Experiencias…

Acá tenemos a “me pongo la gorra con el ordenador”. La y él me bajaron del autobus. Si si, así como suena. Me bajaron en
Victoria. Aún no se como llegaré a ver a Chico Trujillo. Se que partí de casa sin todo lo necesario pero asi es la vida
cada viaje es único e irrepetible y de cada uno se aprende algo. Hablen ahora o callen para siempre. El sistema
nos enseña a ser sumisos. Claro esta que con un poco de astucia uno puede ser capaz de moverse por el mundo.
En mi caso les contare como funciona tal sistema y lo que he aprendido a lo largo de mis viajes en autobus y autoestop.
No es sencillo de organizar tanto conocimiento pero lo hare lo mejor posible. De eso se trata ser escritor de tu propia vida
de organizar las ideas, plasmarlas en palabras y arrojarlas al viento para que el mundo las reciba. Hoy viaje de Bilbao a
a Victoria sin pasaje. Como lo hice? se preguntaran… Pues no es difícil de entender. Mire al chofer y le dije que tenía
el billete comprado a traves de Internet. Descargue para eso una foto de Google de un ticket de alsa. A pesar de todo
como uno siempre sabe hecha la ley hecha la trampa. Le mostre el ticket al chofer, guarde el equipaje y viaje gratis.
Claro que no es tan sencillo. Requiere cierta templanza a al hora de encarar esas situcaiones. En Victoria me bajo el chofer
quien sabe por que enojo. Creo que no me comprendio. Tambien he viajado a dedo por españa, lo que implica que
uno se pone al costado de la carretera y espera qa que un auto lo recoga en el camino y lo lleve hasta la próxima
localidad. Es un tanto arriesgado el hecho de no tener miedo a lo que suceda pero en mis experiencias personales cada vez me gusta más.
Fui a ver a Chico Trujillo desde Medina de Pomar hasta Barcelona. Un viaje de unos cincuenta euros que realice en mucho menos tiempo porque me dispuse
a viajar haciendo dedo. Otra de las grandes mentiras utilizadas para llegar a un destino es decirle al chofer la verdad.
Aunque suene raro la verdad puede ser la mejor compañera de viaje. Ejemplo personal es el hecho que estando en Barcelona
no tenía dinero para volver a Medina de Pomar así que le conte al chofer la situación y de manera camuflada me llevo hasta destino.
No hay dia que no piense en mi Santa linda. No puedo evitarlo. Claro que esto nada tiene que ver con los viajes y la música.
Cuanto más feliz estaía mi alma si ella estuviera a mi lado. Pero el destino no quiso que así sea. Vivo en su recuerdo y ella en el mío.
Siempre dire que ella cambio mi existencia de una manera sin igual. Horas y horas escribiendole palabras vacias. LLenas de tristeza.
Pero siempre hay una ezperanza de volverla a ver y contarle todo lo que quedo pendiente. Es hora de seguir viaje. Quien sabe donde…

Momentos

A decir verdad, siempre supo que era especial hasta el punto de sorprenderse constantente con cada uno de sus diminutos actos. Aquella tarde regresaban del jardín botánico, aquel lugar que, a pesar de ubicarse en pleno corazón de Buenos Aires, rodeado de avenidas y calles, en su interior uno se encuentra aislado completamente. Salieron de ese micromundo después de conocerse, de hablar sobre sus vidas, sus pasiones, su pasado y sobre lo curioso que resultaba aquel encuentro después de tan larga espera. Tomaron el colectivo en Pueyrredón y Scalabrini Ortiz, ese que después agarra por Juan B. Justo, ahora no recuerdo el número, pero no viene al caso. La cuestión es que la tarde de Buenos Aires tienen ese calor característico en el cual a medida que se adentra la noche el aire poco a poco invita a uno a tomarse una cerveza. Así fue que acordaron ir a casa de ella a destapar una cerveza en la terraza y poder continuar aquellos diálogos bajo la tranquilidad de un cálido cielo estrellado. Ella le confeso que esta era la primera vez que llevaba a una cita a su casa, que se sentía de alguna manera bastante rara porque no era su manera de proceder en las primeras citas, que según confesaba eran pocas por el hecho de que dedicaba su valioso tiempo de vida a las actividades militantes y a la organización del partido. Pero con aquel joven haría una excepción. El por su parte tampoco acostumbraba a hacer presencia de forma tan abrupta en casa de una chica, más bien se regía por el sistemático plan de esperar a conocerse un par de meses y luego si abrirse a la posibilidad de conocer los espacios privados, eso aplicado en ambos sentidos. Pero con ella estaba haciendo una excepción de la cual era consciente, y se sentía cómodo, con lo cual opto por no limitarse a las normas que generalmente aplicaba a su vida. Era muy estructurado, pero aquellos ojos lograron que cediera al momento. El colectivo llego a un barrio de casas bajas, algo poco usual por aquella ciudad caótica. El viaje había pasado bastante rápido, eso se debía al hecho de que casi ni presto atención al paisaje. Entre charla y charla el tiempo se paso volando. En aquel momento recordó aquel asunto que Einstein nombraba acerca de la relatividad y su curiosa manera de explicarla. Algo así como que, si estas una hora sentado junto a una chica en un banco sentirás que tan solo paso un minuto, pero si estas un minuto sentado sobre una estufa sentirás que paso una hora. Algo así sucedió en aquel momento.

Memorias de Francia I

En la estación de Pau esperando tomar el tren para Bayona. Luego San Sebastián y luego Bilbao y Medina de Pomar. El objetivo es volver acasa a renovar energías, a ver si llego el ordenador, a buscar comida y apensar como seguiré a la banda. Todavía no los he visto en vivo, pero ellos sime han visto tocar a mí. Mágicamente me los he encontrado tocando la guitarra en la estación de trenes de Marsella donde casualmente estaba tocando una de sus canciones. La canción se llama Fuera de mi vida, y recuerdo que mientras me encontraba tocandola en la estación se desarrollaba el mundial de futbol y Argentina perdia contra Francia y mientras los Franceses gritaban los goles yo cumplia el sueño de conocer (al menos visualemnte a los intregrantes de la Banda que tanto alegro mis dias de profunda tristeza.

Escritor de Poesía al Ser