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El día que salude a Manu Chao…

 

Viaje 607,6 Km a dedo para llegar desde Medina de Pomar a Barcelona para ver el recital de Chico Trujillo. En el transcurso del viaje fui escuchando a Manu Chao, mas precisamente este disco. Llegando a Razzmatazz (el lugar donde tocaba la banda chilena) me encontre a Manu y otros individuos apoyados en la pared de un local. Cruze la calle para saludarlo incredulo de tanta casualidad. Me dirigia al boliche sin saber bien donde estaba, tan solo caminando y preguntando a la gente. Las casualidades y la musica me hicieron saludarlo. Un genio total. Humilde y amable. Un verdadero placer. Desde aca mi agradecimiento. Aca estamos siempre.

Un saludo a Manu Chao.

Cosas que hice en Barcelona:

-Acampe en el Park Guell y vi Barcelona desde las alturas de noche.
-Rompi un termo de Mate.
-Dormi en la playa.
-Nade bien temprano en el mar sereno.
-Nade al medio dia y a la tarde.
-No me meti al mar a la noche.
-Nade hasta que me agarro miedo y volvi a salir.
-Descubri que hacer la plancha es sumamante facil pero que si te descuidas te roban la camara de fotos.
-Me perdi caminando por las calles de Barcelona.
-Toque la guitarra en el subte
-Toque la guitarrra en la calle, en la sierra, en la playa, en parques, en bancos, etc.
-Me hice socio de un Coffe Shop.
-Entre al boliche sin entrada.
-Toque canciones de Chico Trujillo en la puerta del recital.
-Le cuide las cosas a la guardavida mientras nadaba.
-Le regale un buzo a un chico que pasaba frio.
-Me cole en el subte con el chamuyo Argentino.
-Me hice pasar por rumano para no dar explicaciones.
-Camine por las zonas mas turisticas.
-No fui a la Sagrada Familia.
-Descubri que Barcelona se parece bastante a Buenos Aires.
-Camine por la Rambla.
-Tome mate en todos lados.
-Compre una baguette de pan
-Hice un amigo
-Jugue al ajedrez con el
-Tocamos la guitarra en la calle
-Compartimos una comida
-Salimos a nadar y a dar envidia a las viejas de la playa.

…y muchas otras cosas…
-Subi fotos a Instagram: @aliweboaghe @aliweinkwell  @aliweimage
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De mi Francia de viaje…

No puedo pensarte si me falta la libertad para expresarme. Logicamente no sabes cuanto te pienso desde que parti de Argentina. No sabes como te pienso
en cada amanecer, en cada caminata junto a mi soledad, en cada atardecer. Cada segundo el reloj se detine en tu existencia. En el recuerdo de tu sonrisa
que podia calmar todas mi ansias. No miento si digo que alteraste mi existencia de una manera sin igual. Que contarte de mi existencia… Tengo todos los sueños
postergados a la espera de tu presencia. Se que el destino nos dejara unirnos nuevamente en un dialogo enriquecedor donde podas sumar tus anhelos con los mios
y del comun denominador saquemos la cuenta de los sueños que nos quedan por cumplir codo a codo. Porque somos compañeros y en la calle codo a codo somos mucho mas que dos.
Solo hace falta que vuelva a verte. Aun no se como ni con que excusa volver a hablarte.

Marsella

Ayer llegue a Marsella desde Paris. El objetivo era poder llegar a ver a la banda de mis amores y porque no decirlo buscar en el fondo de mis ilusiones a esa rubia que me cruce en la estación de Bordeaux al subir y en Paris al Bajar. Claro está que no siempre las cosas salen como uno las calcula, pero esta vez, aunque por diferente tuvo su lado fantástico. ¿Cómo fue que sucedió? Pues sin saber cómo continuar… sin dinero y sin comida varado en un pueblo de Francia pude subirme a un tren que me acercara a Marsella. La realidad es que viajar sin boleto tiene la única ventaja de mover el ser de este lugar hacia aquel otro, pero por lo demás es todo transferencia de conocimientos entre los que van arriba del tren. Es decir, uno aprende el oficio del guarda, el del empleado de limpieza, el del de seguridad, como el de cualquier otro empleado del tren o las estaciones. Es mucho más enriquecedor para el espíritu viajar de esta manera pues uno no solo contribuye a la mejora colectiva del servicio sino que además aporta otros puntos de vista para situaciones cotidianas que suelen ser analizadas desde una única perspectiva. Ejemplo de ello es que viajando a parís cambie el papel higiénico del baño, además limpie los papeles de mismo…

