. Constante en su movimiento. Hoy una vez más me cuestiono el porqué de todo. Vuelvo a chocarme con las integrales y las derivadas. Una vez más en mi vida. Con que sentido me pregunto. Si hace un par de años sabia todas las formulas, aplicada a la gran mayoría de los casos que se le suelen dar a un estudiante. Si hoy, tras cinco años de vida, donde además de ingresar a la carrera de medicina, y de cursar dos años, tuve el placer de cursar asignaturas mucho más difíciles que unas simples formulas sin sentido aparente. ¿No es acaso una pérdida de tiempo? No me parece necesario para una prueba de acceso a una carrera de sociología. En vez de ello deberían preguntar qué opinión se tiene sobre la situación de tal o cual país. Sinceramente creo que esta prueba de acceso a la universidad del País Vasco me dejara afuera. No porque no pueda prepararme sino porque prefiero invertir mi tiempo en seguir profundizando mis conocimientos en cuestiones más relevantes. ¿Acaso un comentario de texto sobre una noticia cualquiera puede ser un filtro para mi ingreso? ¿Un comentario sobre qué asunto? En vez de ello enviare este texto a la universidad, quiero que se me juzgue por mi madurez y no por unas pruebas estándar que a mi entender y a diferencia de lo que dicen son muy poco específicas. En vez de ello podrían sugerir que sin un alumno pretende entrar a sociología lea tres o cuatro libros de índole social y prepare algún trabajo o un determinado análisis. Yo por mi parte prefiero leer a Pier Bourdieu y realizar un análisis sobre la televisión. Sobre el lenguaje que utiliza diariamente, sobre como manipula las conciencias, sobre cuáles son las estructuras que subyacen a los informativos, y como son capaces de generar odio a través de la información que difunden. Basta escuchar un telediario para comprobar a que me refiero. El trato hacia los extranjeros, la discriminación hacia los jóvenes, las violaciones, los robos, los accidentes, todos son presagios negativos y manipuladores. El futbol como deporte de consumo y generador de modas. Los programas de citas, generadores de patrones de conducta, la cosificación de la mujer, la idiotización del ser humano como canon moderno. Creo que un estudiante debería ser filtrado por algo más que las derivadas y las integrales.

El crecimiento humano se mide no solo por los bienes que se posee sino por el valor que este le otorga a la cultura. Por mi parte soy procedente de España, nacido en Bilbao en 1992 pero habite en tierras argentinas hasta los quince años. A mis quince años cambié de horizonte y fui a conocer y adaptarme a otra cultura totalmente diferente, la rumana. Tras un año en aquellas tierras pude aprender el idioma y sus costumbres, comunicar con mis familiares, contarles las diferencias entre Argentina y Rumania y hasta hacer amigos extra familiares. A mi dieciséis partimos hacia España. Otra vez el mismo procedimiento. EL mismo cambio cultural, pero con un punto a mi favor, el idioma. De nuevo la adaptación al cambio, tolerar la discriminación inicial, primero por ser de un país de Europa del Este y luego por las costumbres, las diferencias lingüísticas, la diferencia económica y obviamente la cultural. Con el tiempo pudimos adaptarnos con todo lo que ello implica. Me rodee de amigos españoles, hice propias sus tradiciones, me amolde a sus normas y me empape de su burocracia. A mis veinte años cansado de la rutina y de las pocas posibilidades que me ofrecía en cuanto a libertad de estudios. Porque he de admitir en estas líneas que el sistema español para acceso a la universidad me parece totalmente inservible. A mi entender, desde la comparación con una de las universidades publicas más prestigiosas de Latinoamérica, me refiero a la Universidad de Buenos Aires, el sistema español deja mucho que desear. Desde lo micro (no tengo las herramientas ni los conocimientos para hablar en macro), muchos compañeros terminan estudiando carreras de grado que no deseaban.

Yo por mi parte como sujeto libre a mis veinte años y tras no poder acceder a la carrera de Medicina en estas tierras, intente el ingreso en la Universidad de Buenos Aires, donde el filtro son asignaturas relacionadas con la misma carrera. Hoy me encuentro en España nuevamente tras cinco años en Argentina, donde no solo estudié dos años de medicina, sino que pude comprender un poco más la realidad.

Comprender la importancia de los movimientos sociales, el tratamiento que se les otorga desde el poder mediático, las corrientes sociales, los partidos políticos y su desarrollo. Comprendí también la diferencia entre una economía más proteccionista y una economía más liberal. Y pude comprenderlo al ver en carne propia como afectaba a las pequeñas y medianas empresas. Puede que no pase las pruebas de acceso a vuestra universidad, pero les comento que los conocimientos que poseo van mucho más allá de un comentario de texto a una prueba inglés.

