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Italia – Facciamo un patto (Mario Benedetti)

Compagna
tu
sai
che puoi contar su di me
non fino a due
né fino a dieci
ma contare su di me.
Se a volte
sentirai
che ti guardo negli occhi,
e una vena
d’amore riconosci nei miei,
non impugnare fucili
non pensar che
deliro.
Malgrado la vena
o magari perché esiste,
puoi contare su di me.
Se altre volte
mi trovi
oscuro senza motivo,
non pensare che sono giù
puoi contare lo stesso su di me.
Ma facciamo un patto:
Io vorrei contare su di te.
È così bello
Sapere che tu esisti,
Uno si sente vivo.
E quando dico questo
voglio dire contare
anche fino a due
anche sino a cinque.
Non perché tu corra
premurosa in mio aiuto,
ma per sapere
con certezza
che sai che puoi
contare su di me.

(Mario Benedetti)

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Lilo y stech

“por necesidad se respira, como se escribe poesía también por necesidad. Por necesidad de comunicarse, de decirle a los hombres la rueda azul de la esperanza. De testificar lo que pasa en el mundo. De avivar, no sólo en la acepción de dar viveza, animar, encender o acalorar; sino también en la acepción porteña, la de dar a entender al otro que es lo que pasa aquí y ahora”

Diario de Viaje

Frente al río de la ciudad que me vio crecer durante mis años de adolescencia pienso y planeo ¿Como organizare mi próximo viaje? ¿Qué se necesita para viajar además de la voluntad? Hoy estreno nueva pluma. Con ella planeo retratar mis aventuras por esta tierra. Estoy tirado junto al río encerrado en mis sentimientos que buscan escapar y libertarse. Escapando de mis amores o en busca de ellos. Un amor me abandono para viajar y dejo en el costado una daga clavada, que por mucho que intento no puedo liberar. ¿Dónde estás corazón artista? Ven y viajemos juntos, recorreremos el mundo y sabrán cuanto te quiero. Me encontraras perdido como siempre en este mar de incertidumbres, surcando la existencia con penas y alegrías, caminando con mis historias a cuestas, imaginando los besos pendientes, las canciones que jamás te cante, las que jamás cantamos… ¿Dónde te encontrare vieja esperanza?

Márcame el camino que allí estaré. Revolucionemos el mundo con la pluma y la palabra, con la música y el arte. Ven que lo intentaremos. Lo imposible solo tarda un poco más.

Diego de Alvear

¿Cómo expresar con palabras lo que sucede por dentro? Cuadernos y cuadernos de cosas escritas sin sentido. A amores pasados y presentes, a historias, aventuras o simplemente cotidianidades de una existencia de un ser que es consciente de su potencial humano. EL poder de la convicción y una moral socialmente correcta. Formado a partir de los valores de Fidel Castro y Che Guevara. Un tipo común con aspiraciones sencillas. Ya lo dije en algún capítulo de mi libro. El sueño de encontrar un amor viajero, con el cual enamorarse conociendo ciudades, sobreviviendo, viajando. Recuerdo que una vez me enamore viajando, pero en aquella ocasión yo lo hacía con un amigo y aquella señorita paseaba tranquilamente con su abuelita por una callecita del pueblo. Aquel amor platónico se cruzó por mi camino. No recuerdo bien si estaba fumando mi pipa, pero sé que cruce la calle para pedir auxilio y muy gentilmente accedió a prestarlo. Hay ciertos detalles que obviare contar, pero aquel fue un verdadero amor viajero. Ella partía a Francia al día siguiente y era verdad. Como no confesar que las palabras que retuve aquel día quieran escapar una a una de mi ser. Hubiera dado todo el tiempo de mi vida en admirar su belleza. Pero el destino tenía otro plan para nosotros. Ella partió a Francia de intercambio universitario; yo seguí viajando con un amigo por Buenos Aires, conociendo gente y jugando a la pelota paleta. Recuerdo que durante aquel viaje me enamore de ella y es gracias a su inspiración que más tarde viaje por Francia. Como contarle que se lo que es vivir en Europa. Hermosos inviernos donde se puede salir a caminar por los parques y las ciudades con la mayor tranquilidad. En una caminata lenta pero constante. Sin temor a la inseguridad y a todos esos problemas que afectan a la Argentina. Tomar un tren y que llegue a horario o cruzar un paso de peatones sin temer ser asesinado. Europa me enamoro poco a poco, quizás por eso mi existencia se desarrolló en estas tierras por más de ocho meses.
La realidad es que mi cuna disto mucho de ser de oro, un así cumplí en mi vida muchos de los sueños que por la noche me persiguen. Aún tengo muchos más pendientes, aunque claro que aún me queda tiempo de vida.