De mi viaje por Francia

Otra vez en el dilema de encerrarse en si mismo y no poder hablar con nadie. Aunque eso cueste la bajada del tren o una multa que nos puede ajustar aun mas el cinturón. Maldita sea donde esta el orden de mi vida? Que paso con todos esos sueños de encontrar a una compañera que quiera viajar a mi lado. Ciertas veces lo que escribo se convierte en verdad. Otras veces simples delirios de un escritor medio perdido en la existencia. Un ser arrojado al viento. Que pasara mañana. Escribir el presente es relatar que a mi derecha un chico tomo agua y a mi izquierda una chica habla por teléfono mientras carga el teléfono, sentada junto a sus valijas. Relatos perecederos o no. Serán parte de una historia. De la mía. Con palabras deshabitadas escribo versos y relatos que irán a parar al olvido. Sigo pensando en la rubia que encontré en la subida al tren de Bordeaux. Pero como hare para encontrarla. Le dije que iría a ver a Chico Trujillo a Marsella y luego el primero y segundo del mes iría a verlo a Paris. Pero como hacer todo eso sin dinero. Como se puede viajar siendo honrado en esta existencia. O acaso esas cosas son solo cuentos y solo viajan aquellos que poseen el don de heredar fortunas por arte de magia. Lamentablemente al mía no fue una cuna de oro. Un padre alcohólico y una madre que tuvo que enfrentarse a la vida a base de sacrificar su cervical y su salud. Escapar de ese calvario no fue nada fácil. Pero salió y hoy vive con un sueldo fijo que le a estabilidad laboral y un porvenir que desde mi punto de vista le va comiendo poco a poco los días en una rutina que no tiene nada que enseñar. Todos los días el mismo patrón de horario. Volver al nido para ver la casa vacía. Los muebles que están ahí quietos sin demostrar sentimientos, una televisión que solo muestra contenido para vender sus productos a los televidentes y un espacio reducido para moverse como en un calabozo. Como viajar si no tengo ni un mapa para llegar a destino. Al menos tengo el poder de la palabra y un ordenador con el cual puedo escribir lo que siento. De momento esas son mis impresiones de esta realidad. En este pueblo que no se ni como se llama, en algún lugar perdido de Francia. Viajando con la música como compañera. Una aventura que puede ser cualquier cosa menos aburrida. Donde esta esa rubia hermosa que me provoco con su belleza y no se esperó una respuesta de mi parte como la que recibió. El hecho es que cuando se tocó la oreja para desear escuchar de mi boca algún eco de mi voz recibió la mejor de mis virtudes. Unas estrofas de canto. La canción que sonaba en el auricular. Fue un regalo hacia vos belleza suma. Donde anduvieras por ahí vagando. A veces mientras escribo esto pienso que sería casi un milagro que nos conectáramos mágicamente y que al levantar la mirada te encuentre ahí caminando a sentarte a mi lado. Que nos levantemos y caminemos juntos por el resto de nuestros días. Si así lo quiere el destino. La realidad es que la realidad se escribe a cada momento y una posibilidad así puede darse. La fe es lo último que se pierde. Y si estamos en mundo tan singular que el vivir es soñar pues soñemos corazón que quizás la vida es tan solo eso…

Un sueño.

Sobre como viví tres días en el Aeropuerto de Eseiza.