Por ejemplo, puedo comentar que comprendo la inmigración desde otro punto de vista. Desde el cual, como habitante ocasional de esas tierras (hago referencia a Rumania), a las cuales tuve el placer de volver a visitar este año y pude comprobar como cambio el comercio con la amplia apertura de Rumania a los mercados del mundo. Que sucede a pie de calle no es difícil de comprender, al menos para mí. Cientos de miles de cadenas de hipermercados se han instalado en el país, dejando sin trabajo a pequeñas y medianos comerciantes cuyo sustento diario era su negocio. Las implantaciones sin límites de estas megaempresas internacionales son causantes del empobrecimiento general de la población que tiene que buscar nuevas alternativas para su subsistencia. El boom de las casas de apuestas deportivas, donde ciento de rumanos viven sin trabajar, a costa del dinero de otros cientos que esperan abandonar su condición de empleados con un golpe de suerte. La sociedad de consumo de la cual habla jean Baudrillard se ve claramente en aquel país. La radicación de grandes firmas internacionales dedicadas al servicio que ven en la deslocalización una posibilidad de crecimiento y encuentran en aquellas tierras mano de obra barata. Cientos de miles de jóvenes rumanos caen presos de las multinacionales, con sueldos paupérrimos y jornadas de trabajo extenuantes. Sin duda alguna merece un análisis mucho más detallado y en profundidad.

Por su parte hoy me encuentro en España. Sociedad que me acogió en mis primeros años de adolescencia y a la cual vuelvo hoy tras cinco años en el extranjero. Veo la misma cultura alcohólica, jóvenes que entran al consumo de alcohol desde temprana edad, veo un sistema educativo demasiado exigente que termina actuando como filtro en el acceso a la universidad. Veo también una falta total de discusión política. Y la poca que veo es basada en los medios de comunicación. Veo una copia de una copia de otra copia. Y podría seguir pero tengo que estudiar las benditas derivadas e integrales.

Amor de contramano…

Aquí sigo pensándote en cada canción
en cada momento en cada silaba
me enamore de tu poesía
de tu belleza angelical,
pero más te comprendí
cuando leí nuestra historia en papel
cuando descubrí lo que había significado ese cambio de vida
ese treinta y uno que golpee a tu puerta y tu familia me recibió
ese año nuevo vida nueva me encontraba con el corazón herido
y tú lo sabias, de hecho el cielo lloraba por los dos
hoy maldigo a mi corazón Doncella.
ya no sé qué pensar
Pero ¿recuerdas aquellos primeros poemas?
Te dije que si no era junto a ti partiría al exilio solo con mi soledad.
y aquí estoy. Abandonado a la suerte de pensarte y no verte.
Escribiendo versos que no tienen fin, porque tú no estás aquí.
Ya nada se de tu existencia, ni una señal me has dado.
Tal vez este sea el castigo por no haberme atrevido en el momento exacto
o tal vez el destino nos tiene reservado algo mucho más fantástico
¿Alguna señal podrá salvarme del tormento de mi alma?
Espero que cuando te enteres de que todo lo escrito va por ti puedas entenderme un poco más.
Ahora solo la música está en mi corazón.
¿Cuantos sueños se nos están escapando por no encontrarnos?
¿Cuantos viajes? ¿cuantas charlas culturales? ¿cuantas tardes de sol, de mate, de pileta, noches de asado y de familia? Dime que no lo piensas.
Pero acá sigo monologueando entre unos y ceros.
o entre la pluma y mi papel.
Torturándome con dos inviernos consecutivos.
Sin ningún amigo.
Absolutamente solo
como están los que se muerte, los que sufren y los que quieren,
así estoy por tu impiedad.

Sin duda pasa el tiempo y no te encuentro.

Malvones

-Juguemos un juego:
Adivina cual es mi casa,
Solo así te dejaré entrar.
Aquí está la llave.
-Bueno, déjame ver.
Para mí tu casa es aquella
De la cuadra la más bella
Dos pisos para repartir el amor
Rejas verdes y malvones
Para recibirte con flores
Y una puerta verde
Donde probaré mi suerte.
-Intentemos.
-Veremos, déjame probar…
-Al parecer tuve suerte, vamos subamos.

Preso

Grito con palabras deshabitadas
!La vida me sabe a nada!
Desde que vuelo en silencio
preso de tus recuerdos y de un pasado incierto…
Te evoco en cada madrugada
aunque para el corazón
ya no es lo que ansiaba
perezco ante el paso del tiempo,
sufro, anhelo con profundo tormento.
Estas son tan solo palabras que lleva el viento.
Quizás en un grito certero,
fuerte como suspiro de este alma en pena,
te busque y no te encuentre.