Ficciones de Invierno

Mi vida se desperdicia segundo a segundo porque mi ser no se encuentra en el lugar que desea. Me gusta denominarlo una especie de efecto colateral al desplazamiento del sujeto. Es decir, ubicarse en un punto determinado del universo donde es retenido por voluntad ajena y del cual no se posee libertad para liberarse. Es un afecto que le oprime a uno el pecho, le cierra la garganta y le obnubila las ideas. En cierta manera es una forma de sentirse preso del ambiente, de esta realidad que se presenta ante nuestros ojos. Estoy tan preso de m mismo que la única libertad que poseo es la de escribir mis sentimientos y plasmarlos en palabras. Estoy en el hemisferio norte en pleno invierno. Después de haber vivido el invierno del hemisferio sur este es el segundo consecutivo. Mi piel dejo de tener ese color bronceado que caracteriza a los habitantes de las tierras tropicales y que es debido a la exposición continuada al sol. Poco a poco me convierto en un papel blanco y sospecho que con el tiempo dejare hasta de existir. Mi ser se transparentará poco a poco hasta permitir el paso de la luz a través de mi materia. Soy la nada en persona. Mi tiempo se escurre entre los dedos como un puñado de arena seca que se toma en una playa lejana al calor del verano. Grano a grano caigo, me pierdo en la gravedad y me desintegro en la multitud que se haya en el suelo. Soy la ira contenida en las venas. Grito con todas mis furias, pero por fuera estoy inmutable. Mi expresión denota indiferencia en su máxima expresión. Mi semblante no se modifica ante el entorno, perdió las energías para realizar cualquier movimiento. Estoy en un limbo existencialista donde nada llama mi atención. La muerte se me representa como un momento más de mi vida. Es el ocaso entre las sierras. La noche oscura en medio de la pampa, sin iluminación artificial podría compararse fácilmente a la nada que se asemeja a morir. Mi cuerpo ya no tiene vida. Habla mi mente y mis dedos reaccionan y convierten estas palabras en caracteres. El ser se expresa. Miro hacia arriba y descubro la luna, fiel compañera de horas sin sentido, donde ocupo el tiempo simplemente existiendo. He muerto definitivamente o podré resucitar. Me pregunto porque a mí. Soy la intriga acumulada hablando por el sujeto. Puede ser que la realidad se confunda con la ficción. Un libro puede recordarnos con mayor lucidez un momento de nuestra existencia mejor que lo haría nuestra propia conciencia. Acaso la escritura es la mejor representación de la realidad. Mil preguntas escapan constantemente hacia mi pasado esperando poder adentrarse en algún recuerdo olvidado y retrotraer al presente información olvidada. Tarea más que difícil. El presente se reconstruye segundo a segundo. Los hechos dejan de ser tal para convertirse en interpretaciones. Si uno rememora un momento de su existencia donde osaba en tomar decisiones con el corazón, como poder distinguir si era de esa manera o simplemente el significado se lo otorgo el tiempo y en aquel pasado se actuó sin premeditación. Soy el rehén de mis propias historias.