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Aun me quedan tres días y un par de horas para tomar el vuelo y ya me encuentro en el aeropuerto de Eseiza. Falta mucho todavía, pero yo me encuentro próximo a mi partida. Una vez más soy escritor de mi propia vida. Tengo veinticinco años y una larga historia a mis espaldas. En este momento de mi vida abandono la tierra de mi corazón para reencontrarme con mi familia. A decir verdad, no solo abandono mi tierra, también algún que otro amor. Podrán tacharme de cobarde o quizás de aventurero la realidad es que se hace camino al andar; una vez escuche de la voz de un cantautor uruguayo (Daniel Viglietti), los amores que contengo son tantos, tantos y tantos que por ellos canto. Estoy en el mismo aeropuerto en el que meses atrás partió mi madre, pero ella lo hizo hacia España y yo regreso a Rumania. ¿Por qué Rumania? A decir verdad, aun no lo sé; quizás con afán de conocer un poco más el país que forjo parte de mi identidad. Después de todo soy un rumano nacido en España y criado en Argentina. Tengo el corazón tan dividido que no creo que ninguna chica sea capaz de recomponérmelo. En estos cinco años que permanecí estudiando en Argentina recopile una gran cantidad de historias, mini aventuras o simplemente sucesos que como diría mi amigo Don Ata, el rodar no será ciencia, pero tampoco es pecado. Conocí gente tan diferente que resultaría interesante realizar un evento y aglutinarlos a todos en el mismo salón. Los crecimientos del alma son tantos, tantos y tantos que por ellos canto. Muy a pesar mío, uno no puede abandonar un país sin romper algunos corazones; y claro está que no me refiero solo a corazones femeninos y ojo que quiero pretender dar a entender que también existe el amor entre los hombres, aunque sin sexo, al menos en mi caso. No sé si estas memorias serán útiles en algún momento de mi existencia, solo sé que escribo porque siento y siento lo que escribo.

 

Ahora que trato de analizarlo con detalle creo que el verme retratado en un libro me atrapo en esta suerte de poesía. Miro a la gente pasar y cada ser es un mundo, cada cual con sus penas y sus alegrías y yo aquí sentado, sufriendo un desamor. Tratante de olvidar y tanto es así que partiré al gélido invierno de Europa, y a decir verdad no sé si estoy preparado. Alguna vez me soñé piloto de avión, pero creo que cada vez estoy más alejado de ese sueño; Hay algo constante en mi ser, que me gusta escribir; creo y en esto pongo todo el énfasis que en la poesía esta la solución para muchos de nuestros problemas. A decir verdad, en la pluma esta la solución para casi todos los problemas; otra cosa es que después se pueda llevar a la práctica. Ejemplo número uno: ¿Dónde están los asientos cómodos en el aeropuerto internacional de Eseiza?; Ejemplo número dos: ¿Dónde están los enchufes para los pasajeros viajeros?; realmente una vergüenza; hay miles de iluminarias y escasean los enchufes, cuando todos saben que lo primero que busca un viajante es comunicarse. Aun no determine a que hora me iré a dormir hoy, ni siquiera que voy a comer.

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Estoy pensando que hace cinco años no veo a mi hermana y eso me mantiene intranquilo; mucho más que mis necesidades fisiológicas. De hecho, cuando suceden cosas tan fantásticas poco importa que haya regalado mi guitarra que tanto me ha costado comprar o que haya vendido mi moto por el precio de dos meses de seguro. Todo tiene un ciclo en esta vida y es momento de el salto de madurez. Momento de asentar la cabeza y ponerme a pensar en mi futuro. Aunque todos sabemos que somos seres finitos y que pensar en seguridades y en compromisos no es más que vías de escape para evitar eso que nadie quiere nombrar que es la muerte y el olvido; la nada. Alguna vez leí y no recuerdo bien donde que el aporte creativo es la única salida a la muerte y el olvido.

Puede ser, que ese sea el motivo de mi existencia permanecer de algún modo en esta vida y que mejor que tratando de mejorarla mediante la pluma. Creo que algún día debería publicar todos estos pensamientos. Quizás sirvan para dar coraje o servir de ejemplo a algunas personas. O quizás sea juzgado por el mundo porque no respeto las costumbres y los usos de estas sociedades en la que nos movemos. Pero como dijo Calderón de la Barca, que además de una calle en Buenos Aires era un escritor del barroco español, quien supo despertar en mi la pasión por la poesía. Decía según recuerdo que la experiencia nos enseña que el hombre es lo que sueña hasta despertar. ese pensamiento sencillo me ha dado las mayores satisfacciones en mi vida. Se me ha hecho presente bajo un cielo estrellado en el medio de las sierras, frente a un fogón, con mis libros, junto a mi guitarra, a mi carpa, y mi moto… también se me ha hecho presente cuando golpe la puerta de un amor y este la abrió; los detalles los dejare para más adelante, pero a pesar de abrir  jamás pudimos entablar una conversación como dos adultos mayores; quizás no estábamos preparados pero jamás se me olvidara su cara y su respuesta “me parece desubicado” analizándolo con distancia puede significar varias cosas; fuera de ubicación cosa que podría ser cierta ya que dentro de aquel departamento se encontraba su hermana y su prima, o realmente era un desubicado por pretender pensar que ella había escrito un libro en el que me llamaba cobarde por no haberme animado jamás a golpear su puerta. ¿Podré irme a la tumba con esa duda o el destino me dará una segunda posibilidad de reencontrarme con ella? Después de todo la historia entre los dos esta hay presente, y ni el tiempo podrá borrarla. En fin, decía que la frase de Calderón de la Barca se me hizo presente en varias ocasiones y en todas ellas lo que reinaba en mi ser era la incertidumbre de no saber que sucedería conmigo al día siguiente. Se me hizo presente recientemente cuando dormí en la playa de Mar del Plata y tras una noche algo fresca y ventosa pude ver amanecer en el mar, algo que hacía años venía soñando y que gracias a mi espíritu aventurero logré hacer, claro que con sacrificio. Recorrí 800 km en dos días, varios cientos de ellos en horas de la noche y sin el abrigo necesario, podría decirse que hasta poniendo en juego mi vida. Después de todo creo que fue un acto más prudente liberarme de mi motocicleta, que tenía nombre según recuerdo y era María en honor a un amor del pasado. Con ella recorrí en ocho meses unos 16500 km, sin ningún accidente, conduciendo de la forma más prudente y aventurera posible. Conocí parte de mi Argentina, recorrí Alpacorral, Rio Cuarto, Villa Chachay, Albahacas, San Luis, Buenos Aires y otras tantas localidades que ahora no vienen a mi memoria. Le demostré a mi querida madre que pese a sus prejuicios podía actuar como un adulto responsable al volante. Ojalá pudiera ser así de responsable en el amor. Amar, temer y partir dicen los infinitivos, quizás estoy esperando a ese amor que comparta los mismos sueños que yo, viajar y ser amado y sobre todo demostrarle al mundo que los únicos limites los pone uno mismo. Quizás ese amor ya se cruzó por mi camino o quizás aun no y en el futuro este llegando, a paso lento, pero viene…

Amanecí en el aeropuerto; escribo esto mientras espero que mi celular cargue al menos para poder comunicarme con mi familia. Fue una noche rara, creo que dormí una o dos horas completas; cuando me levante había una brasileña toda despatarrada al lado mío. Afuera hace un frío polar cosa que me alegra, como para ir entrando en el clima de Rumania. Creo que me falta abrigo. La clave del éxito reside en ser uno mismo; yo como sujeto pensante solía ser super carismático aun no comprendo porque me volví un ser tan seco. ¿Habrán sido los golpes de la vida? Hoy como ayer sigo disgustado; ¡como puede ser que no haya cargadores individuales en los asientos! Voy por el aeropuerto mendigando electricidad. Lo bueno de llegar tres días antes del vuelo es que uno puede elegir el lugar, aunque a decir verdad con tres días de anticipación deberían dejarnos viajar hasta en la cabina. Nunca visto algo semejante. Suerte que tengo mi pluma y mi imaginación para matar el tiempo sino no que se estaría haciendo. Ahí sí, posiblemente mirando vidrieras o comiendo, o simplemente mirando una pantalla. Buenos esto es bastante parecido. Miro un papel en blanco, la diferencia es que lo que escribo surge de mi aporte creativo.
En el poder de mi pluma todos los encantos.
Aun no sé cómo voy a resolver mi situación; el teléfono no carga y no poseo dinero para comer ni para moverme, salvo los diecisiete pesos de la SUBE. Continúo informando, de todos modos, lo que le pasé a un viajante poco interesa al mundo, hoy según vi en la tapa de algún periódico es la explosión de un submarino, no el reencuentro de dos hermanos que hace cinco años que no se ven. Porque lo que Hollywood nos enseño es que las explosiones y los tiros son lo más interesante en esta vida.

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Día dos en la terminal aeroportuaria de Eseiza.

Comienza el día sin dinero, pero contento. Creo que arranco a eso de las cinco o seis de la mañana con los primeros rayos del sol. Fue un día largo, sobre todo porque me encontraba sin dinero, con el teléfono roto y sin poder comunicarme con mi madre ni mi hermana. Afortunadamente el destino siempre provee una solución ya facultad de económicas de la (UBA) me brindo acceso gratuito a una PC y a una conexión a internet. Entre los hechos más relevantes de hoy está que llené la valija llena de dulces y caramelos para regalar a mi hermana; descubrí lo que Andrés Calamaro nombra en una canción “detrás de la entrada de Ezeiza están el bife de chorizo y el vino”; así fue que tras preguntar a un taxista donde comer me enviaron a la parrilla de “El turco” donde por poco dinero satisface uno sus ansias de comer. Además, claro que pude esquivar la bazofia y los altos precios de MC Donald. Además, me pasee por el centro de Capital Federal. Protestas y más protestas y como un extraterrestre con mi valija y mi mochila a cuestas. Pensar que en otra época era yo el que levantaba esas banderas. El país va camino al 2001 me dijo un viejo librero, con el cual cada tanto me detenía a conversar, y del cual tomo consejo cuando lo necesito. Es un señor muy sabio que vende libros frente a la Facultad de Medicina. Además, estoy contento, como todo en la política, el éxito reside en la insistencia; me presenté de nuevo en Turkish Airlines y pedí un asiento frente a la salida de emergencia, si me veo capacitado para socorrer a toda una tripulación en caso de que haya una emergencia, bueno o eso creo…así fue. Lo conseguí. Es el 40A justo uno de los que había marcado como favoritos en la lista de los mejores asientos disponibles en él avión. Lo negativo es que es el segundo día sin ducharme; pero a pesar de todo no transpire mucho y el clima frio ayudo a que las hormonas no secretaran nada oloroso. De todas formas, antes de irme a dormir cambiaré mis medias.
Sigo renegando con los cargadores y el aeropuerto. Hoy conocí a una chica mientras cargaba (o intentaba cargar mi celular); muy simpática; se dirigía a Barcelona y era de San Rafael De Mendoza; quedamos en contacto por Facebook; uno nunca sabe las vueltas de la vida. Además, llame a mi amigo Nacho (mi futuro médico de confianza) y le conte parte de mis cambios; siempre es bueno tener un amigo en quien confiar, aunque sea vía telefónica y en la distancia. En un rato partiré a dormir, tengo sueño y aun no sé qué puede ser de mí el día de mañana.

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Soy la liebre o soy el galgo a según los tiempos cambian.

Una vez que conocen tu identidad el trato es preferencial. Claro está que un pasaporte rumano llama la atención por tierras argentinas, y mas si se acompaña con alguna que otra frase en ese idioma franco fónico. De lo contrario soy uno más, somos uno más, un número. Todo se reduce a las apariencias. Como te vistes, como hablas, como te manejas en sociedad. Hoy se juzga por su tapa o por su olor. Hoy soy un viajante de primera clase; ayer dormía frente a la embajada de Rumania y los cónsules y la embajadora me hacían una vaquita (o Pomana como se diría en rumano) para darme dinero. El mundo se rige en apariencias; bueno al menos le demostré a las chicas de Asistt Card, esa empresa que vende seguros a costa del pánico que genera en los viajantes, que el carisma puede lograr mucho más y que las apariencias son tan solo una parte de la realidad.
Aun me quedan muchas horas en el aeropuerto ministro Pistarini y según yo discurro tendré que higienizarme en el baño, ya que no hay baño con ducha. Tendré que sacrificar mi dignidad para no pasar vergüenza en el avión. Bueno a decir verdad me da igual lo que piensen los demás; yo soy escritor de mi propia vida. By the way, las chicas de la nombrada compañía de seguros son muy simpáticas, en especial llamo mi atención una de ellas, que a pesar de no recordar su nombre conservo su bellísima imagen ligada al café que me ofreció. Lamentablemente en esta vida todo se reduce al sexo y si uno lo único que quiere es pasar el rato, matar el tiempo como se dice, lo pueden tachar a uno de gay o vaya a saber que… ¿De todas formas, quien es quien para juzgar? Yo espero un amor y a decir verdad tengo todo el tiempo del mundo y mientras espero sueño que vivo o voy viviendo que sueño. A los fines prácticos da igual.

 

 

 

 

 

 

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Saludos Lectores…

 

¿Qué es el amor?

Enamorarse de chico a cualquiera le ha sucedido, pero alguna vez se pararon a pensar ¿Qué carajo es el amor?

Yo me enamoro tantas veces en mi día a día que no podría decir con exactitud la cantidad. Caminando me enamoro de los caminitos solitarios, del sonido del agua escurriendo entre las rocas del río, del pasar de una nube, del charco que dejo la tormenta pasada o del canto de los pájaros que libres como el viento bailan al compás del ajetreo de sus alas. Amo con locura todo lo que se mueve en este universo. Amo la palabra que me da las herramientas para definirme y para definir lo que me rodea. Amo esta existencia efímera, melancólicamente corta. Amo los reencuentro y odio las despedidas. Sueño con la paz y no veo mas que violencia. Soy el alma de Mihai el que esta escribiendo, o la que esta escribiendo, aún no definí si la conciencia tiene o no genero. Amo mi libro porque considero que las poesías en el impresas son como gajos de mi alma, escritos con el vaivén de mi pluma y arrojado al viento para que las oiga quien me quiera comprender un poco más. Un alma viajera y sufrida, un alma soñadora pero sobre todas las cosas un alma que comprende que la verdadera lucha es la que uno libra en su interior. Amo escribir, como amo el arte y como amo la vida. Tengo los años de todos. Puedo ser lo mas ruin o brillas como la estrella más luciente. Sobrevivo en esta existencia sin entender el porque de las cosas, cuestionándome día a día. ¿Por qué hacemos lo que hacemos?, ¿Por qué nos levantamos cada mañana y nos llenamos de obligaciones? ¿Qué nos define como personas? ¿Lo que poseemos? ¿Lo que sabemos? ¿Los valores que pregonamos? ¿El trato hacia el hermano?. Amo a todas las muchachas de mi pasado y a todos lo que alguna vez formaron parte de mi existencia. Mas de una vez muerdo en silencio los dientes y cierro los puños por no poder estar cerca de tal o cual persona. ¿Pero como dividir a un solo cuerpo? ¿Cómo intentar quedar bien con todos al mismo tiempo? Como dijo Lópe de Vega no me precio de entendido, de desdichado me precio. Soy el ángel guardián de cada amor pasado y solitario me muevo por este camino que se hace llamar vida.

Un saludo a mis lectores.

 

 

Artes Dramáticas…

Las conversaciones se sucedían unas a otras en un constante devenir. Comprendía que el reloj se detenía cada vez que se encontraban juntos, y por desgracia a pesar de que para los dos funcionaba de la misma manera, no lo hacía igual para la realidad. Aquella vez caminaron hacia el río a la par. Habían acordado encontrarse azarosamente en algún tramo del camino que une el río con su facultad. Así fue a las cinco de la tarde el comenzó a caminar en sentido opuesto al río y ella en dirección contraria. Se encontraron en medio del camino. Ella levanto la mirada y con una dulce sonrisa, se acercó a saludarlo. Su corazón latía eufórico y temía que el momento lo dejara sin palabras. Afortunadamente los miedos cesaron con el primer saludo, que, para una primera cita, fue lo bastante ameno y natural. Él no podía dejar de admirar aquella fina belleza, esos ojos expresivos que constantemente pedían más ojos, aquellas dos trenzas perfectamente formadas y la elegancia del andar. Ella por su parte tampoco podía dejar de creer que aquel joven alto y apuesto, al que había visto de manera azarosa por distintos lugares de la ciudad, se encontrara junto a ella en aquella tarde cálida de verano. Era sin duda un acontecimiento sin igual. Dos seres que se habían deseado durante meses se encontraban por fin cara a cara. Él le reprochó haberla buscado por cielo y tierra y que tras haberla encontrado – en aquella- su facultad, ella estuviera muy ocupada con sus tareas de organización política. Por su parte ella alego el hecho de que sus métodos investigativos para dar con el paradero de él fueron arduos, y que terminaron dando sus frutos. Confeso que jamás hubiera imaginado el nombre y que nadie de su entorno conocía a ese joven militante de la facultad de ciencias médicas que se había hecho presente en las épocas de elecciones estudiantiles. Con el correr de los días y los meses, pudo conseguir el nombre invitarlo a salir. Claro que todo ello no importaba porque ya se encontraban caminando hacia el río, ambos felices por tener esa oportunidad. El mundo pasaba junto a ellos, pero eso poco importaba. La conexión era tan intensa que ciertas veces había que cambiar inmediatamente de tema de conversación para no demostrar que poco importaba el tópico, en la medida que fuera entre ellos dos. Los aviones despegaban con una frecuencia relativamente constante como para lograr que ambos miraran al cielo asiduamente. Poco importaba, a decir verdad, porque para ellos el cielo era la tierra. Llegaron al río y las olas rompían contra la contención. El mar se encontraba calmo y las gaviotas sobrevolaban la costa planeando al son del viento. Comenzaron a hablar de su historia, de sus padres, sus familiares, las relaciones entre ellos, la facultad, la política universitaria, el arte, las ciencias, la sucesión de temas era constante y jamás se llegaba a un desenlace, como si aquella primera cita fuera algo más que tan solo eso, una primera cita. Como si ese fuera el primer día de una vida en compañía. Miraba sus expresiones y se preguntaba porque hasta el día de la fecha no había conocido a nadie con tantas y tantas maneras de expresarse. Estaba claro que aquella estudiante de artes dramáticas comprendía muy bien las distintas emociones y además tenía la capacidad de poder trasmitirlas. Era la belleza personificada, era el talento, la expresión humana hecha carne. Sabía que se encontraba levemente disminuido frente a tal poder. Él, que creía conocer los sentimientos del hombre, sus emociones más remotas y ocultas, comprendió que todo aquello que se presentaba ante él le resultaba desconocido. Observo sereno todo aquello esperando aprender en cada gesto, en cada mirada que ella le regalara. Ella por su parte comprendió que su mundo era una burbuja, el teatro y el ambiente universitario en el que se movía era un microambiente donde tan solo se relacionaba con gente de su mismo entorno. El representaba para ella la puerta abierta hacia el mundo, la posibilidad de ampliar sus conocimientos de otras realidades, de otros universos que tan solo había conocido en cuentos. Eran dos almas caminando al unísono, una simbiosis para ambos productiva. El no paraba de hablar y ella no dejaba de preguntar; eso cuando él tomaba la iniciativa. Por otro lado, cuando ella cuestionaba algo sobre su manera de expresarse el consultaba como podía mejorar y entonces ella con total normalidad le mostraba no una, sino varias maneras de expresar lo mismo. Era sin duda productivo para ambos, ella joven revolucionaria, abrió un universo de posibilidades imaginado en la mente estructurada de él, que a decir verdad, hasta ese momento de su vida no había visto tantas aristas distintas a una misma realidad. Llegaron a aquel lugar frente al río, que como todo espacio público de la gran ciudad se ve enrejado por cuestiones de seguridad, o como les gustaba decir a ellos, para que los pobres indigentes no osaran hacer de los espacios públicos su hogar. Políticas de la gestión derechista de aquella ciudad. Saltaron la reja con cuidado de no ser observados por nadie. Llegaron frente al río y prepararon el equipo de mate. Ella se sorprendió porque a pesar de no llevar mochila, él se las había arreglado para traer el mate, la bombilla, el celular y alguna que otra cosa tan solo en los bolsillos. El recalco que las bombachas camperas tienen esa gran ventaja frente a los Jeans convencionales. Ese sería el inicio de la cita que duraría unas doce horas y donde los tópicos se sucedían uno tras otros mientras existía entre ellos la vergüenza del primer encuentro, la tensión previa al primer beso. De todas formas, poco importaba en aquel momento, porque ellos estaban ahí y simplemente eran, dejándose sorprender con lo que el destino les quisiera regalar.

Continuara…